¿Para qué votamos los cubanos?

0
459
Los cubanos votamos también para garantizar que quienes nos representen ante cualquier instancia sean los mejores ciudadanos del barrio, los más revolucionarios y honestos.

Escrito por MSc. Carlos Miguel Valdés Albor y MSc.  Ramón E. Fernández Quesada*

Sin dudas esta es una pregunta que en tiempos de elecciones muchas personas en cualquier parte del mundo se hacen. Por ejemplo, si tomamos como referencia al país que se autoproclama como paradigma de la democracia a nivel mundial: Estados Unidos de América, y analizamos brevemente cualquiera de los procesos eleccionarios en él desarrollado, es fácil percatarse por qué el abstencionismo es tan elevado. Veamos algunos datos de los últimos años pertenecientes a dicho país que lo evidencian: 94 millones están desocupados y un 40 por ciento de ellos no está laborando desde hace más de dos años; entonces ¿para qué votar?

El número de pobres se incrementó también un 3,8 por ciento, hasta los 45 millones de habitantes… ¿para qué votar?

El porcentaje de familias donde nadie trabaja aumentó también del 17,8 por ciento en 2008 al 19,7 al finalizar  2015. El uno por ciento de los estadounidenses ricos posee casi la mitad de la riqueza total del país, lo cual contrasta con los millones de pobres ya citados en EE.UU… ¿para qué votar?

A la élite tampoco le preocupa el crecimiento de la deuda nacional, que ascendió de 10,6 a 19,8 millones de millones de dólares, lo equivalente al 77,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)… ¿para qué votar?

El ingreso de una familia blanca era de 58 mil dólares anuales en 2007 y se redujo a 55 mil en 2013; en las familias “no-blancas” esta cifra disminuyó de 41 mil a 34 mil… ¿para qué votar?

Treinta millones de personas sin cobertura sanitaria, además de los inmigrantes indocumentados, que están tácitamente fuera de las estadísticas, se estima que 27,3 millones de personas en EE.UU. aún carecían de seguro sanitario a comienzos de este año, lo que supone 8,6 por ciento de la población… ¿para qué votar?

En las últimas elecciones celebradas para la presidencia de ese país, de las 227 millones 019 mil 488 personas con derecho al voto, en realidad lo ejercieron 107 millones 626 mil 402, para un 47,40 por ciento menos de la mitad; de ellos, el 26,24 votó por Hilary Clinton y el 20,76 por Trump, pero eso bastó para que según su sistema electoral, este último saliera presidente… ¿para qué votar?

Y en lo que lleva de mandato, los números anteriores se han elevado negativamente.
Todo esto responde la pregunta y explica el alto abstencionismo puesto de manifiesto en cada una de las elecciones que allí se celebran, pues el pueblo, que es en definitiva donde se concreta la democracia, no ve en ese ejercicio la solución de sus problemas, y en lugar de votar, se lanza a las calles para protestar y exigir sus derechos, aunque nadie dude que en el futuro busquen nuevas vías para ser escuchados y realmente se conviertan en protagonistas del destino de su nación.

Próximamente nuestro país celebrará elecciones generales, en las que se elegirán a los delegados que conformarán las asambleas municipales, provinciales y Nacional del Poder Popular, en las cuales todos los cubanos debemos y podemos ejercer el derecho que nos otorga la Constitución de la República de elegir y votar por quienes nos representarán en las diferentes instancias de Gobierno, solo que la respuesta a la pregunta ¿para qué votar?, los cubanos, en una gran mayoría, la respondería de manera diferente. Por ejemplo, ahí les van de manera sintética algunas de las respuestas escuchadas al respecto:

“Para mantener la continuidad de la Revolución y la construcción del socialismo, que es entre otras cosas, asegura que nuestros hijos tengan educación y salud gratuitas y de buena calidad; el derecho al trabajo, a la jubilación, a la cultura y el deporte; a vivir en un país seguro y tranquilo, donde nadie queda desamparado, y en que el ser humano y su bienestar están por encima de todo”.

En fin, los cubanos votamos también para garantizar que quienes nos representen ante cualquier instancia sean los mejores ciudadanos del barrio, los más revolucionarios y honestos; aquellos que conocemos bien por sus virtudes, valores, su intachable conducta, entrega y sobre todo, por su compromiso con la Patria, la Revolución y con quienes los proponemos.

Claro, siempre habrá una minoría dispuesta a seguirle el juego al imperio y que por un puñado de dólares tratarán, por un lado, de enturbiar nuestro proceso electoral, y por otro, utilizar sus bondades democráticas para escalar posiciones dentro del gobierno a partir de su posible nominación como delegados de una circunscripción. Esta es otra razón por la cual votamos los cubanos; para impedir que elementos inescrupulosos, oportunistas y vendepatrias aprovechen las oportunidades de nuestra ley electoral capaces de manipular y engañar a la población en busca de ser propuestos. Por ello, debemos estar alertas para desenmascarar a tales individuos, en caso de que intenten autoproponerse.

*Profesores de la Escuela Provincial del Partido en Cienfuegos.

Dejar respuesta