Más allá de la distopía

El planeta hace una plegaria por su salvación, pero una enfermedad letal continúa asolando los cinco continentes. 

Las distopías fílmicas y literarias han palidecido ante la superioridad avasalladora de las imágenes sembradas en el imaginario por el nuevo coronavirus.

Buena parte de dichas imágenes proviene, paradójicamente, de naciones occidentales de la primera batería económica, donde los respectivos gobiernos, pese a los alertas de sus comités de inteligencia, no establecieron precauciones para tamaña pandemia y, por el contrario, limitaron presupuestos para la cobertura sanitaria.

Las muertes no cesan, las familias quebradas aumentan cada día en el planeta y, aunque ya se apliquen algunas vacunas y otros candidatos vacunales (como los cinco cubanos) estén próximos a iniciar su labor salvadora, el panorama aún dista de ser optimista.

No en balde este lunes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó al mundo que la enfermedad no está cerca de erradicarse, debido en buena medida, a la confusión y la complacencia para enfrentarla.

Estamos en un punto crítico. La trayectoria de la pandemia está en plena expansión, crece de forma exponencial, expuso la persona al frente de la OMS.

En este momento, las unidades de cuidados intensivos en muchos países se desbordaron, la gente está muriendo, y es totalmente evitable, remarcó, para más adelante reflexionar que no es la situación en la cual debe estarse 16 meses después del inicio de la pandemia, cuando se disponen de medidas de control eficaces.

Los números actuales le brindan la razón al funcionario, habida cuenta de que los 137 millones de casos confirmados y las cerca de 3 millones de muertes por Covid-19 propenden a incorporar esta enfermedad entre las más mortíferas de la historia.

Durante la anterior semana el número de casos escaló un nueve por ciento a nivel mundial, al tiempo que las muertes treparon un cinco por ciento.

Si bien la pandemia de la Covid-19 está muy lejos de terminar, el director de la OMS manifestó la existencia de razones para el optimismo. La disminución de casos y muertes durante los dos primeros meses del año muestra que este virus y sus variantes pueden detenerse, consideró.

Como todos los funcionarios responsables del planeta, recordó que el distanciamiento físico, el empleo de barbijos, lavarse las manos, ventilación, vigilancia, pruebas, rastreo de contactos, aislamiento, cuarentena de apoyo y atención, funcionan para detener las infecciones y salvar vidas.

Es una lucha de la humanidad que se gana, entre otros elementos, con conciencia.

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Julio Martínez Molina

Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista del diario 5 de Septiembre y crítico audiovisual. Miembro de la UPEC, la UNEAC, la FIPRESCI y la Asociación Cubana de la Crítica Cinematográfica

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