Repatriados

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Despu√©s de vivir casi 20 a√Īos en Miami, donde sigui√≥ defendiendo a Cuba y su Revoluci√≥n en un escenario absolutamente hostil, el conocido presentador y periodista cubano Edmundo Garc√≠a decidi√≥ repatriarse y volver a Cuba. √Čl es una de las 40 mil 603 personas que hasta octubre de 2018 lo hab√≠an solicitado. /Foto: Tomada de CubaS√≠

En el interrumpido Show de Alexis Vald√©s, entre los contados programas que pod√≠an seguirse dentro de la televisi√≥n de Miami ‚ÄĒcalificada por expertos en el medio como la peor del planeta‚ÄĒ, incorporaban al singular personaje humor√≠stico de Martica la culebrita, quien viv√≠a en Estados Unidos junto a su abuelito y, sin embargo, recib√≠a dinero enviado desde Cuba. Pura guasa del maldito Vald√©s, quien sab√≠a, como todos, que ni de co√Īa ocurr√≠a eso, por la simple e irrebatible raz√≥n ‚ÄĒy esto lo digo yo, no el comediante‚ÄĒ, de que este es un pa√≠s pobre tercermundista de herencia colonial y neocolonial, sometido a un bloqueo salvaje de casi 60 a√Īos, mientras aquel un imperio convertido en la primera potencia econ√≥mica del mundo, gracias a su pol√≠tica de depredaci√≥n universal de los recursos de los pueblos.

Hace cinco a√Īos nadie hubiera pensado que eso pod√≠a ocurrir, pero hoy d√≠a ya algunas personas ayudan desde aqu√≠ a sus parientes de all√°; por supuesto, en √≠ndices exponencialmente menores a la expresi√≥n contraria, mas existen. Hace unos cuantos a√Īos tampoco nadie pod√≠a pensar que muchos emigrados iban a volver a Cuba, y est√°n retornando por decenas de miles.

El periodista, a la manera del escritor, precisa de observar y escuchar, escuchar mucho. Por eso, la semana anterior o√≠ las confesiones de una repatriada, las cuales concentrar√© en el siguiente extracto ultra abreviado: ‚ÄúViv√≠ en EE.UU. durante quince a√Īos, con mi esposo y mi hijo. Nunca pudimos ahorrar el dinero suficiente para su ingreso a la Universidad y el muchacho comenz√≥ a trabajar en una tienda, con lo cual nos ayudaba a pagar los bills (cuentas del mes) a m√≠ y a mi marido, quien enferm√≥ sin cobertura de seguro m√©dico, y eso es lo peor que puede suceder en ese pa√≠s. Enfermarse all√≠, sin dinero, es como ir a la c√°rcel o prepararse para morir.

‚ÄúAntes de caer enfermo, mi esposo trabaj√≥ como un mulo, con la idea de pagar alg√ļn d√≠a la casa. El techo de esa casa nunca fue nuestro. Y lo m√°s lindo y reconfortante que puede tener una pareja es acostarse por la noche, mirar para el techo y saber que es el de tu casa, no el de alguien que te la rent√≥.

‚ÄúAqu√≠ se qued√≥ mi madre, por suerte. Y tenemos la casa, un techo propio al que mirar por la noche. De nada valen esos plasmas de 70 pulgadas y el carro del a√Īo, del cual muchos hablan pero de verdad son pocos quienes lo tienen, si te sientes extra√Īo y adem√°s humillado por ser latino y tener un acento diferente. Mi esposo y mi hijo son rubios, de ojos azules, parecen alemanes y, sin embargo, cuando viajaban a alguna ciudad fuera de Miami ni hablaban para que no detectasen que no eran estadounidenses. Imag√≠nate alguien de piel oscura y facciones menos t√≠picas all√≠. Y este viejo loco (Trump) vino a meter m√°s miedo a todos. Es imposible vivir as√≠. Por eso viramos para Cuba‚ÄĚ.

Ella es una de las 40 mil 603 personas que hasta octubre de 2018 hab√≠an solicitado su repatriaci√≥n, de acuerdo con datos hechos p√ļblicos por la Direcci√≥n de Asuntos Consulares y Cubanos Residentes en el Exterior del Minrex. Estos repatriados o reasentados se entienden, registran o expresan a partir del creciente acercamiento entre la emigraci√≥n y el Gobierno cubanos, desde la actualizaci√≥n de la pol√≠tica migratoria en 2013, que permite pedir el retorno y la residencia permanente en Cuba. Solo entre 2016 y 2017 se repatriaron 25 mil 176 personas, seg√ļn la Oficina Nacional de Estad√≠sticas e Informaci√≥n. Son de todas las edades y de ambos sexos, aunque predominan las mayores de 50 a√Īos. Entre los fundamentos del retorno operan diversas premisas: nostalgia por la naci√≥n y el modo de vida cubano, deseo de reunirse definitivamente con los seres queridos que permanecieron en su patria, tranquilidad espiritual, seguridad ciudadana, empat√≠a afectiva con sus compatriotas, comprar una casa para habitarla junto a los suyos o el af√°n de invertir los recursos ahorrados en el exterior en la iniciativa privada, entre otras.

Ya en la Isla, los reasentados tienen, por lógica, los mismos deberes y derechos del ciudadano cubano que son.

Cuba, abierta e inclusiva, suma. EE.UU. cierra y traba. La suspensi√≥n de la tramitaci√≥n de visas y del programa de reunificaci√≥n familiar en la embajada en La Habana por el gobierno de Trump ha reducido sobremanera el n√ļmero de cubanos que emigra a ese pa√≠s. De acuerdo con el Departamento de Estado, hasta el 3 de agosto del a√Īo fiscal 2018 solo se hab√≠an entregado 134 documentos de reunificaci√≥n familiar. Washington tampoco cumplir√° ni de lejos su compromiso, acordado binacionalmente, de entregar 20 mil visas anuales para emigrantes. Hasta cierre de julio, solamente fueron emitidas 3 mil 195.

Ya en la Isla, los repatriados tienen, por lógica, los mismos deberes y derechos del ciudadano cubano que son. /Foto: Cubadebate

1 Comentario

  1. Por circunstancias de la vida vivo fuera de Cuba, pero soy cubano y de los que visitan nuestro pa√≠s sin mostrar mucho m√°s de lo que siempre tuve cuando viv√≠ all√°. He le√≠do este art√≠culo y no podr√≠a estar m√°s de acuerdo, es m√°s: siento envidia de quien lo escribi√≥ porque tiene las palabras que siempre he querido tener para poder decir estar cosas ALTO Y CLARO. Parece mentira que tantos cubanos que viven en “efficiency” en Miami, que apenas el salario les da para sobrevivir, van a Cuba a aparentar lo que no son, lo que no somos. Siempre visito mi barrio desde la humildad y a cada persona le digo de las “grandezas” de vivir en pa√≠ses capitalistas en donde eres un activo en una cuenta bancaria y cuando dejas de producir, simplemente dejas de existir. Admiro el lenguaje que has utilizado y me parece mentira que muchos de los que emigramos vayamos a aparentar, a “especular”, encima, sin tener motivos reales. He tenido la oportunidad que conocer a personas de muchos pa√≠ses del mundo, algunos de ellos con activos y propiedades muy grandes, y simplemente son personas sencillas. Toda esa especulaci√≥n es algo que no es compatible con la ideolog√≠a de nuestra Revoluci√≥n y no puede ser un ejemplo a seguir. Felicidades por tan oportuno art√≠culo.

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