Rigoberto Senarega Madruga: Un «fílmico» que exorciza sus demonios (+Fotos y video)

Tengo ante mí a un hombre poseído por ángeles caídos, que desatan en él una inacabable tormenta de sueños, ideas y pasiones. Esos demonios mentales, a veces exorcizados, le han posibilitado a Rigoberto Senarega Madruga hilvanar obras audiovisuales de alto vuelo, avaladas por cinco premios Caracol en los festivales de Cine, Radio y Televisión, de la Uneac, y otros importantes lauros dentro y fuera de Cuba. En el caso puntual de su documental Gracias por el miedo, la vibrante banda sonora trasciende ahora más que nunca. Para conocer el verdadero origen de esa música hecha por encargo, entrevisté al destacado cineasta cubano, en exclusiva para el 5 de Septiembre.

La canción Valientes, del dúo Buena Fe, pareciera hecha para exaltar la indiscutible sacrificada labor del personal cubano de la Salud en su lucha contra la Covid-19, y aunque hoy esté más que asumida como un himno representativo de ese enfrentamiento perenne a los dardos de la muerte, no siempre fue exactamente así. ¿Cuál es la historia?

Según me contó Israel Rojas, él tenía compuesto una especie de esbozo de esa canción, basado en el poema El otro, de Roberto Fernández Retamar. Entonces, cuando lo contacto para que hiciera la música de mi documental Gracias por el miedo, sobre los corresponsales de guerra cubanos en Cuito Cuanavale, empezamos un intercambio de correos electrónicos y llamadas, nos vimos varias veces, hablamos. Le explicaba que el miedo, de alguna manera, fue como un sexto sentido que nos protegió, y gracias a ello, regresamos y estamos vivos. Es un sentimiento intrínseco presente en uno, sin embargo, debemos saber controlarlo y distanciarnos de él en su momento, asumirlo como un compañero más en la guerra.

“Le decía eso, y también que cuando nos encontrábamos metidos en un hueco, en el refugio, y no podíamos salir durante una semana porque sonaba un cañonazo detrás de otro, haciendo tus necesidades y comiendo raciones frías, era el instante en el cual te hacías la pregunta de los diez millones: ¿qué rayos hago yo aquí? Te cuestionas mil cosas, algo muy válido en una situación extrema. Piensas en tu vida anterior, en los sueños que quedarían truncos si mueres… Esas eran mis conversaciones durante dos o tres horas con Israel. Y él me preguntaba: ‘Sena, ¿pero tuviste miedo?’. ¡Sí, claro, lo sentí! ‘¿Qué otra cosa te cuestionabas?’. No sé: Dios, la religión, todo lo que fuera controvertible en ese momento, pues me pasaban infinidad de imágenes por la cabeza, como dicen que le ocurre a las personas antes de morirse.

Senarega junto Israel Rojas, autor de la canción Valientes, para la banda sonora del documental.
Senarega junto Israel Rojas, autor de la canción Valientes, para la banda sonora del documental.

“‘Dame un mes’, me dijo Rojas. Transcurrido ese tiempo, se apareció en la sala de montaje del documental con el primer esbozo de la canción Valientes. Quedé encantado, por supuesto, pues era un homenaje a los internacionalistas de cualquier tipo, genéricamente hablando. A posteriori, él hizo otra versión, le cambió dos estrofas más, hasta quedar terminada. Es la que Israel decide incluir después en el disco Carnal.

«O sea, dicha obra se conoce desde antes por el documental, estrenado el 15 de abril de 2019. Esa es la verdadera historia”.

Gracias por el miedo es una cinta testimonial que le debías a muchos, y a ti mismo. ¿Por qué?

“Siete meses estuve en Cuito Cuanavale, desde diciembre de 1987 hasta junio del otro año. Cubrí todo lo sucedido: victorias, derrotas, bombardeos, nuestros logros… Pero lo que pasa en esa primera parte, pues posteriormente volví otras dos veces a Angola, hasta 1991, es que regresé a La Habana debido a cuestiones médicas, porque estaba medio tosta’o. Imagínate, salí de allí directo al ‘Naval’ para un tratamiento psiquiátrico por dos meses. Uno vuelve con mil demonios. Todavía hoy, con 60 años, a veces me despierto por una pesadilla, soñando que estoy en la guerra con los cañonazos; quiero correr y no puedo, pues los pies me pesan. Esos demonios se encuentran aún en mi cabeza y ya asumí que tengo que vivir con ellos.

«Esperé a que los recuerdos se añejaran como el vino, para poder ver esa situación desde la distancia y valorarla en su justa medida. Uno tiene que dejar pasar el tiempo. En cuanto a mí, me lo debía; también a todos los demás periodistas que pasaron por Angola, incluidos los dos muertos en el derribo, por fuego amigo, del avión donde viajaban. Entonces, el documental lo considero un acto de exorcismo: botar lo que tenía dentro y devolverle a la gente una obra sobre todo humana, la cual no es una crónica militar ni mucho menos, sino un cortometraje acerca de los sentimientos, las experiencias de las personas”.

El equipo de filmación y los actores del documental Gracias por el miedo.
El equipo de filmación y los actores del documental Gracias por el miedo.

¿Esos exorcismos que mencionas, han influido asimismo en el resto de tus trabajos audiovisuales?

“Sí. Y no solo en mi obra, también en la vida completa. Partió un Senarega y viró otro muy distinto. Por ejemplo, no tenía esposa e hijos, y uno de los objetivos que me propuse fue casarme con una buena mujer, fundar una familia. Así lo hice. Le di más valor a lo que me rodeaba, pues antes era muy superficial, en el mejor sentido de la palabra. Vivía al día. Sin embargo, reflexioné bastante y cambió mi parecer en relación con las cuestiones mundanas. Constituyó un giro de 180 grados. Aprendí a ir directo hacia la esencia, y no a quedarme en sus alrededores.

«Posterior a Cuito Cuanavale, he logrado exorcizar lo más evidente, pero la vida es muy corta para tratar de expulsar a todos los demonios”.

Cuéntame del libro que estás escribiendo.

«Es un libro, y a la vez, un guion, porque pretendo exorcizar esa parte por medio de una película sobre Angola. Cada generación tiene su guerra, y esa fue la que me marcó, la que les he contado a mis hijos y quisiera dar a conocer al resto de los jóvenes. La cinta recogerá las historias de seres humanos inmersos en esas batallas: sus temores, miedos, anhelos, sueños, deseos… Tres o cuatro personajes sacados de la realidad; por ejemplo, una doctora asediada por los hombres de la tropa; o Amadito, alias ‘El loco’, un fílmico que robó un lente para hacer su trabajo y lo sancionaron, a pesar de ser el único de nosotros con la Medalla al Valor».

Afiche del documental, estrenado en abril de 2019.
Afiche del documental, estrenado en abril de 2019.

¿Tu proyecto actual en qué consiste?

“Lo escribí en noviembre de 2019, cuando todavía no existía la pandemia de la Covid-19 y la campaña contra los médicos y el resto de los trabajadores cubanos de la Salud no había llegado a la rabieta, o pataleta, de algunos personajes y gobiernos. Algo me iluminó o tuve la intuición de ver más allá, y entonces lo presenté. Se llama La esclavitud que te libera, pues busca oponerse precisamente a dicha campaña. Por suerte, es producido por la Televisión Cubana, que antes lo aprobó, con la colaboración del Icaic y la asesoría del Ministerio de Salud Pública. Este documental no está pensado solo para el consumo nacional, sino que será proyectado además en el exterior. Quiero reflejar al ser humano que se encuentra bajo esa bata blanca, el cual trabaja en lugares de difícil acceso o ha cumplido misiones peligrosas en varias partes del mundo.

«Cuando uno trata de llegar al televidente desde la emoción, este se apropia más rápido de la idea, porque lo hace también del sentimiento.

«Por último, tengo en mente otros proyectos: uno llamado La utopía que pudo ser, el cual mostrará imágenes de la Central Electronuclear de Juraguá, en paralelo con la historia de la Revolución, que presentaré al Fondo de Fomento del Cine Cubano; y otro sobre un joven delegado del Poder Popular, quien es gay, reside en Viñales y ha logrado una relación estrecha con los guajiros del lugar, venciendo todo tipo de prejuicios. Una historia humanamente muy bella».

El actor cubano Carlos Bustos (al centro) interpreta el personaje de Senarega Madruga en la cinta testimonial.
El actor cubano Carlos Bustos (al centro) interpreta el personaje de Senarega Madruga en la cinta testimonial.
Rigoberto, en la extrema derecha, durante el rodaje de Gracias por el miedo./ Foto: Cortesía del entrevistado
Rigoberto, en la extrema derecha, durante el rodaje de Gracias por el miedo. / Foto: Cortesía del entrevistado
Senarega Madruga cumplió con su misión de fílmico en Cuito Cuanaval, Angola
Senarega Madruga cumplió con su misión de fílmico en Cuito Cuanavale, Angola./Foto: Cortesía del entrevistado
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Letra de la canción Valientes

Antes que todo fuera himnos y vítores
Antes que todo sea negociaciones
Hay un preludio espeso, desafinado
Altísimos silencios de sinrazones.

Y el miedo va goteando de los valientes
Antes que los sudores y que la sangre
El instinto genuino que ya le advierte
Permutar de destino, se le hizo tarde.

Qué estoy haciendo aquí
Amando a este país como a mí mismo
No, que va
No hay heroísmo
Vine a darle un beso al mundo y nada más.

Pandemonium, capital de los infiernos
Solo por los temores se filtra el alma
Restos de quien al instante deshicieron
Niños que, tras el hambre, se irán con calma.

Viejos jinetes del horror que han aprendido
Con la distancia, anestesiarnos los discensos
Con sensación de no es aquí, no es a mí,
no son los míos
Cabalgan sobre nuestro tedio.

Después será no es mi ciudad
Luego será no son mis hijos
Somos la misma humanidad
Todos frente al mismo acertijo.

¿Pero qué estoy haciendo aquí?
Amando a este país como a mí mismo
No, que va
No hay heroísmo
Vine a darle un beso al mundo y nada más.

¿Pero qué estoy haciendo aquí?
Amando a este país como a mí mismo
No, no hay heroísmo
Vine a darle un beso al mundo y nada más
Y nada más.

¿Pero qué estoy haciendo aquí?
Amando a este país como a mí mismo
No, no hay heroísmo
Vine a darle un beso al mundo y nada más
Y nada más.

¿Pero qué estoy haciendo aquí?
Amando a este país como a mí mismo
No, no hay heroísmo
Vine a darle un beso al mundo y nada más
Y nada más
Y nada más.

Ildefonso Igorra López

Ildefonso Igorra López

Redactor Jefe en el Periódico 5 de Septiembre. Máster en Ciencias (1983) por el Instituto Metalúrgico de Zhdanov (hoy Mariúpol, en Ucrania) en ingeniería térmica industrial, profesor de idioma ruso, máster en Ciencias de la Comunicación (Universidad de La Habana) en la especialidad de Periodismo (1994), webmaster y fotógrafo.

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