Reabre al público el balneario de Ciego Montero en Cienfuegos

Aunque las noticias sobre la Covid-19 casi abarcan el espectro informativo cubano y global, esta semana se celebró el Día Mundial del Fisioterapeuta, una profesión dentro de las Ciencias Médicas que merece el reconocimiento social de todos, por cuanto contribuye a la calidad de vida de las personas, su independencia y movilidad, así como por el papel que desempeña en terapias de recuperación.

Sobre el tema, en conferencia de prensa, la Dra. Carmen Maday Canoso Carballo, jefa de la sección  de Rehabilitación de la Dirección Provincial de Salud en Cienfuegos, recuerda que esta jornada está dedicada a llamar la atención sobre la importancia de la especialidad: “Desarrollamos un simposio en el Centro de Especialidades Ambulatorias, dirigido a recordar la fecha y donde se congratuló a fisioterapeutas con más de 35 años de labor; de manera especial, reconocemos a todos cuantos se dedican al noble oficio de devolver la movilidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes”.

En diálogo con el Dr. Roberto Ángel Polo Amarant, director del Centro Médico Termal, ubicado en Ciego Montero, conocimos detalles sobre la apertura, en condiciones especiales, de los servicios a la población: “En el mes de marzo, ante la inminencia de la epidemia de COVID-19, se paralizaron los servicios del centro, los cuales se abrieron, nuevamente, a partir del 1ro de septiembre, ahora con extremas medidas de higiene y vigilancia epidemiológica reforzada.

“Los pacientes que demandan los servicios de rehabilitación, pueden acceder al centro a través del fisiatra del área de salud, quien a su vez los refiere a una consulta multidisciplinaria de Hidrología Médica que radica en el CEA. Las personas que acuden al balneario, se benefician con las aguas termales naturales, disfrutan del ambiente, y el tratamiento se complementa con otras técnicas de rehabilitación, como la fisioterapia, la medicina natural y tradicional; así como servicios de podología y de psicología.

“Allí no le llamamos pacientes, sino turistas, para lograr un acercamiento con las personas que acuden en busca de elevar su calidad de vida, y se reinsertan a la sociedad con mejoría, quienes son remitidos al centro por profesionales de la Salud”.

Y aunque las capacidades para acudir al balneario de Ciego Montero son limitadas por las medidas de protección adoptadas ante la epidemia de COVID-19 que nos afecta, la calidad no disminuye, por el contrario, y las personas encuentran allí a un equipo dispuesto a mejorar su vida, aliviar los dolores y devolverle la movilidad.

Magalys Chaviano Álvarez

Magalys Chaviano Álvarez

Periodista. Licenciada en Comunicación Social por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de la Universidad de Cienfuegos.

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