Oddúa domeña la esclaviosa | 5 de Septiembre.
lun. Oct 21st, 2019

Oddúa domeña la esclaviosa

La esclaviosa es oriunda de la América tropical y el Caribe. /Foto: Internet

En el panteón yoruba, el dueño de la esclaviosa lo es Oddúa, uno de los orishas de esa religión de origen africano. La planta de tal denominación, originaria de la América tropical, en lucumí se llama gáuti y en congo rakiongo.

La Capraria biflora, nombre científico con se denomina la esclaviosa, es una hierba perenne, con tallos de 3 a 9 dm de altura, ramificada a veces pubescente. Hojas alternas, más largas que anchas oblanceoladas, cuneifores u oblongas, de 1 a 4 cm de largo agudamente aserradas por encima de la parte media. Flores sobre pedicelos axilares, pedicelos solitarios o de dos juntos, más cortos que las hojas.

Según los estudiosos, la planta ha sido usada con fines medicinales en los pueblos indígenas americanos desde tiempos remotos. De las propiedades curativas de sus hojas, la parte empleada, se habla de poder diurético y astrigente, de ahí que los abuelos la recomienden para los padecimientos renales, como el dolor del riñón y trastornos en el orín.

Además, las parteras y curanderas sostienen que puede ocuparse en afecciones propias de la mujer tales como trastornos uterinos y ováricos, en casos de gonorrea y leucorrea, para desinflamar ovarios, prevenir el cáncer, flujos vaginales y en baños postparto.

Estructura botánica

Entretanto, en enfermedades del aparato digestivo, se recomienda utilizarla para curar la disentería, inflamación del estómago, gastroenteritis y fiebre intestinal. Incluso, se ha confirmado una actividad anticancerígena in vitro de sus raíces.

En esta planta se ha demostrado experimentalmente la presencia de actividad hipoglicémica y citotóxica. La primera se evaluó con un extracto acuoso de hojas, que fue administrado a ratones por las vías intragástrica e intraperitoneal, utilizando como criterio de actividad la hiperglicemia inducida con aloxano. La actividad citotóxica se comprobó utilizando un extracto de raíces, frente a un cultivo de células de carcinoma humano 9KB, a la dosis de 3 mcg/ml.

La dosis exacta

La esclaviosa resulta un remedio popular diariamente empleado, sin embargo, como es bastante poderoso, no se debe abusar de su administración, pues la ingestión de una infusión muy cargada puede producir debilidad general, sueño, rigidez e incluso parálisis. El paciente sufre una especie de embriaguez, debilidad de la memoria y hasta vértigos, porque actúa sobre el sistema nervioso.

No obstante, suministrada en dosis regulares su acción tiene muchas analogía con la producida por la infusión de té de China, en tanto estimula ligeramente los nervios, entona los intestinos, facilita la digestión y proporciona un estado de bienestar general.

Las hojas desecadas, preferentemente las más frescas después de ese proceso, han de emplearse para la preparación del cocimiento. Se toma un manojo de ellas, se vierten en el recipiente donde ya hierve el contenido de una botella (aproximadamente 750 ml) de agua y se endulza a gusto. Se toma por tazas en el termino del día para curar indigestiones y diarreas y también los empacho en niños. Su ingestión caliente produce también un buen efecto como sudorífico.

La infusión de las hojas es corroborante o tónico neurasténica, teniendo como acciones derivadas la de estimulante-digestiva (estomáquica) y sudorífica; a la alta dosis es estupefaciente muscular. Se usa principalmente en las neumatosis.

Un poco de historia

Planta florecida

A mediados del siglo XVIII, Ricardo Ossado, seudónimo que se atribuye a un célebre médico romano radicado en la zona de Yucatán, comentaba que las hojas de la esclaviosa “en infusión curan el flujo blanco e irritación de la matriz, se dan lavados o irrigaciones con ella; para la purgación se toma agregándole un grano de sal”. Y agrega que “sirve para curar las hinchazones del vientre, la irritación del hígado, de los riñones y limpia la vejiga”.

Alrededor de 250 años más tarde, en pleno siglo XX, Maximino Martínez, autor del célebre texto Las plantas medicinales de México, reporta su uso para afecciones ováricas, así como antiartrálgico, antiblenorrágico, antidiabético, antigonorreico y uterotrópico. El Dr. Narciso Souza, botánico, refiere por su parte que “su cocimiento es muy usado en irrigaciones para tratar las inflamaciones y flujos del útero; además de ser empleada interiormente para tratar la diabetes, la leucorrea y la gonorrea”.

De la sinonimia popular

Como se ve, la esclaviosa posee una amplia gama de virtudes en la farmacopea popular. Pero no siempre se le tiene a la mano por el nombre más conocido. De acuerdo con la región, incluso en las poblaciones rurales, es común hallarla con otras denominaciones.

De ahí que en algunos lugares la llamen Escabiosa, Maguiro, Majuito o viuda. También la encontramos por Apote de monte, claviosa, epazotillo, jarilla, malva. En Oaxaca se le dice pa yau, sabadil; en Puebla, squja lipajni, y en Quintana Roo es fácil dar con ella si pedimos pasmo-xiw (español-maya).

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