Pollo “made in” Cienfuegos
vie. Dic 6th, 2019

Pollo “made in” Cienfuegos

La Empresa Avícola de Cienfuegos planifica iniciar para el próximo año la producción de 50 toneladas de pollo de ceba en la Unidad Empresarial de Base Juraguá. /Foto: Tomada de Internet

La Empresa Avícola de Cienfuegos planifica iniciar para el próximo año la producción de 50 toneladas de pollo de ceba en la Unidad Empresarial de Base Juraguá. /Foto: Tomada de Internet

El rótulo de los empaquetados sugiere los diferentes destinos de procedencia. El pollo en las neveras de nuestros comercios se importa, en múltiples formatos, desde el tradicional “cuarto”, la pechuga, el deshuesado, o el muslo. También las vísceras.

Lecciones de “doméstica elemental” dicen se trata del plato fuerte más demandado —junto al cerdo, las salchichas o el picadillo— por su utilidad para “maniobrar” en los empeños de variar el menú.

¡Y qué mal cuando falta! Recordemos a inicios de 2019 los dolores de cabeza ante la escasez del alimento, víctima de los estragos que a la economía cubana ocasionan las persecuciones navales y financieras orquestadas por el bloqueo económico.

Buenas nuevas

Aún así, en medio de un contexto tan difícil, Cuba apuesta no solo a la subsistencia, sino también al desarrollo, certeza que inclina la balanza hacia mayor soberanía alimentaria, sustituir importaciones y priorizar producciones nacionales. Por esa cuerda corren las buenas nuevas de la cría de pollos de ceba aquí, en Cienfuegos.

Boris Tiel Carrabeo, director adjunto de la Empresa Avícola de la provincia, alegó al respecto que ya la entidad planifica para el próximo año iniciar, en la Unidad Empresarial de Base Juraguá, la producción de 50 toneladas de pollo de ceba.

La estrategia no implica transitar por caminos desconocidos para la avicultura. Tiel Carrabeo explicó que hasta la década de los 90 del pasado siglo se fomentó la cría de engorde en el país. “Desde entonces no se ha vuelto a producir, pues ya en aquel momento el costo de llevar un ave al peso requerido era mayor que importar la carne”.

Algunas cifras consultadas en el Anuario Estadístico de 2018, revelan los números —nada despreciables— en importación de carne y restos comestibles de aves.

En 2017 se compraron en el exterior más de 307 mil toneladas y casi 280 mil en 2018. En millones de pesos, ello representa unos 291 millones 805 mil en 2017 y poco más de 304 millones en 2018.

La máxima dirección del país ha enunciado en múltiples escenarios la necesidad de revertir la tendencia importadora, como vía para el desarrollo de la industria nacional y la disminución del endeudamiento externo. Por tales razones, la noticia del rescate del pollo de engorde aquí, aunque en ciernes, satisface.

Relacionado: Empresa Avícola de Cienfuegos exhibe mejor pronto despacho

Todo crecimiento requiere inversión, a lo que responde el director adjunto de la Empresa Avícola sureña que por el momento la iniciativa no compromete altos montos. “Hay que hacer un grupo de reparaciones, mantenimientos generales en esa unidad (Juraguá) porque hace años no trabaja dentro de la rama avícola, al estar arrendada a otras entidades, pero las labores no implican una inversión grande”, dijo el directivo.

No cuenta el plan únicamente con granjas estatales. El encadenamiento con el sector privado figura en la hoja de ruta del proyecto, como manera expedita de garantizar niveles óptimos de cría. “A través de cooperativistas asociados a las diversas formas productivas pretendemos materializar el propósito, inclusive le entregaremos el alimento y el pie de cría para que comiencen la ceba de pollos”, agregó Tiel Carrabeo.

Si de soberanía alimentaria se trata, pudiera preocupar el alimento animal. Hoy se importan igualmente altos niveles de soya, maíz y otros componentes de fabricación de los piensos, así como complementos nutricionales.

En tal sentido el ministro de Economía y Planificación Alejandro Gil Fernández, ha asegurado en múltiples escenarios, entre ellos el espacio Mesa Redonda, que el país concibe un balance nacional de producción de alimentos. “Aquí incorporamos a los mecanismos de control e incentivos de la economía la producción nacional de alimento animal y humano. Van en el sentido de la soberanía alimentaria, la sustitución de importaciones y los encadenamientos productivos”.

Enhorabuena entonces para el despegue de los pollos propios, “nacidos y criados” aquí, en tierra cienfueguera.

Noticias relacionadas
Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Share