Públicamente privado

Las prohibiciones de fotografiar y filmar en espacios públicos o de uso colectivo generan disgustos en la población y en la prensa. ¿Quién determina estas restricciones y con qué argumento lo hacen?

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¿Por qué prohibir las fotos dentro de las tiendas, si en Internet aparece la información detallada de cada artículo?
¿Por qué prohibir las fotos dentro de las tiendas, si en Internet aparece la información detallada de cada artículo?

“¿Qué van a hacer ustedes?”, fue la pregunta al presentar nuestra credencial de prensa e intentar acceder al Cementerio de Reina para tomar unas fotografías. “Deben venir con una carta de Comunales; aquí nos prohibieron que las personas del Periódico, televisión y todo tiraran fotos”. Evidentemente, la regulación solo limitaba a nuestro gremio, pues ya dentro, y cámara en mano, una pareja de turistas lograba instantáneas del lugar. “Sí, porque sus fotos no son para hacer propaganda, nos explican en la entrada. Lo de ustedes es periodismo y en la empresa de nosotros eso lo ‘articulan’ como chisme, brete…”. Divertidas, más que ofendidas, asumimos el absurdo: ¿y si no nos hubiésemos presentado?

Una experiencia similar, un tanto más extrema, vivió hace unas semanas el colega Boris García Cuartero, de Perlavisión, cuando intentaba reportar desde la Feria agropecuaria en la Calzada. “Llegamos a grabar el desorden en la cola del quiosco de Cartoqui. Mi propósito era hablar de la falta de civismo, además de nuestro desordenado y desabastecido mercado interno (…) y llegó un miembro de la Brigada Especial diciéndome que le entregara el carné del camarógrafo y el mío y lo acompañara al carro de la patrulla. Yo no tenía por qué grabar eso, me dijo, y tampoco podía publicar las imágenes; él así lo consideraba. Mi respuesta siempre fue que él carecía de autoridad para decidir qué podía o no grabar. Por suerte me reconoció otro policía, de lo contrario me hubieran detenido. El lunes me llamaron del MININT para ofrecerme disculpas”.

Y si un periodista, con un respaldo institucional y la reconocida función de informar, denunciar o exponer, encuentra en su ejercicio tamañas arbitrariedades, ¿qué defensa le queda al ciudadano común cuando, en espacios públicos o de uso colectivo, enfrenta situaciones como estas?

“Quedé sorprendido hace unos días en el Bazar Guanaroca (perteneciente a la cadena TRD) cuando una empleada casi me fue arriba, pues ‘no podía hacer fotos dentro de la tienda’, relataba en una carta al Periódico un lector. Yo retrataba unos adornos para que mi suegra, en cama, escogiera el de su preferencia y adquirirlo. Le pregunté a la empleada dónde decía eso, lo de no poder fotografiar y por qué. ‘No se puede’, insistió ella y gritando a voz de cuello, con gesto desafiante, llamó a la gerente. Esta, muy correctamente, repitió el ‘está prohibido’ y entonces la llevé al cartel con los derechos y deberes de los consumidores, demostrándole que allí no decía nada al respecto. ‘Es una orientación interna porque algunos extranjeros filmaban para publicarlo en Internet y desprestigiar al país’, concluyó. ¿Será secreto militar lo de esa unidad? ¿Estaría yo filtrando al ‘enemigo’ los productos de las TRD?”.

Prohibiciones como la anterior se repiten en los establecimientos de Cimex y Caracol, espacios de obligada visita para los usuarios en la búsqueda de los artículos indispensables en su cotidianidad. Las respuestas coinciden: no se puede y, en el mejor de los casos, precisa el burocrático trámite de los permisos.

Ahora, en cada uno de los ejemplos antes mencionados ¿no es de dominio público todo lo referente a precios, imágenes e información sobre el objeto a fotografiar?

DEFENSA, SÍ, ¿PERMITIDA?

Para empezar, en ninguno de los casos antes referidos aparece una indicación gráfica anunciando tales restricciones; como sí las tienen las instituciones bancarias, por ejemplo. En la actualidad, cuando el obturador de un teléfono celular es prácticamente imperceptible, violar “lo establecido” constituye casi un juego de niños. Prohibidas o no, las imágenes publicadas en las redes sociales sobre los más disímiles espacios hablan, en bien y en mal, de nuestro país.

Sin embargo, algunos pujan por mantener su feudo. Según Benito Rangel Beltrán, director municipal de Servicios Comunales, la normativa con el Cementerio de Reina era una indicación de “arriba” aunque, al avanzar el diálogo, terminó reconociendo lo contrario: fue su decisión personal. Tiene un carácter general, no atañe exclusivamente a los periodistas, dijo, si bien en la práctica solo nosotros estamos obligados a cumplirla.

A su criterio, “la prensa hoy en día para construir no está, está para destruir”, y ellos “no prohíben ni esconden nada, solo necesitan conocer los intereses detrás de la fotografía”, aclaró. En cambio, nadie conoce ni pregunta los “intereses detrás de la fotografía” de los visitantes extranjeros o cualquier personal no periodístico de visita en el lugar. ¿Quién asegura que sus instantáneas no se utilicen como propaganda? Por cierto, ahora hablamos de un cementerio; pero bajo la administración de Comunales están también los parques, prados, calles, avenidas… ¿También en ellos requerirán autorizaciones las fotografías si otro funcionario así lo decidiera?

A la espera de las respuestas de TRD y Caracol, a cuyas divisiones provinciales enviamos cartas solicitando explicaciones desde el martes 13 del presente mes y aún no recibimos noticias, apelamos a la réplica de Cimex. Jorge Luis Álvarez Álvarez, al frente de dicha sucursal en Cienfuegos, expone el punto de vista institucional.

En el caso de dichas Tiendas Recaudadoras de Divisa, la prohibición la sustentan instrucciones ministeriales. De acuerdo con Álvarez Álvarez, “tenemos regulaciones internas que, independientemente de tratarse de espacios públicos, incluye este particular sobre la toma de fotografías y filmaciones de videos al azar, pues en un momento determinado pueden debilitar la seguridad o el control interno”.

Contradictoriamente, datos económicos de carácter interno aparecen a la vista del público.
Contradictoriamente, datos económicos de carácter interno aparecen a la vista del público.

Ante la gravedad de las razones por él enunciadas, encuestamos sobre cómo afectaría una foto la seguridad y el control interno. “Puede aparecer algún nivel de brecha o vulnerabilidad que en algún momento determinado alguien pueda utilizar o se pueda modelar, esa es la palabra científica y por ahí ocurrir algún hecho extraordinario o alguna indisciplina. Para los clientes quizá sea un poco molesto; pero les queda la opción de coordinar con la dirección de la entidad, al menos te da la posibilidad de hacerlo”. Similar acontece con las cafeterías, espacios más abiertos y varias de ellas con servicio de WiFi.

Más allá de cuanto dificultan tales regulaciones a la gestión comercial y atentan contra la satisfacción del cliente, aparece otro sin sentido: si la intención es no divulgar fuera de Cuba cuestiones en apariencia privada o íntima, ¿cómo se justifican las tiendas en Internet de Cimex y TRD donde publican fotografías, precios e información de los artículos en venta?

Ni coherentes ni convincentes son los argumentos que sostienen hoy dichas restricciones, en cualquiera de las esferas mencionadas. Quizá al decretarse respondían a un contexto; pero si los detalles están a la vista de todos, y literalmente hasta se pueden tocar, ¿qué diferencia hace una fotografía? ¿Dónde está el secreto a proteger?

En cuanto al tratamiento con la prensa, los obstáculos resultan más desconcertantes, máxime al violar derechos establecidos por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba: “garantizar el rápido acceso de los periodistas a las fuentes de información, con las únicas limitantes de lo establecido por la ley del control del secreto estatal y las orientaciones específicas de la dirección superior del Partido”.

Si mañana alguien demuestra que los productos de una tienda, feria o las esculturas de un cementerio atentan de forma directa contra la seguridad del país, ofreceremos disculpas. Hasta entonces, todo parece tratarse de un mal intento de restringir lo que, por derecho y lógica, es público.

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28 Comentarios

  1. Quisiera saber quién fija los precios en las TRD. ¿Cómo es posible que una cerveza Cristal cueste un dolar con 55? Por favor, ¿las latas son de oro?; es demasiado no solo para los que trabajan en Cuba, sino para los que vivimos aqui y vamos a visitar, es imposible tomar cerveza y un agua. Está en las nubes. ¿Será posible saber cuál es el costo de producción de esta cerveza y del agua?

  2. Darilys; Despues de leer la respuesta que tan gentilmente Ramon nos ofrecio; mi pregunta es las TRD son publicas o son secreto de estado,todo esta en cuba legislado, por que tanto secreto esto es algo un poco que suena muy poco convincente si a todo se le pone legislacion como se va poder entrar en la trd, y s icada organismo pone sus propias leyes, van a necesitar mucho papel, el problema es que segun yo vi que Raul dijo que habia que decir la verda, Los periodista dicen la verda, pero como dice la cancion Hay como me duele,por que el pueblo se entera del mal trabajo que los directores estan haciendo, pero enseguida dicen bamos a crear una commission para investigar se crean mas comiciones que en las naciones unidas

    • Otro problema radica, a mi entender, en las evidentes contradicciones: al menos con la prensa, TRD no prohíbe las fotos, más bien quiere que les pidan permiso para hacerlas (permisos que se toman su tiempo, dicho con toda justicia)… entonces sí se puede fotografiar el interior de sus unidades; pero con su consentmiento. Ahora, qué diferencia hace una foto con permiso de una foto sin permiso si, al final, es la misma foto? Es absurdo. Por otra parte, como prensa no debo darle explicaciones a los directivos de TRD sobre mi tabajo periodístico, para el cual quiero la foto. Y suponiendo que se las diera, yo puedo alegar un motivo X y ellos autorizarlo; y a la hora de escribir el trabajo, este me lleva por otra arista, porque así de complejo es este quehacer… y ellos no tienen cómo controlarlo. Similar sucede con cualquier ciudadano… Le repito, es querer controlar algo que, a estas alturas del campeonato, es incontrolable. Saludos y gracias por su comentario.

  3. En todos los casos se plantea que es una orientación, una instrucción del nivel superior,pero que nadie conoce,porque es privado,tal y como plantea el titulo del articulo, pero el derecho tiene que ser publico si es una norma debe ser publicada, porque ademas de todas la cuestiones planteadas por los foristas, sobre burocratismo,etc en lo particular yo observo una grave violacion de las leyes en especial la Constitucion de la Republica, que en el párrafo segundo de su articulo 77, plantea: “Las leyes, decretos-leyes, decretos y resoluciones, reglamentos y demás disposiciones generales de los órganos nacionales del Estado, se publican en la Gaceta Oficial de la República”. Esa norma no ha sido publicada en ningún lugar, y esto afecta seriamente nuestro sistema legal. Saludos.

    • Ese es otro tema muy serio: tanto deberes como derechos de cada ciudadano están perfectamente legislados en nuestro país, pueden algunos funcionarios estar por encima de lo establecido? Y se les permite? Saludos y gracias por su comentario

  4. Bien, la convido a que en el caso de CIMEX y TRD vaya a la raíz del problema, entonces si sería un artículo completo, si no, más de lo mismo, no solo el “fotógrafo” es víctima de las regulaciones que existen por la condición que comparten TRD y CIMEX, gracias

    • Pienso yo, y pensando como periodista aunque no soy autora del trabajo, que quienes tienen que ir a la raíz del problema son los directivos de CIMEX y TRD, la prensa ha hecho su papel: denunciar, exponer el problema, la prensa es herramienta, no yunque, digo yo!!! Pero tal cual se prohibe divulgar, y como dijo alguien en los comentarios, los revendedores tienen, sin embargo, TODA la información sobre TODO: rebajas, lento movimiento… Entonces? me pregunto yo y otros. Y hasta muchas tiendas son el lugar de “descanso” para esta misma fauna, los revendedores, que viven de la especulación; y hasta para cambiar el dinero a quienes se dedican a trocar CUC en CUP y viceversa; entonces, sigo pensando yo, no es más de lo mismo, sino la esencia, claro, si los cuestionados se dan por enterados y no dan la callada por respùesta, si el trabajo no cae en saco roto y si quienes dirigen esas cadenas de tiendas dejan de aplicar resoluciones para la vida militar donde la civilidad es cotidianidad, y si cumplen lo jurado como cuadros del Estado cubano

      • Amiga, qué dejar, qué pensar de todo esto, si en la página 8 del 5 de Septiembre de este viernes 30 aparece el vacuo contenido de la respuesta que la directora general de TRD Caribe en el país ofrece al trabajo aquí publicado. A mi me da que se trata de una soberana falta de respeto, máxime cuando la carta fue fechada en La Habana un día antes de la aparición en su periódico, el 23 de diciembre. ¿Adivinos? Yo me tomé la molestia de sentarme a teclear este galimatías con título de respuesta:
        La Habana, 22 de diciembre de 2016
        “Año 58 de la Revolución”

        A: Adonis Subit Lamí / Director del periódico 5 de Septiembre

        En días recientes recibimos su carta en la que nos pide conocer las razones por las que no se deja tomar fotografías a los clientes en nuestras tiendas, siendo ellas un lugar público. Al respecto le argumento lo siguiente:
        En cierta medida las tiendas pudieran ser consideradas un lugar público, sin embargo, legalmente pertenecen a empresas con personalidad jurídica propia que son responsables de todo lo que acontece en la instalación.
        La cadena de tiendas TRD Caribe, tiene indicado que no se tomen fotografías dentro de sus instalaciones, debido fundamentalmente a que estas prácticas interrumpen el flujo normal de clientes e interfieren en el proceso de comercialización.
        Otra razón no menos importante, es por cuestiones obvias de seguridad, al estar presentes un conjunto de operaciones dentro de la tienda; cobros y pagos, entrega de valores, transferencia de dinero, donde existen los servicios de la Western Union, entre otros.
        Estas razones son las que dan lugar a que estas prohibiciones de tirar fotos en el interior de las tiendas no solo constituye una exigencia a nivel nacional.
        Cuando un cliente solicita tomar fotos de elementos puntuales como: precios, productos u otros aspectos es valorado convenientemente y de entenderse es autorizado.
        Dejar claro que nuestras relaciones con los medios de Prensa en todo el territorio nacional son satisfactorias, los trabajos son coordinados y una vez conocidos sus intereses y objetivos TRD Caribe en cada nivel facilita su realización.
        Estamos en la mejor disposición de esclarecer cualquier duda y poder contribuir a la información sobre temas esenciales de la opinión pública.
        Estaré al tanto de poder tener la oportunidad de ayudarle.
        Atentamente,

        Ana María Ortega Tamayo
        Directora General
        TRD Caribe

        • 1- “… estas prácticas interrumpen el flujo normal de clientes e interfieren en el proceso de comercialización”, ni lo voy a comentar, por increíble.
          2- Entender qué de la petición del cliente o la prensa? El motivo de la fotografía? El dicho y el hecho. No tienen forma de controlarlo, por ende, también lo descarto por absurdo.
          3- Si la relación con la prensa es muy buena en todo el país, por qué demoraron más de una semana en responder? Si llega a ser para un trabajo urgente, puntual, cómo habríamos terminado? En fin… sin palabras

      • Pues pienso yo como usuario de las tiendas y quizás conocedor de la raíz del problema, que ustedes sí tienen el deber de ir a la esencia y a eso se les ha convocado, y además no solo como usuarios de las tiendas si no también de lo producido por la prensa estamos en el derecho de que se informe correctamente, es filosofía de preuniversitario, no se lucha contra el efecto se lucha contra la causa, evidentemente los directivos de TRD a juicio de los que comentan por acá han dado una justificación que no convence, ¿pero entonces no les toca a ustedes periodistas ir a las causas, investigar, informar, o denunciar en su caso?, dentro de todas las cosas cuestionables que pueden haber en nuestro país ustedes se incluyen y para mi es tan chocante oír o ver que se prohíban cosas absurdas en lugares públicos como lo es leer artículos complacientes y nada serios sobre temas que si lo son, si nuestro José Martí hubiera tenido esa actitud, es posible que Cuba no fuera lo que es hoy, no muestro desacuerdo en que se toque este tema, lo que no concuerdo es en la manera en que se hace, gracias

  5. De manera que “la prensa hoy en día para construir no está, está para destruir”, bien apañados estamos con criterios como los de este cuadrito comunal. Siguiéndole la rima nosotros los periodistas podíamos pensar que él está en el cargo porque tiene un carro con asignación de gasolina. A una otra. Conozco quienes nos ven “como un mal necesario”. Felicidades a las colegas por este trabajo y a seguir poniéndole la caña a tres trozos a quienes solo nos ven con buenos ojos cuando les reportamos el sobrecumplimiento de sus planes. Felicidades a los de CIMEX (por ser capaces de autoexplicarse esa monserga). Toda una joyita de la jerga burocrática que nos aplasta las neuronas un día si y el otro también.

    • Lo mismo pensamos al tener a mano la respuesta de Cimex; en su defensa solo puedo decir que al menos respondieron con prontitud. A otros, como TRD, les tomó semanas llegar a conclusiones muy parecidas. Gracias Franscisco por las felicitaciones y su comentario sobre el trabajo. Saludos

    • MUY BUENA RESPUESTA PARA ESOS QUE ENTORPECEN LA LABOR PERIODISTICA. QUE NO TIENE QUE ESTAR AL LADO DE LOS DIRIGENTES CORRUPTOS NI DE LOS BUROCRATAS QUE JUSTIFICAN LO MAL HECHO. EL PERIODISMO VALIENTE, EL QUE EL PUEBLO QUIERE Y RESPETA ES EL QUE ESTA AL LADO DE LO QUE ENTORPEZCA EL DESARROLLO Y LA INTEGRIDAD DEL PUEBLO. A LOS PERIODISTAS DEL 5S FELICIDADES POR SU TRABAJO. SOY FIEL LECTORA DE SUS ARTICULOS

  6. Una vez más hemos puesto el dedo sobre la llaga, me gustaría que luego de este “descubrimiento” a quienes corresponde entender cuál es el verdadero papel de la prensa lo acaben de comprender. Siempre que sea para hablar bien, bienvenidos somos los periodistas, cuando aparece aunque sea una mínima sospecha de cuestionamientos hasta nos acusan de “colaborar con el enemigo” -así interpreté el triste papel de aquel miembro de la Brigada Especial que con tremenda “autoridad” intentó frenar mi trabajo…tenemos que seguir en la batalla, que por cierto, es de unos cuantos años…

    • Tienes razón Boris, es un problema casi tradicional en nuestro ejercicio, que parece estar muy lejos de mejorrar a pesar de cuanto se ha dicho y abogado al respecto. En fin, que nos toca seguir, trabajando y denunciándolo, ambas cosas, no hay de otra. Gracias por contarnos tu historia y por el comentario. Saludos

  7. Acabo de verlo y, como suele suceder con los trabajos en Cubadebate, la diversidad de comentarios le ponen más sazón al tema. Gracias por su comentario y también espero que no quede todo así. Saludos

  8. Darilys, estoy totalmente confundido, cómo se le puede negar a la prensa tomar fotos en el cementerio y a los turistas no. Bien los turistas son los buenos de la película y los periodistas no tan buenos por que uds le ponen la verdad desnuda o sea qué cantidad de deficiencias salen a la luz , y eso no les conviene para seguir haciendo las barbaridades que hacen. Ahora, qué nivel de cerebro tiene el director de Comunales para dar esas estúpidas orientaciones, al igual que las tiendas, pero es algo que se contradice si se analiza: no se pueden tomar fotos pero los acaparadores lo saben todo de las tiendas.

    • El director de Comunales fue un ejemplo muy puntual; pero como ese, existen otros tantos… Igual de confundidos vamos nosotros: se habla de eliminar el secretismo, de no cerrarle las puertas a la prensa, lo contemplan en documentos y siempre aparece alguien en alguna empresa que lo entiende todo a su manera, o no quiere entenderlo, así de simple. Gracias por su comentario, saludos

  9. Los desaguisados pueden deberse, enrtre muchos factores, a: desconocimiento, ignorancia, cretinismo, superficialidad, exceso de celo para cuidar algo, cumplir instrucciones del enemigo para causar disgustos, idiotez; evitar que se hagan públicos sus errores involuntarios o conscientemente están tratando de ocultar hechos de robo, corrupción, ilegalidades, delitos, malversaciones…

    • En ocasiones son más desatinadas esas decisiones que los fallos mismos; pero desgraciadamente sucede así; no siempre, es cierto, hay jefes y jefes… Gracias por su comentario, saludos

  10. Muy buen articulo, pienso que entre muchos otros, el trabajo de la prensa ayuda a conocer los lugares donde tenemos los problemas, e incluso, quizas hasta la causa que originan los mismos y pueda resultar en la busqueda de una solucion. No darlos a conocer, es como si no existieran y por lo tanto, nadie se ocuparia de buscar soluciones.

    • Gracias Eddy, es como usted dice: el mayor problema es pensar que al esconder u ocultar las deficiencias, estas desaparecen. Gracias una vez más por su comentario

  11. Excelente trabajo y muy necesario, es preciso reeivindicar el papel de la prensa y a cada cual segun su trabajo, o dicho en buen cubano “machete, métete en tu vaina”, este oficio se ha convertido en el más querido y más odiado, al mismo tiempo, porque muchos entes de la sociedad emiten prohibiciones absurdas para tapar la ineficiencia y lo mal hecho

    • Gracias Maga, todos los que vivimos por esta profesión hemos chocado más de una vez con situaciones como estas… Para algunos jefes, necesitamos pedir perdón y permiso, como si fueran dueños de la información

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