Reportan primer caso exitoso de trasplante simultáneo de cara y manos

El joven estadounidense Joe DiMeo, residente en Nueva Jersey, se convirtió en la primera persona del mundo en recibir un exitoso trasplante simultáneo de cara y de ambas manos.

DiMeo, de 22 años, sufrió un horrible accidente automovilístico en julio de 2018 que le produjo quemaduras de tercer grado en más del 80 por ciento de su cuerpo, cuando se durmió mientras manejaba a su casa después de un turno nocturno.

A principios de agosto de 2020, dos años después del accidente, el equipo del NYU Langone Hospital, en la ciudad de Nueva York, identificó a un donante en Delaware y días después el hombre fue operado.

La cirugía se prolongó durante unas 23 horas, con la participación de un equipo de más de 140 personas, incluidos cirujanos, enfermeros y otro personal.

Más de 20 veces al quirófano

Antes de su trasplante final, el joven tuvo que pasar por quirófano en más de veinte ocasiones. Entre otras cosas, DiMeo no disponía de yemas en los dedos, labios o párpados, lo que afectaba su capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas.

”Joe fue un candidato ideal para este procedimiento; está extremadamente motivado y decidido a recuperar la independencia que perdió después de su accidente”, explica en la nota el doctor Eduardo D. Rodríguez, que lideró el trasplante.

Composición de fotografías cedidas por el hospital NYU Langone, de Nueva York, donde se muestra al joven Dimeo antes del accidente, después del siniestro y tras el trasplante de cara y de las dos manos. /NYU Langone/EFE
Composición de fotografías cedidas por el hospital NYU Langone, de Nueva York, donde se muestra al joven Dimeo antes del accidente, después del siniestro y tras el trasplante de cara y de las dos manos. /NYU Langone/EFE

El de DiMeo es el cuarto trasplante de cara que se realiza bajo la dirección de Rodríguez y el primero de manos. Según el hospital, hay constancia de que se han hecho en el mundo dos intentos de trasplante de cara y manos simultáneamente, pero en ambos se habían dado resultados adversos, con la muerte del paciente por una infección en uno y sin éxito con las manos en el otro.

En este trasplante, tanto la cara como las manos procedían de un mismo donante y se buscó completar el procedimiento lo más rápidamente posible para reducir al mínimo el tiempo en que los tejidos no recibían suministro de sangre.

Diez meses en lista de espera

Debido a las múltiples transfusiones de sangre e injertos de piel que DiMeo había recibido hasta entonces, su sistema inmunitario era muy sensible y su panel reactivo de anticuerpos (PRA, por sus siglas en inglés) mostraba que el porcentaje de donantes que su cuerpo rechazaría sería del 94 por ciento.

Es decir, el joven sólo tenía un 6 por ciento de probabilidades de encontrar un donante compatible, lo que unido a otros factores “encontrar el donante perfecto para Joe era como encontrar una aguja en un pajar”, señala Rodriguez. Pese a ello, no se tardó demasiado en tener éxito y DiMeo sólo pasó 10 meses en la lista de espera.

En la preparación de la cirugía se usaron varias tecnologías de vanguardia, como una planificación 3D para alinear perfectamente los huesos y las placas y tornillos que se colocaron al paciente.

”Practicamos la cirugía casi una decena de veces a lo largo de un año, y en los quirófanos teníamos equipos que garantizaban que todos siguieran los pasos exactamente para no saltarse un latido ni salirse de la secuencia. Al final, salió mejor de lo que esperaba”, según Rodriguez.

Consuelo

Tras la operación, DiMeo pasó varias semanas ingresado en el NYU Langone, primero en cuidados intensivos y luego en una unidad de rehabilitación, y una vez dado de alta ha continuado con varias horas de terapia de recuperación al día. Además, desde entonces se ha sometido a varias intervenciones quirúrgicas de seguimiento al paciente para mejorar resultados funcionales y estéticos.

Secuencia cronológica del estado del joven accidentado, antes de la intervención, recién operado y su evolución posterior hasta hoy. /Fuente: Twitter de NYU Langone Health
Secuencia cronológica del estado del joven accidentado, antes de la intervención, recién operado y su evolución posterior hasta hoy. /Fuente: Twitter de NYU Langone Health

”Todo lo que hacemos con él persigue el objetivo de que vuelva a realizar las actividades cotidianas que disfrutaba antes, como comer y vestirse, levantar pesas y jugar al golf”, señala April D. O’Connell, especialista en rehabilitación de manos y extremidades superiores. ”Este es un regalo que se recibe una vez en la vida, y espero que la familia del donante pueda tener algún consuelo sabiendo que parte de él vive en mí”, asegura DiMeo en el comunicado. (Resumen de EFE e HispanTV)

Gracias al exitoso trasplante y a las agotadoras sesiones de rehabilitación, DiMeo ahora se alimenta solo, puede ducharse, lavarse las manos, jugar y todo lo que no podía hacer antes de su cirugía. /Foto: AP
Gracias al exitoso trasplante y a las agotadoras sesiones de rehabilitación, DiMeo ahora se alimenta solo, puede ducharse, lavarse las manos, jugar y todo lo que no podía hacer antes de su cirugía. /Foto: AP

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