Planta Labiofam Cumanayagua: de lo rudimentario a la tecnificación (+Fotos)

La antigua carpintería, con una nave vetusta y en desuso, le pareció bien al ingeniero Omar González Montañez para empezar. El espacio reducido era suficiente para iniciar en Cumanayagua la comercialización de algunos productos como parte de la diversificación del sistema Labiofam en la provincia de Cienfuegos.

Empero, al flamante director de la futura planta de productos varios le resulta estrecho aquel objeto social en contraste con el universo de sus sueños. Por lo pronto tuvo que conformarse, pero no tardó mucho tiempo en dar los primeros pasos en iniciar el despegue hacia empeños mayores.

“No pasó mucho tiempo en que emprendiéramos la línea del anticatarral asmasán, cuenta el directivo, cuya materia prima natural era a partir de la flor de majagua y hoja de yagruma, cuyo proceder resulta a través de un proceso hidroalcóholico con la extracción de la tintura que es la base, además de miel de abeja y un por ciento de alcohol de estabilizador”.

El director de la Planta de productos varios Cumanayagua, Omar González, habla con entusiasmo de proyectos y perspectivas/ Foto: Juan Carlos Dorado

Recuerda González Montañez que las primeras muestras las hicieron de forma manual, con estudios de estabilidad y otros pronósticos técnicos. “Para nuestra satisfacción, comenta, el fármaco se aprobó y certificó por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED). Más tarde, montamos una pequeña planta semiautomática y convertimos el asmasán en nuestro producto líder”.

En apenas dos años ya superan el millón de frascos, muestra de la alta demanda del producto, con marcadas propiedades expectorantes para combatir estados gripales, resfriados e incluso apaciguar la tos. “A propósito, fue uno de los preparados como parte de la respuesta de Labiofam en el enfrentamiento a la pandemia de la covid-19, además del alcohol boricado, desincrustantes, y detergentes clorados y fenolados elaborados por nosotros”, aclara el directivo.

Sin embargo, este era solo el principio. Animados por estos resultados tan prometedores, el colectivo de técnicos, especialistas y obreros se propusieron muy pronto ir en pos de nuevas metas. En el gremio hablaban elogiosamente de los micronutrientes eficientes, y ni cortos ni perezosos el colectivo de la planta de Cumanayagua quiso probar suerte en otro mundo.

La fabricación in situ de los percoleros es uno de los aportes de paileros y soldadores a las nuevas líneas de producción/ Foto: Juan Carlos Dorado

De inmediato se crearon las condiciones, con la ventaja adicional de que el componente fundamental de la elaboración del compuesto eran los microorganismos autóctonos de la zona, que se multiplican, reproducen y se emplean para fortalecer los suelos y también consumo animal, principalmente en la alimentación de terneros, con fines preventivos a la diarrea, así como las crías pequeñas de puercos y de aves.

Actualmente el centro se encuentra en un proceso de ampliación y modernización de la tecnología, con el que no solo se podrá incrementar la productividad y calidad de los productos, si no que humaniza mucho más la labor, e incluso incorporar nuevas líneas como el sirope, jugos naturales de frutas y también tés a partir de hojas de plantas medicinales, como las cultivadas en la Finca agroecológica y agrobiológica Gallego Otero.

Con un amplio espectro de oportunidades se piensa aquí en que, más temprano que tarde, podrían convertirse en fuente de divisas y a más largo plazo, ¿por qué no?, algunos de los surtidos engrosar la lista de los fondos exportables de la Agricultura cienfueguera y la venta en frontera por medio de la Zona Especial de Desarrollo Mariel.

El ingeniero Rogelio López es uno de los artífices de la innovación y adaptación del equipamiento técnico./ Foto: Juan Carlos Dorado

“La nueva planta podría incrementar, por ejemplo de los 20 mil frascos de asmasán de hoy, a unos 100 mil unidades en igual período de tiempo.

«Por supuesto para las operaciones de la planta necesitamos contar con una fuerza altamente calificada, ya sea de nivel superior o técnico medio, con perfiles afines a las especialidades de Labiofam. Pero desde ahora pensamos en una amplio proceso de capacitación”, detalla González Montañez.

Por lo pronto, fuerzas especializadas de la propia Empresa Labiofan Cienfuegos y brigadas de otros organismos se encargan del montaje del equipamiento y la fabricación de otros componentes. Porque eso sí, la tecnificación aquí la han convertido en un reto a la ingeniosidad a la hora de completar una tecnología recuperada de varias procedencias.

En medio del ajetreo del ensamblaje, acoplamiento y ajuste de equipos mecánicos y eléctricos encontramos al ingeniero  Rogelio López Acosta, especialista principal de la Empresa Labiofam Cienfuegos. En breve detalla  la infraestructura industrial de la instalación, cuyo proyecto previó las salas de producción, llenado, proceso y percolación, esta última considerada el corazón de la planta, como quiera que aquí extraen las tinturas bases (principios activo de las plantas).

El día de la visita las principales acciones del montaje estaban concentradas en los tanques de revolvedores, bombas, reductores con variables de velocidad, sistema eléctrico, dodo ello en el primer cuarto de proceso. Mientras ya preparaban condiciones para las tareas de pailería en el cuarto de llenado de porrones de 20 litros, además de formatos de a litro y 500 ml, así como los destinados a frascos de medicamentos, con un sistema al vacío con capacidad de llenar 20 pomos cada vez.

“Con mucha satisfacción podemos decir que la tecnificación de la planta se acomete en gran medida a la acción innovadora y la inventiva de buena parte de nuestros técnicos y operarios. Ejemplos como los aportes a las máquinas de llenado, los cuatro percoladores construidos aquí mismo, dos filtros, además del sistema de enfriamiento de las aguas industriales, con la entusiasta participación de electricistas, mecánicos, paileros y soldadores de la empresas Gydema, Mantenimiento de Centrales Eléctricas y de Ingeniería y Servicios del MINAL, dan fe de ello”, argumenta López Acosta.

Iniciativas, ingenio criollo y mucha voluntad de hacer predomina entre el colectivo que tecnifica la nueva planta./ Foto: Juan Carlos Dorado

Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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