Prevenir lo prevenible

En las últimas semanas se reporta un mayor número de casos de gestantes infectadas con el virus, incluso mayor que el registrado en el momento central de la pandemia en el país, según estadísticas nacionales, por lo que es vital incrementar la percepción de riesgo en este grupo social vulnerable

Estudios y resultados de la vigilancia de la COVID-19 a nivel mundial, publicados recientemente por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS y OMS) indicaron un mayor riesgo de la mujer embarazada de presentar formas graves de la enfermedad, y, por consiguiente, de ser hospitalizadas en unidades de cuidados intensivos.

Ello, además de preocupar a los profesionales del sector, motivó que las organizaciones internacionales les insistieran a sus Estados Miembros sobre la urgencia de redoblar esfuerzos para asegurar el acceso a los servicios de atención prenatal, así como también a implementar medidas preventivas que permitan reducir la morbilidad y mortalidad asociada a la COVID-19 en todos los niveles del sistema de Salud, manteniendo los logros y el compromiso de reducir la mortalidad materna y perinatal.

En Cuba, refiere la especialista en Ginecobstetricia del Departamento Materno-Infantil del Ministerio de Salud Pública, Mercedes Piloto Padrón, ha sido una premisa mantener los servicios esenciales a la población, —y dentro de ellos los servicios de salud sexual y reproductiva, materna, neonatal, infantil y a los (las) adolescentes—, a pesar de la dificultad para el abastecimiento de los insumos por la crisis económica agravada como consecuencia del bloqueo de Estados Unidos y del impacto de la pandemia a nivel global.

Pero, agrega, es necesario cumplir las normas higiénico-sanitarias establecidas para evitar los contagios en este grupo social, vulnerable a esta y otras situaciones epidemiológicas.

La también presidenta de la Sociedad Científica Cubana para el Desarrollo de la Familia (SOCUDEF) explica que en las últimas semanas se reporta un mayor número de casos de gestantes infectadas con el virus, incluso mayor que el registrado en el momento centro de la pandemia en el país.

«La confianza plena en nuestro sistema de Salud quizá ha propiciado que la percepción de riesgo haya disminuido en relación con las embarazadas, y aunque no hayamos tenido pacientes graves en esta condición, siempre será impredecible la evolución de esta enfermedad y, sobre todo, en ellas.

«Hasta el 15 de agosto hemos atendido a 30 gestantes, tres puérperas y una paciente que se realizó una interrupción de embarazo, en su condición de enfermas con la COVID-19, y aunque disponemos de las condiciones necesarias y el personal capacitado para su atención en las instalaciones preparadas para ello, esa triste experiencia en un momento tan bello de su vida podía evitarse si, y es necesario reiterarlo, se garantiza una conducta a favor de la prevención».

Las embarazadas pueden ser más susceptibles a los virus que provocan problemas respiratorios, como la gripe, insiste la especialista.

Piloto Padrón acotó que, como secuelas de esta pandemia a nivel mundial, y según una modelación realizada sobre la base de un diez por ciento de la interrupción de los servicios de salud sexual y reproductiva, se espera un impacto negativo principalmente en los países de medianos y bajos ingresos.

Según reportes internacionales, ello acarreará 49 millones más de mujeres con necesidades insatisfechas de anticoncepción moderna, más de 15 millones de embarazos no deseados, 28 000 muertes maternas adicionales, 168 000 muertes neonatales adicionales y 3 325 000 abortos inseguros adicionales.

«Los datos disponibles hasta el momento sugieren que las mujeres embarazadas están en mayor riesgo de desarrollar una forma grave de COVID-19, razón por la cual aseguramos la continuidad de los servicios de atención prenatales y la oportuna atención a los signos y síntomas de gravedad por esta dolencia en las gestantes.

«Recomendamos a las embarazadas que ante cualquier síntoma, o si conoce que estuvo en contacto con alguna persona sospechosa o positiva, acuda de inmediato a su médico de familia para garantizar una evolución favorable. Hoy la cura de la COVID-19 está en la prevención».

Tomado de Juventud Rebelde

5 de Septiembre

5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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