Planta NPK: un abono para la agricultura en Cuba
mié. Oct 23rd, 2019

Planta NPK: un abono para la agricultura en Cuba

La fábrica tiene capacidad para producir 55 toneladas de fertilizante por hora. El proyecto forma parte del plan de desarrollo de la industria hasta el año 2030, cuya finalidad es suministrar todos los nutrientes que requiere la agricultura cubana para lograr un nivel acorde con el grado de utilización de estos a escala internacional. /Foto: Juan Carlos Dorado

La fábrica tiene capacidad para producir 55 toneladas de fertilizante por hora. El proyecto forma parte del plan de desarrollo de la industria hasta el año 2030, cuya finalidad es suministrar todos los nutrientes que requiere la agricultura cubana para lograr un nivel acorde con el grado de utilización de estos a escala internacional. /Foto: Juan Carlos Dorado

Tomates grandes y rojos, plátanos de amarillo intenso, mangos de aroma seductor, aguacates que, al margen de su precio, inviten al paladar, es el sueño de casi todo comensal, de toda persona que guste de los frutos del campo, la comida saludable. Y es la aspiración de la agricultura cubana: producir más y con mejor calidad para multiplicar los platos en la mesa.

Sobre ese carril viaja el programa que ve la luz en la Planta NPK de la Fábrica de Fertilizantes Nitrogenados, perteneciente a la Empresa Química de Cienfuegos (Equifa). El proyecto forma parte del plan de desarrollo de la industria de los fertilizantes hasta el año 2030, cuya finalidad es suministrar todos los nutrientes que requiere la agricultura cubana para lograr un nivel acorde con el grado de utilización de estos a escala internacional.

De acuerdo con Mario Valmaseda Valle, director de Equifa, la planta tiene capacidad para elaborar al año 300 mil toneladas (t) de fertilizante mezclado a partir de materia prima importada; o sea, diferentes tipos de productos terminados que se unen para obtener diversas fórmulas. “De estas, hasta ahora hay identificadas trece que utiliza la agricultura. Este año estamos produciendo la más aplicada, la NPK, compuesta por nueve por ciento de Nitrógeno (N), trece de Fósforo (P) y 17 de Potasio (K), la más empleada en los cultivos varios”.

Según explicó el directivo, el proyecto se dividió en dos etapas. “La primera abarca el complejo mínimo de operación de la planta, que permite obtener un nivel de producción en correspondencia con las necesidades de la agricultura para los años 2019, 2020 y parte de 2021: unas 150 mil toneladas que en las condiciones actuales pueden lograrse.

“A partir de esa fecha, la demanda se incrementará, y para ese período debemos tener lista la segunda etapa, la cual incluye la construcción de almacenes para el alto volumen de materia prima que deberá entrar. Hoy recibimos un barco con 4 mil t de materia prima que, unida a la zeolita de producción nacional, nos posibilita producir 5 mil 100 t de fertilizante NPK”, dijo Valmaseda Valle, y añadió que para este mes de julio está previsto el inicio del plan de producción oficial de la industria.

El NPK proveerá a las plantaciones los nutrientes necesarios para reproducirse e incrementar su rendimiento./Foto: Juan Carlos Dorado
La NPK proveerá a las plantaciones los nutrientes necesarios para reproducirse e incrementar su rendimiento./Foto: Juan Carlos Dorado

“En los próximos días debe arribar un segundo barco con 4 mil t más. De ahí en adelante tendríamos materia prima para producir 10 mil 200. A partir de septiembre nos han anunciado que tendremos suficiente para 15 mil t mensuales, unas 60 mil t en cuatro meses. Para lo que queda de año están planificadas 79 mil 300 t. Ello convierte a la fábrica en un eje estratégico, pues garantizará el 70 por ciento del fertilizante para la campaña de siembra de frío, lo cual redundará en la obtención del alimento previsto para el cuarto trimestre de 2019 y principios de 2020. Es decir, la comida que tendremos el año entrante pasa por la producción de fertilizantes que logremos en este”, resaltó.

Según expresó Joel Vale Álvarez, especialista del Departamento de Proyecto, este nuevo programa representa un renglón fundamental para la entidad y el país, pues va a sustituir importaciones y coadyuvará a impulsar la agricultura. La Planta de NPK ahorrará el 25 por ciento del precio en que hoy se importan el sulfato de amonio, el fosfato diamónico, el fósforo y el cloruro de potasio, pues la zeolita, que constituye el complemento para ese fertilizante mezclado, es de producción nacional, procedente de los yacimientos de Ranchuelo, Villa Clara.

“En este primer año se producirá la fórmula 9-13-17, dirigida a los cultivos varios. Posteriormente, se introducirá el resto de las fórmulas demandadas por la agricultura. A la empresa le genera buenos ingresos, los cuales se revierten en estímulo salarial para los trabajadores. El salario medio podrá oscilar en mil 200 pesos. También tenemos proyecciones respecto a la atención al hombre: los trabajadores contarán con taquillas, baños, comedor, para facilitar su vida diaria aquí”, señaló Vale Álvarez.

 

MÁS MATERIA PRIMA, MÁS BRACEROS

“En estos momentos tenemos un turno de producción de día; si nos asignan la materia prima, debemos incrementar la fuerza de trabajo, crear un segundo y hasta un tercer turno para poder hacer las rotaciones que lleva el personal de operaciones”, aseveró Valmaseda Valle. En la actualidad cuentan con diez puestos de operadores, además del personal de mantenimiento y de dirección de la planta, para un total de 25 personas. “De aumentar los turnos, habrá que agregar entre 15 y 20 personas, pues el peso fundamental está en los estibadores y de estos se necesitarían siete u ocho más por turno”, recalcó.

De acuerdo con Mario Valmaseda Valle, director de Equifa, el volumen total de la inversión está valorado en 41 millones de pesos en moneda total. / Foto: Juan Carlos Dorado
De acuerdo con Mario Valmaseda Valle, director de Equifa, el volumen total de la inversión está valorado en 41 millones de pesos en moneda total. / Foto: Juan Carlos Dorado

La nueva tecnología demanda, además, renovados conocimientos. Por eso, los operarios pasaron un curso de capacitación, y otras personas que optan por plazas de operadores también recibirán preparación. De acuerdo con José Manuel Herrera Montoya, jefe de la Planta NPK, la mayoría de los operadores fueron fruto de ese proceso de formación. Junto con el debido adiestramiento, añadió, quienes allí laboran cuentan con adecuadas condiciones de trabajo, disponen de medios de protección y los directivos están pendientes de que cumplan con las medidas de seguridad y la disciplina tecnológica.

Dayron Hernández Castellanos, uno de los operadores de montacarga, con más de seis años de trabajo en la entidad, asegura que la atención es buena y el salario no es malo, aunque todavía no está fijado según la producción. “Me gusta estar aquí, por eso me he mantenido todo este tiempo”, manifestó.

Mejor opinión tendrá cuando ya se aplique el sistema de pago en dependencia del nivel productivo, pues hoy cobran por un salario básico. “A medida que se definan los niveles de producción se implementarán los sistemas de pago de cada puesto de trabajo, que puede ser a destajo, individual o colectivo, o por norma a cumplir por turno. Según se vaya ajustando la fábrica y el personal gane habilidad se irán modificando las formas de pago”, aclaró el director.

Considerada entre las de mayor capacidad en el país, la construcción y el montaje de la nueva planta contó con asesoramiento de especialistas de la India. En la opinión de Satish Gh Maurya, uno de ellos, esta ha sido una buena experiencia. “Es la primera planta en que trabajamos en Cuba y hemos dado nuestro servicio lo mejor que hemos podido. El equipo cubano ha sido muy receptivo y colaborador. Estamos satisfechos”, aseveró.

Saco a saco, minuto a minuto, los obreros de la Planta de NPK vierten el esfuerzo con el que ya se abona la agricultura en la Isla. Los suyos, son de los primeros pasos que se darán aquí para colmar, con variedad y calidad, los platos de los cubanos.

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