Presentan en Cienfuegos Manual de Buenas Prácticas para la inocuidad alimentaria

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El control de la temperatura es uno de los requisitos a tener en cuenta por los elaboradores vendedores de alimentos. / Foto: tomada de Juventud Rebelde.
El control de la temperatura es uno de los requisitos a tener en cuenta por los elaboradores vendedores de alimentos. / Foto: tomada de Juventud Rebelde.

La ampliación del Trabajo por Cuenta Propia en Cuba, como parte del proceso de actualización del modelo económico social del país, ensanchó las posibilidades de empleo en la modalidad de elaboración y expendio de alimentos. Restaurantes y cafeterías de diverso tipo comenzaron a modificar los paisajes citadinos y rurales. Con ellos, al tiempo de generar ingresos personales y familiares, los nuevos emprendedores satisfacen las necesidades de la población.

Pero, ¿basta con poner al alcance de las personas aquello que desean comer? Preparar refrescos, carnes, bocaditos, pizzas, no es solo cuestión de voluntad. Se requiere un mínimo de conocimientos para hacerlo de la manera adecuada.

En consonancia con tal imperativo, la MsC. Raquel Ramírez Roque y el Ingeniero Rafael Bernardo González Tapia, de la Unidad Territorial de Normalización en Cienfuegos, crearon el Manual de Buenas Prácticas para Manipuladores de Alimentos, una iniciativa que se suma a las acciones emprendidas en el territorio con vistas a lograr la necesaria inocuidad de los alimentos.

“Todas las personas tienen derecho a esperar que los alimentos sean inocuos y aptos para el consumo. Para esto es necesario que aquellas responsabilizadas por la actividad de elaboración conozcan la importancia de cumplir con las Normas Cubanas de Alimentos, las cuales son obligatorias, y sepan las consecuencias de la no observancia de estas.

“Además del impacto en la salud pública, la contaminación de los alimentos tiene efectos económicos sobre los establecimientos dedicados a su preparación y venta, pues si se presenta un brote de enfermedad en la población, estas unidades pierden confiabilidad y pueden, incluso, ser cerradas”, comentan los autores del texto.

A tenor con esas ideas y con la finalidad de ofrecer a cualquier manipulador de alimentos, pero en especial a los cuentapropistas, el conocimiento indispensable para aplicar pautas correctas en su trabajo cotidiano, los especialistas concibieron este texto, merecedor de premio en el Fórum provincial del Citma.

El Manual está estructurado en cuatro capítulos. En ellos hacen referencia a las enfermedades causadas por alimentos, a la higiene del personal, del lugar de preparación y a las claves para aplicar las medidas que evitan la contaminación de los alimentos (es decir, las buenas prácticas). Aunque está destinado en principio a aquellos que han optado por el emprendimiento en la actividad de elaboración y venta de alimentos, su contenido puede contribuir a la educación en materia de inocuidad de otros manipuladores.

 

2 Comentarios

  1. Hola, Abdiel. Creo que puedes contactar a los autores en la Oficina Territorial de Normalización. Ellos estarán gustosos de ofrecértelo. Es bueno que te intereses por adquirir esos conocimientos. Gracias por leer. Saludos, Yudith.

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