Orquesta Sinfónica de Las Villas en su aniversario 95

Para quienes estudiábamos en la Escuela Vocacional de Arte de Santa Clara y queríamos dedicarnos a la música de concierto; era un paradigma llegar a la Orquesta Sinfónica Las Villas. Un día me convocan para integrar la misma en calidad de educando, mientras cursaba aún mis estudios de nivel medio. Era muy joven, por lo que parecía un universo gigante, lleno de todos los sueños de alguien que comienza a dar sus primeros pasos dentro del mundo profesional de la música. Ahora estaba frente a la batuta del Maestro Rubén Urribarres, aquel hombre alto, delgado, con un cabello blanco y lacio, que se dirigía enérgico y gentil a todos los integrantes de su orquesta. Aquel hombre podía hacer que un colectivo de casi 70 músicos caminara junto a él y creara ese maravilloso momento en el cual nada parecía más importante que la música que cobraba vida desde un papel y llegaba a ser realidad, entre los sonidos de todos los instrumentos de una orquesta sinfónica. No importaba la edad, si eras profesor o alumno, si tenías muchos años de experiencia o eras recién graduado; en el momento en que la batuta bajaba todos éramos uno, hablando un mismo lenguaje, a un mismo ritmo, a un mismo nivel y con una misma intención.

Maestro Agustín Jiménez Crespo, Fundador de la Orquesta Sinfónica de Las Villas

Con el paso del tiempo descubrí la historia de vida de Rubén, cómo fue creciendo en el mundo de la música y se fue preparando para llegar a dirigir la orquesta. Nace, tal vez ya predestinado, un día simbólico para nuestra cultura: un 20 de octubre del año 1939 en la ciudad de Camajuaní, provincia de Las Villas. Por medio de Agustín Jiménez Crespo, director de la Orquesta Sinfónica de Santa Clara, pasa a formar parte de la misma y de la Banda de Conciertos de esta ciudad. Paralelamente, alterna con otras agrupaciones y con sus estudios en la Academia Provincial de Música, de donde se gradúa como profesor.

Maestro Rubén Urribarres

La cercanía geográfica entre Cienfuegos y Santa Clara, dos ciudades que estuvieron unidas por la antigua provincia de Las Villas, favorece al intercambio cultural que ha existido entre ambas. Rubén sería uno de ellos, cuando toma la batuta como director de la orquesta del cabaret Jagua en el año 1964, situado en el Hotel que lleva el mismo nombre en la Perla del Sur. De manera alterna, forma en Santa Clara la Orquesta Venecia, en el cabaret de igual nombre, el 24 de julio de ese mismo año. En el ’67 funda y dirige la Orquesta de Música Moderna.

En 1969 da un giro a su carrera al quedar finalista en un concurso de oposición para dirigir la Orquesta del Ballet Nacional de Cuba en la cual permanece durante seis años. Durante esta etapa tuvo la oportunidad de ampliar sus experiencias como director en la Ópera de París y al frente de las sinfónicas de Praga y de Madrid. Realizó, además, giras por varios países de América y Europa.

En 1976 regresa a Santa Clara y comienza a dirigir la Orquesta Sinfónica de Las Villas.  Al año siguiente es nombrado oficialmente como su director titular. A Rubén le tocó mantener viva la legendaria sinfónica en momentos tan difíciles como lo fuera el período especial. Es precisamente durante estos años, cuando pasamos a hacer prácticas como educandos un grupo de jóvenes que aún éramos estudiantes y a los cuales él alentó. Allí nos preparamos como músicos de atril junto a nuestros profesores y al excelente colectivo que integraba la orquesta. Mi formación nunca hubiera estado completa sin esta experiencia. Es por eso que durante las celebraciones por su 95 aniversario, quise dedicar estas líneas a la figura del ya desaparecido físicamente maestro Rubén Urribarres.

Hoy lleva la dirección de la misma la maestra Irina Toledo Rocha, que comenzara siendo muy joven, hace ya algo más de una década y a quien le ha tocado ser la guía certera de un colectivo que tanto ha aportado a la música de concierto en la región central de nuestro país. Es egresada de la Universidad de las Artes (ISA) en la carrera de Dirección de Orquesta y ha demostrado ser una valerosa directora, a pesar de su juventud.

Maestra Irina Toledo Rocha

El mejor legado de un maestro es ver perpetuada su obra desde sus discípulos. Aquella orquesta que fundara en 1926 el maestro Agustín Jiménez Crespo y diera su primer concierto ese año, el 15 de agosto, todavía hoy forma parte de la vida cultural y espiritual del centro de la Isla.

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Un Comentario en “Orquesta Sinfónica de Las Villas en su aniversario 95

  • el 4 agosto, 2021 a las 9:29 am
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    Hoy lleva la batuta mi prima Irina Toledo Rocha. Felicidades en el 95. Aniversario para la Orquesta Sinfónica de Villa Clara, su nombre actual.

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