Precios topados: ¿comer menos o pagar más?

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El tiempo le pasa factura al tope de precios en Cienfuegos
El tiempo le pasa factura al tope de precios en Cienfuegos./Ilustración: Martirena

El “performance” de los precios topados ya no da más. Tras casi tres meses de establecidas en Cienfuegos las tarifas máximas para la venta de productos agrícolas, los efectos de esa decisión gubernamental solo pueden explicarse a la hora de la comida, cuando en casa escasean las especias, viandas, frutas y hortalizas acompañantes.

Si bien las medidas adoptadas por el Consejo de Administración Provincial pretendían entonces aminorar el impacto en la población de las afectaciones del huracán Irma al sector agroalimentario, su implementación hasta la fecha ha sido tanto o más arrasadora que los vientos del fenómeno meteorológico en la región centro sur de Cuba.

Desde el inicio, el 6 de noviembre de 2017, la realidad se mostró desafiante. La desaparición de los carretilleros o vendedores ambulantes de sus sitios habituales de comercialización —incluidos los mercados de oferta y demanda—, supuso una evidente señal de descontento de los actores privados ante las nuevas regulaciones. Esa desoladora circunstancia apareció descrita en este periódico, que además, señalaba el poco respaldo existente en placitas, mercados y puntos de venta estatales.

No por gusto resultó cuestionable el carácter oportuno de las disposiciones aplicadas, porque apenas se previeron estrategias para asegurar un surtido estable en los establecimientos estatales. El pago en efectivo a los productores en las naves de Acopio y la habilitación de otro fondo para liquidaciones fuera de contrato, fueron las cartas jugadas por el mecanismo empresarial —ya con el tope impuesto— para recuperar la confianza de los campesinos y atraerlos a su sistema de comercialización.

Directivos del sector agrícola en la provincia avizoraron, incluso, un obligado acercamiento de los productores a las figuras oficiales, con absolutas garantías de pago. “En este minuto no tenemos atrasos ni impagos”, declararon a la prensa. Días después, el propio 5 de Septiembre publicó en sucesivas ediciones impresas, mensajes de texto en alusión a deudas no saldadas, morosidad y demoras en la entrega de los insumos requeridos. En tales casos, la irresponsabilidad implicó a cooperativas de Créditos y Servicios.

La inestable gestión de las unidades estatales, con limitadísimas ofertas, habla hoy a las claras de que dicha “confianza” no fue ganada con la premura que demandaban los consumidores. Salvo la esporádica venta de tomate, cebolla, yuca, boniato o calabaza —¡y no en todas las placitas a la misma vez!—, la mesa del cienfueguero aún espera con ansias ciclónicas por la recuperación definitiva de la agricultura del territorio. Otras ciudades del país, como Santa Clara, donde los estragos de “Irma” fueron mayores, recién anunciaron la inmediata reanudación de las tradicionales ferias agropecuarias de los domingos en el recinto Los Pilongos.

El tiempo, por otro lado, le pasa factura al tope de precios. Si al principio algunos carretilleros asumieron el riesgo de vender a escondidas u optaron por una efímera retirada, ahora la burla a lo normado casi se pasea por las calles de Cienfuegos, con el paulatino retorno de varios de ellos, junto a los precios excesivos y los agujeros en los bolsillos de todos.

Un lector comentaba a este medio que las personas debían denunciar a los infractores, en lugar de comprarles los productos agrícolas. Sin embargo, se trata de un tema de dimensiones éticas que implican los derechos y deseos de la gente de comer, y comer bien. Les corresponde a las instituciones procurar la legalidad, incluso, cuando las multas, el decomiso de los bienes y el retiro de la licencia a carretilleros, poco o nada incida en la gestión favorable de placitas, mercados y puntos de venta estatales. Ese propósito exige mayor producción, pagos que estimulen el trabajo del campesinado, rigor en los contratos y autoridad empresarial. Hasta tanto, el cienfueguero continuará debatiéndose entre comer menos o pagar más.

3 Comentarios

  1. Realmente da pena ver como estos vendedores, digase carretilleros o como quiera llamarsele se burlan de las medidas tomadas, por la direccion de gobierno en la provincia, los prcios topados es solo para los inspectores, el peublo solo paga la culpa o paga o simplemente no come, me pregunto donde estan los inspectores, por que no realizan su trabajo, esta vida es muy cara y no se puede seguir jugando con la alimentacion del pueblo, la maxima direccion en la provincia debe tomar todas las medidas para que esto no siga sucediendo, luchar contra aquellos que no apagan al cumplimiento de las leyes.

  2. Robert, excelente artículo acabas de publicar…..Ojalá los directivos que implementaron esta medida, lean tú artículo y tomen medidas urgentes al respecto para revertir todo el desastre que han ocasionado… Nada que aunado a todo lo que has plasmado es el reflejo de la realidad de casi todos los hogares Cienfuegueros, esa medida ¨proteccionista¨ que implementó el gobierno de la provincia, desde el mismo día de su implementación se veía venir todo el desastre ocasionado con la desaparición de las verduras, granos, viandas, etc. en el Mercado de Oferta y Demanda de la cabecera municipal de Cienfuegos.
    De seguro los que implementaron esta medida, no sufren desabasto de estos productos básicos en el plato al sentarse en sus respectivos hogares..
    Esa medida hubiese sido efectiva, si el Ministerio de la Agricultura de la Provincia, hubiera suplido el abasto de estos productos sistemáticamente en la red de placitas y mercados de la provincia, pero sabemos que por X ó Y el MA no puede abastecer con un flujo sostenido de producto a estos establecimientos, nuestros directivos provinciales la primera pregunta que se hubiesen hecho es esa precisamente…Está la provincia en condiciones reales de topar los precios de los productos agrícolas en los mercados de Oferta y Demanda???..
    Pero nada, tiran la papa caliente al aire…y nuestro pueblo es él que ha sufrido el déficit de estos productos tan imprescindible en la mesa del Cubano de a pie….

    • Albert, gracias por tus valiosas consideraciones, esperemos que las inquietudes de la población sobre el tema sean escuchadas y se accione al respecto.

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