Portento natural de las semillas de moringa

A saber, comemos para complacer nuestras apetencias gustativas, nutrirnos o la conjugación de ambas necesidades. Sin embargo, las exigencias culinarias del ser humano responden más al placer del paladar que la conciencia de proporcionarle al organismo lo imprescindible para el funcionamiento de nuestro cuerpo, léase proteínas, carbohidratos, fibras, grasas y vitaminas.

Por suerte, la mayoría de esos ingredientes pueden estar en la dieta diaria, pero otros podríamos procurarlos con productos naturales al alcance de la mano. Tal es el caso de las semillas de moringa, planta originaria de Asia, muy conocida en África y extendida actualmente por América, Europa y América.

El árbol de la vida

Aunque los científicos centran la atención en el consumo de las hojas y las flores de la conocida en Cuba como paraíso francés o palo blanco, las semillas de esta planta también tienen gran potencial nutracéutico. En algunos países de África, por ejemplo, la consumen naturales o tostadas, pues poseen una valiosa composición nutricional y un alto contenido en sustancias medicinales.

Con bajo contenido de almidón, las simientes de moringa oleifera son una fuente importante de proteínas, ácidos grasos poliinsaturados (incluyendo omega 3 y 6), fibra dietética, minerales, vitaminas, polifenoles, alcaloides (moringina) y glucosinolatos.

Por si esto fuera poco, la germinación de las pepitas potencia la actividad antioxidante de los brotes e incrementa su contenido de proteínas, fibra, grasas, riboflavina, tiamina, compuestos fenólicos, GABA y tioglicósidos individuales.

Todos estos biocompuestos están asociados con la prevención y el tratamiento de varias enfermedades degenerativas, crónicas y catastróficas tales como la diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares, anemia y el cáncer.

Un artículo publicado en redes sociales da cuenta de que estudios recientes han demostrado que es posible elaborar fetuccini tradicional con beneficios para la salud, usando germinados de moringa, un ingrediente con un sinfín de propiedades nutritivas y saludables, que incrementa los beneficios para la salud de quienes consuman esta pasta.

De acuerdo con la investigación el producto contiene 1,3 veces más proteína que la presente en la pasta tradicional, 21 veces más de fibra y hasta 5,6 veces por encima de minerales. Por otra parte, la cantidad de carbohidratos se reduce significativamente a medida que aumenta la cantidad de harina de moringa germinada utilizada en la fabricación de ese plato, mientras se reportan niveles más altos de tiamina (vitamina B1), riboflavina (vitamina B2), aminobutírico (GABA), compuestos fenólicos, glucosinolatos y la actividad antioxidante.

Luego, “existe un gran potencial a la hora de utilizar polvos de germinados de moringa como ingrediente nutritivo y bioactivo para producir pastas y, por qué no, una amplia gama de productos alimenticios funcionales como alimentos de panadería o extruidos”, concluye el texto informativo.

Coagulante natural

El tratamiento de residuales líquidos es prioridad para el sistema de salud en Cuba. Los altos precios de los coagulantes químicos y la escasez de materias primas para producirlos nacionalmente propician el empleo de las semillas de la especie vegetal moringa oleífera como alternativa para la sustitución de los compuestos industriales.

En un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae) utilizó el desecho después de la extracción de aceite de moringa para el tratamiento de agua residual de una planta municipal, determinando parámetros indicadores de calidad del líquido resultante.

Según los resultados científicos del trabajo, la demanda química de oxígeno obtenida fue de 80 mg/L con una dosis de coagulante de 69,70 mg/L, lográndose una reducción superior al 90 %. Se analizó el contenido de sólidos, dureza, alcalinidad y fósforo. Con la utilización del producto evaluado se alcanzaron ventajas ambientales, económicas y sociales.

La práctica cubana ha demostrado que la utilización de productos de origen natural es segura y barata, lo que posibilita su amplio empleo en el tratamiento de aguas, con los consiguientes beneficios económicos para los países productores, además de constituir una alternativa medioambiental.

Por otro lado, queda corroborado que los componentes activos de las semillas de moringa son proteínas catiónicas. Se sugiere que el mecanismo predominante de coagulación sea el de adsorción y neutralización de cargas. En tanto, se ha verificado que el lodo generado no es tóxico y presenta un volumen considerablemente menor que el producido por los coagulantes tradicionalmente empleados a nivel mundial.

Artículos relacionados

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir