Santos Toledo: “Ahora es como si fuera un reguetón de cartel”

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Foto: Juan Carlos Dorado

De Santos Toledo, ha dicho Miguel Barnet que es “…maestro del diseño gráfico, ha establecido jerarquías dignas de ser reconocidas por todos. Con su galería de iconos de la cultura cubana supo seleccionar aquello que trasciende lo local y pasajero para colocarse en el ámbito de lo permanente y universal”.

Sus 530 carteles hechos a paradigmas de la cultura cubana y universal representan muestra elocuente del quehacer sostenido del artista en esta franja. Para recordar, los dedicados a Beny Moré, Omara Portuondo, Celina González, Beatriz Márquez, Antonio Gades, Joan Manuel Serrat y Alberto Cortés, entre tantos otros.

Además de dichos significativos carteles culturales, también forman parte de la labor del diseñador gráfico, carátulas y portadillas de álbumes, campañas publicitarias de citas artísticas nacionales e internacionales, y la imagen artística de personalidades y acontecimientos de primera línea de la cultura cubana.

Santos Toledo es, también, Premio Eduardo Muñoz Bachs de la Asociación de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a la cual pertenece el creador habanero nacido en 1950, con más de 30 exposiciones personales en la Isla y el mundo.
A propósito de su medio siglo de vida artística, que celebra en septiembre, 5 de Septiembre  aprovechó la visita del artista a Cienfuegos (con motivo de inaugurar una todavía en cartel muestra de carteles por el reciente aniversario 99 del Bárbaro del Ritmo) para dialogar consigo.

Él evoca que “trabajaba en una bodega y, debido al exceso de mercancía que no salía, el dueño me pidió que lo ayudara, e hice unos carteles para vender. Ahí comienzo a tomarle el gusto a la publicidad. Más tarde, luego del servicio militar, entro al Instituto Cubano del Libro. Los maestros Esteban Ayala y Raúl Martínez me ayudaron mucho, y aprendo lo que es la parte gráfica dentro del libro, que tiene sus características y bastante complejidad”.

Luego, en el Departamento de divulgación del propio Instituto, “comienzo a confeccionar carteles de publicidad de disímiles eventos, en Cuba y el exterior. Al crearse el Ministerio de Cultura, entro a su Departamento de Promoción y al periódico Cartelera, para explorar otras ramas del diseño gráfico”.

Como siempre le interesó la música, en 1980 realiza la campaña publicitaria del I Festival Internacional de Música Popular Beny Moré en Cienfuegos, faena que en adelante reeditaría en las otras citas.

Otra faceta de su trabajo, a la que Santos Toledo también se refiere en la entrevista, es a “la ambientación de museos y otras instituciones. Toda esta gama diversa de mi obra la compendiaré en la exposición que este mes septiembre se abrirá en La Habana, en ocasión de mis 50 años de vida artística”.

Interrogado en torno a la razón por la cual en su ejecutoria se imbrican tantas expresiones, responde que “soy de los cultores del género que piensan que el diseñador gráfico es un individuo que  debe insertarse en todas las expresiones de las artes plásticas, del arte, de la pintura, tener una imaginación amplia”.

A la pregunta sobre el actual estado de salud del cartel cubano, el experimentado cultor de la manifestación aprecia que “todavía tiene fortaleza, lo que pasa es que en la actualidad existe cierta tendencia de imprimirle notas exógenas o pinceladas foráneas y ya no es tan puramente cubano como en otros tiempos de su historia dorada; ahora es como si fuera un reguetón de cartel. Algunos no se confían en su buena música y acuden a ese “ritmo” y con el cartel sucede algo igual, lo hacemos tan distinto a su esencia raigal que llegas a decir: ¿pero eso es cubano?

“Hay artistas nuevos que están emergiendo, con interés por hacer cosas nuevas y por descubrir otras que no conocen, porque increíblemente existe una notable falta de información entre las nuevas hornadas de la obra precedente de muchos artistas cubanos de la manifestación y de las artes visuales en general. Igual con la música, muchos no saben quién fue Esther Borja”.

Parte de su obra está relacionada con grandes del pentagrama nacional cubana como Bola de Nieve, Rita Montaner y Beny Moré, a quien conoció de niño, pues “Evelio Landa, el esposo de mi mamá, fue compositor del Sonero Mayor. Además, tuve una tía rumbera, que trabajó con el Bárbaro del Ritmo”.

Ahora Santos Toledo prepara una exposición que incorpora el arte digital, por el centenario del Beny, en 2019, la cual presentará en nuestro país y en México, donde mucho quieren al músico. “En cada país que he expuesto, no importa el continente, dígase México, Perú, España, Austria, se conoce y ama su música”.

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