Que reine la naturaleza y no la desidia en Cienfuegos

Hace seis meses, el 21 de junio, Día Nacional del Árbol, llegaban los vehementes y entusiastas ecologistas del grupo Cienfuegos Verde, con ocho árboles jóvenes hasta el vecindario de la calle 87, esquina a la Calzada de Dolores. Allí, con el apoyo de Rigoberto Quintana, Marcos Arteaga y Sebastián Correa, entre otros vecinos, sembraban bajo el cálido sol del verano a los  ejemplares; rezumando alegría como si hubiesen traído al mundo a recién nacidos, frente al arroyito Tulipán que cruza la Calzada.

¿Pero qué fue de aquel momento, de aquella historia de unión comunitaria y emprendedora en pro de la armonía natural?

Cinco meses cumplirían ya los no tan pequeños árboles el pasado 21 de noviembre, sin embargo… ya no están. Fueron talados, mutilados sin piedad durante la madrugada, y con ellos también quedaba cercenado el inicio simbólico de las tareas en pro del ecosistema verde en la ciudad, que lleva a cabo el mencionado colectivo de camaradas.

“El proyecto de plantación de árboles acaparó gran parte de la atención de muchos de los miembros del grupo, quienes participaron directamente en su realización junto a algunos miembros de la comunidad; así se plantaron un total de 14 árboles en seis localidades de la ciudad. Todos los ejemplares fueron adquiridos y donados por Cienfuegos Verde”, comenta Harlem Eupierre Padilla, estudioso de la dasonomía, y quien además escribe con asiduidad las actividades que realiza ese gremio en su sitio web.

Al enterarse 5 de Septiembre del hecho, acudimos enseguida hasta el lugar a verificarlo todo, y también, a entablar diálogo franco con algunos de los ciudadanos de la zona.

Triste panorama: tallos visiblemente segados con una herramienta, a todas luces, utilizando un machete. Pero el grado de vileza se notó más en el resto de las plantas cortadas, las cuales, ni siquiera las levantaron o las movieron de lugar. Fueron dejadas allí, como una muestra de total arrogancia vil.

Pero detrás de la tala soez de estos ocho árboles: cinco majaguas (Talipari elatum), dos ocujes (Calopyillum antillanum) y un roble blanco (Tabebuia spp.) se esconde un sartal de problemas que pueden estar relacionados con todo el asunto.

“El o los que lo cometieron son tipos de muy mala idea. Venían borrachos o ya traían ese motivo en la mente. Ahí al lado está la Pista de baile, hasta donde llega gente de todos lados, y que al terminar las fiesta a altas horas de la noche, se crea el caos y una atmósfera desagradable en todo el vecindario”, asegura el artista y fotógrafo Ángel Peña (Peñita) quien mora en aquella vecindad.

Otros, como él, aseguran la posibilidad de que haya sido un cochero o criador de caballos, con quienes han tenido encontronazos los pobladores, por dejar a los animales sueltos en patios y aceras colindantes. “Estamos en una zona urbana, no tienen por qué estar pastando caballos en los céspedes (…) Yo he hecho la denuncia, pero nada se resuelve”, comenta también Peña.

Según conocimos, en otras ocasiones los residentes han plantado árboles en ese mismo espacio, pero, “desafortunadamente” los ejemplares nunca han prosperado, principalmente por motivos humanos.

En el mes de junio, la comunidad sembró junto a Cienfuegos Verde los ocho ejemplares maderables. /Foto: Yordenis González Peña

“Antes de que cortaran a todos los arbolitos, hace un mes y medio, durante una madrugada, partieron a dos de ellos. No tenemos idea de quién o quiénes pudieron hacerlo o con qué objetivo”, afirmó Iván Castellanos Ramírez, vecino también de los altos frente a la calle 87.

“Estamos muy molestos, porque los que lo hicieron buscaban hacer daño público. Un acto contrarrevolucionario tal vez, o una actitud vengativa por parte de los cocheros al prohibírseles amarrar a los caballos en esa área”, piensa Castellanos.

Más allá de quién o quiénes hayan sido los malhechores y las leyes que regulan el tránsito de caballos en la zona, es terrible e inadmisible que un suceso así ocurra en una ciudad como Cienfuegos, con un bajo porciento de foresta urbana. Más aun siendo plantas con esas características; de copiosa fronda, maderables, y de calidad paisajística.

“En cinco meses de vida, los ocho  ejemplares habían tenido un crecimiento óptimo, porque, en primer lugar nos dimos a la tarea durante su plantación de proporcionarles el sustrato requerido, el abono, el agua, la poda del césped… todos los requerimientos”, nos comenta Yordenis González Peña, otros de los líderes durante las siembras de Cienfuegos Verde.

Así parece que navegan áreas de la foresta en Cienfuegos: a golpe de cascos de caballos sueltos, sogas que agarrotan troncos, leyes indiferentes, cocheros y gente envidiosa de la beldad de la madre natura. No puede permitirse que sigan los machetes invisibles trozando frondas, tallos y raíces a diestra y siniestra. A esas, las mismas criaturas que protegen el futuro y preservan el suelo que pisamos.

Al fondo los árboles jóvenes talados junto a un caballo suelto. /Foto: Delvis.

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Delvis Toledo De la Cruz

Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en 2016.

10 Comentarios en “Que reine la naturaleza y no la desidia en Cienfuegos

  • el 25 diciembre, 2020 a las 8:44 am
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    Todo surge desde que se estan realizando las mal llamadas actividades en la Pista de 64 y 87, cuando se terminan hacen de todo pero esto es de concocimiento del poder popular provincial, del gobierno municipal que es quien autoriza a gastronomia realizar esas actividades sin ningun control, lo digo con conocimiento de causa por la cantidad de denucnia que en mi particular e realizado y todo continua igual.
    Muchas felicidades periodista, excelente reportaje.
    Saludos Codiales,
    Nitza Padron Castro.

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    • el 5 enero, 2021 a las 2:34 pm
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      Habrá entonces que sacar el asunto de la Pista de 64 también por el «5 de Septiembre», para ver si reaccionan de una vez las autoridades.
      Estoy a su entera disposición, y no dude que usted puede ser una fuente idónea para denunciarlo en un trabajo próximo.
      Gracias por la lectura, Nitza.

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  • el 24 diciembre, 2020 a las 11:26 am
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    Encomiable labor periodística. Son loables los trabajos que reflejan los acontecimientos de nuestra comunidad; aún cuando estos sean tan penosos como el que trata este artículo.
    Actos vandálicos como el ocurrido merecen ser discutidos en nuestra prensa, para con ello reafirmar el repudio a semejante barbaridad y, a la misma vez, llamar la atención sobre la necesidad de mantener la alerta ciudadana sobre la protección de lo que nos es común.
    Desafortunamente, tenemos deficiencias en la educación que ha llegado a muchos de nuestros vecinos, pero hay que continuar la lucha por elevar el nivel de conciencia ambiental y social con formas màs efectivas.
    Exhorto al periodista y a este medio a trabajar por el protagonismo en cuanto al acontecer local.
    Saludos

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    • el 24 diciembre, 2020 a las 4:39 pm
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      Oiga, yo creo que el protagonismo de la prensa por las cuestiones locales y qie atañen al pueblo, ya está probado; ahora falta el protagonismo ciudadano y de las autoridades

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    • el 5 enero, 2021 a las 2:30 pm
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      Sobre esa cuerda seguiremos andando.
      Muchas gracias por la lectura, Harlem.

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  • el 23 diciembre, 2020 a las 2:04 pm
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    Los beneficios innumerables que brindan los árboles son para todos.
    Actos como este deben tener el rechazo unánime de toda la comunidad y la actuación enérgica de las autoridades.
    Los muchach@s que entusiastas aportaron la idea y los arbolitos para que reverdecieran esta ribera, respondemos plantando más árboles,- pero el compromiso de todos los que moramos en esta ciudad deberá ser de respeto y cuidado a lo que se hace pare el bien común.

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    • el 5 enero, 2021 a las 2:38 pm
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      Los árboles son nuestros aliados y seguirán siéndolo. Por lo tanto, si hacen falta 10 trabajos más en torno a la denuncia de este flagelo, saldrán de mi mano 20, si son necesarios.
      Cuenta conmigo, Yordenis, y muchas gracias por la lectura.

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  • el 23 diciembre, 2020 a las 1:48 pm
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    Muy triste el hecho, yo paso todos los días por ahí y cuando vi los arbolitos en el piso me dio mucho dolor… porque hay personas tan inconscientes? Me alegro que este hecho tan feo por lo menos haya recibido una denuncia. Gracias al periodista por su interés, por denunciar estas cosas que al final atentan contra nuestro propio bienestar.

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  • el 23 diciembre, 2020 a las 12:04 pm
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    Es así: dura y tajante la realidad con los árboles en Cienfuegos. Más áspera aun la tocante a los cocheros y personas inescrupulosas que van como sombras, llenando de caos cuanto espacio hay en esta ciudad. Gente que vive de espaldas a la naturaleza.
    Este fue un trabajo que me complació escribir, pues recibí enseguida el apoyo de los amigos de Cienfuegos Verde para que se conociera el incidente. Es lamentable lo que ocurre. Las autoridades están impuestas de este asunto. Esperamos, definitivamente, la necesaria Ley de Protección Animal.

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  • el 23 diciembre, 2020 a las 9:40 am
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    Delvis, eso es un crimen, me ha dolido cada palabra, suena como un machetazo en la savia de esos jóvenes árboles; pero al parecer la anarquía de coches y sus cocheros es común en Cienfuegos; cada viernes, en la madrugada regresan eufóricos de una fiesta semanal creo que en Paraíso, y a esa hora son dueños de la calle, gritan, despiertan a todo el barrio, su léxico bañado en alcohol es soez, maltratan a los animales… y no hay una sola autoridad para requerir o parar, eso pasa en Cuatro Caminos y en la zona circundante a la Universidad y periferia de Pastorita, camino a O’Bourque… Cienfuegos debe ahorrar verbo y poner acción en el cuidado de la cuidad

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