Pedro y la muerte

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Hoy, el Cementerio es la puerta de entrada a Santiago de Cuba
Hoy, el Cementerio es la puerta de entrada a Santiago de Cuba

Los muertos hablan. El Doctor en Ciencias Pedro Tejera Escull, desde aquel 28 de junio del año 2017 —cuando aceptó la tarea de dirigir el Cementerio Patrimonial de Santa Ifigenia— ha tenido que aprender a convivir con ellos.

Para un materialista dialéctico, egresado de la Universidad de Kazán, de la carrera de Comunismo Científico por más señas, tal vez haya resultado harto difícil entablar este diálogo con el más allá. Pero, ¿acaso la lucha de contrarios no genera desarrollo?

“Nunca pensé que se me iban a encomendar una tarea de tamaña dimensión. De hecho, nunca me había tomado en serio la necrópolis como tal. Nunca los problemas de la muerte emergieron ante mí con esa fuerza, porque mi edad no obliga a pensar en eso todavía.

“En el cementerio de Santa Ifigenia está nuestro Héroe Nacional, el líder histórico de la Revolución, el Padre de la Patria y la Madre de los Maceo.Es un espacio pequeño que reúne los restos de personas que en diferentes momentos, dígase siglos XIX, XX y XXI, han constituido los fundadores de la nación cubana. Y cuando encontré otros como Frank País, que a los 22 años fue capaz de hacer todo lo que hizo; Amado Ramón, el comandante Daniel, y tantos más cuyos restos están ahí guardados, me percaté de la necesidad de preservar y multiplicar el conocimiento de esas figuras, que descansan en un lugar donde además reposan los restos de generaciones y generaciones de santiagueros”.

Le comento que ese trabajo tiene poco que ver con la Filosofía, y a la misma vez, mucho. Se ríe, asiente con la cabeza en señal de aprobación.

El cementerio es un espacio pequeño que reúne los restos de los fundadores de la nación cubana
El cementerio es un espacio pequeño que reúne los restos de los fundadores de la nación cubana

“Hoy, el Cementerio es la puerta de entrada a Santiago de Cuba. Todas las personas que llegan a la provincia tienen como plan pasar por allí. Es a ‘Santa Ifigenia’ donde la sociedad santiaguera va a rendir homenaje a sus muertos —ante quienes, nosotros, solo nos ponemos de rodillas. Los revolucionarios solo nos ponemos de rodillas ante nuestros muertos, no ante nuestros enemigos ni ante quienes nos quieren doblegar”.

Le pregunto qué le depara el futuro a la necrópolis de Santa Ifigenia y me contesta que se están haciendo cambios importantes para poner a la altura de estos tiempos ese lugar sagrado, y que tiene la pretensión de que se convierta en unidad docente de la Universidad de Oriente —centro donde se desempeñó como director de Marxismo antes de ocupar su actual cargo. De esa manera, los estudiantes de diferentes carreras podrán hacer sus prácticas laborales en un camposanto que requiere, hoy más que nunca, de su colaboración.

EL FILÓSOFO DE SANTA IFIGENIA

Pedro Tejera Escull, director del cementerio Santa Ifigenia
Pedro Tejera Escull, director del cementerio Santa Ifigenia

La Jornada por el Bicentenario de Carlos Marx reunió a profesores de diferentes provincias para rendir homenaje al autor de El Capital. Pedro participó en el panel La revolución social en Marx o la transición a lo desconocido, que tuvo lugar el pasado 10 de mayo. En el momento de la entrevista, el día anterior, nos encontrábamos en la sede santaclareña de la Uneac, lugar donde se celebran la mayoría de las conferencias.

¿Qué podría decirme acerca de la transición “a lo desconocido” en Cuba?

“No nos desesperemos. El socialismo, básicamente, es una creación colectiva, para la cual no hay recetas. Además, se está realizando en un contexto muy desfavorable. No es sencillo para un país bloqueado, con pocos recursos —y que ha tenido que apoyarse en la capacitación y empleo de sus seres humanos—, jugar en un mundo que le es adverso y poder avanzar hacia una sociedad que tenga rasgos opuestos al capitalismo.

“Creo que la idea esencial que orienta al socialismo cubano, que lo distingue de otros socialismos, es la idea de la independencia. Esta idea está enraizada en las contradicciones que resuelve este país y han movido la historia de este pueblo. Para nosotros el socialismo es independencia nacional, que nos permita ser mejores personas, más internacionalistas, más humanistas.

“El proceso revolucionario ha cambiado al cubano y el cubano ha contribuido al cambio del proceso. Mantienen una relación interactiva, más que dialéctica. Los hombres se han ido transformando a sí mismos mientras transforman la realidad, junto al liderazgo consecuente de la generación histórica”.

¿Qué retos enfrenta hoy la enseñanza del Marxismo en Cuba?

“Todo depende del lenguaje y las categorías que se empleen y la manera en que se comprendan. Las obras del marxismo son complicadas, inclusive tienen muchas frases en otros idiomas. Necesitas determinada cultura para comprender las alusiones que hace Marx a obras literarias o pasajes bíblicos. Ahora, una cuestión es la discusión de profesionales, y otra cuando uno se comunica con un público amplio. El lenguaje tiene que modificarse sin abandonar la rigurosidad conceptual. Hay que contrastarlo con la vida, para que de esa manera las personas puedan entender su sentido. Porque el marxismo surge de la vida, es una reflexión acerca de la práctica de lo que se está viviendo.

“Los jóvenes yo creo que rechazan el marxismo porque es una teoría realmente dura, que va a la esencia de las cosas, cuando siempre lo que se muestra es el fenómeno. La implementación del marxismo no es sencilla. Hay un concepto marxista de la felicidad que la ubica en la lucha, no en el resultado de la lucha, sino en la lucha misma. Porque en ella se expresa la realización de los ideales y objetivos humanos. Desde esa perspectiva, usted se da cuenta de que la vida humana es un constante batallar, es sacrificio por los demás: cuestiones todas que se plasman en el concepto de Revolución. Usted puede aceptar las cadenas, o luchar por romper las cadenas. Y la lucha por romper las cadenas supone esfuerzo y sacrificio. No será fácil la libertad”.

Pedro se despide. Entra al local donde hace aproximadamente unos 30 minutos comenzó el debate en torno a Carlos Marx. Se acomoda en uno de los últimos asientos. Toma papel y lápiz y, por unos instantes, pasa de directivo a filósofo.

*Estudiante de Periodismo.

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