Oda cienfueguera al Apóstol

0
971
Nelson Valdés: “Hacía mucho tiempo que tenía ganas de hacer un homenaje a un hombre que mis padres me enseñaron a querer infinitamente”. /Foto: Ismary Barcia
Nelson Valdés: “Hacía mucho tiempo que tenía ganas de hacer un homenaje a un hombre que mis padres me enseñaron a querer infinitamente”. /Foto: Ismary Barcia

Este 19 de mayo Martí tuvo el don de la ubicuidad. Se le vio tratando de alcanzar una palma, mirando hacia el teatro de los grandes acontecimientos, flanqueando la glorieta, escoltando el paso hacia su marmórea presencia.

En doce obras, varios artistas cienfuegueros, entre ellos Vladimir Rodríguez, Adrián Rumbaut,  Juan Carlos Echevarría, Camilo Díaz de Villalvilla, Ángel Fernández (Ández), ofrecieron sus visiones del Maestro, circundaron el escenario, desacostumbrado para un concierto en la ciudad: la efigie de José Martí.

Fue idea del trovador Nelson Valdés, pero acogida, apoyada por muchos, amigos, artistas, autoridades, y en la noche en que hace 122 años en los campos insurrectos se lloraba la muerte del Delegado en Dos Ríos, se le cantó en Cienfuegos.

Hacía mucho tiempo que tenía ganas de hacer un homenaje a un hombre que mis padres me enseñaron a querer infinitamente. Es un homenaje a un hombre, que ha sido imprescindible para lo que somos como nación y como seres humanos. Y es preciso rescatar los valores, sus enseñanzas, la sencillez que siento se van desprendiendo de un tiempo acá de parte de la sociedad de la Isla, y hay que recuperarlas. Es también la manera que sigan creciendo cubanos dignos”.

Esas fueron las motivaciones para la convocatoria del trovador, que escogería el monumento la segunda escultura de Martí emplazada en Cuba, inaugurada el 10 de octubre de 1906, como espacio para la grabación de un vídeo-clip con el tema Hombre nuevo, de la autoría de Tony Ávila.

Creo que es una canción que tiene mucho que ver con el pensamiento martiano. Este es un tema de mi nuevo disco Te doy otra canción (nominado en la categoría de trova en el reciente Cubadisco 2017), una placa que hace pensar en la canción de autor cubana, en la trova, que tiene mucho que ver con la esencia de la Patria y de lo que soñó Martí para todos nosotros”.

El concierto inició con la grabación del mencionado tema, bajo la dirección de Daniel Alujas, quien concibió un performance donde una joven besa y acaricia el rostro del Maestro a más de 20 metros de altura, “como una metáfora de ese acercamiento necesario a su vida y su obra, que implica sacrificio para alcanzar su estatura, también como una forma de humanizar esa estatua, a veces fría y lejana de la gente”.

Poetas como Ian Padrón, cantautores como Rolo Rivera, el proyecto Viva, la curaduría de Omar Valdés, acompañaron a Nelson en el concierto, donde interpretó canciones especialmente de su tercer disco, Te doy otraversiones que honran a Silvio, Pablo, Noel Nicola y Lázaro García, entre otros, un fonograma que, según Nelsito, ”marca su madurez, esa experiencia, que me permite tomarme la libertad de enfocar mi trabajo, también la confianza de que puedo atreverme a cosas mayores, y definitivamente es un antes y un después en mi carrera, es un sueño, del que estoy muy feliz”.

Un concierto-performance, inspirado y rodeado por visiones, múltiples, las de los artistas visuales, la de Nelson, la del público, cubanos y extranjeros. Todas confluyendo hacia el Héroe Nacional, que una vez más inspiró, “uno de los homenajes más bonitos, y tiernos y con más cariño que se hayan hecho en Cienfuegos”, se atrevió a adelantar el cantautor, con todo acierto.

Dejar respuesta