Más allá del escenario - 5 de Septiembre.

Más allá del escenario

Para Diana, la actuación es un sueño cumplido, su razón de ser./ Foto: de la autora

Para Diana, la actuación es un sueño cumplido, su razón de ser./ Foto: de la autora

Por: Darline Shenandra Carbó Díaz*

Con la capacidad admirable de hacerse notar sin abandonar la más extrema sencillez, Diana Padrón Castillo, interpreta su vida diaria como una obra llena de retos que necesita desafiar.

La pasión con que asume cada personaje es un reflejo de su propio carácter. Dar color a voces y efectos salidos de su garganta y que terminan embelesando a los oyentes la han hecho acreedora por dos años consecutivos del premio a Mejor Actuación Femenina en el Festival Provincial de Radio Ciudad del Mar.

¿Cuándo supo Diana que iba a ser actriz?

“No fui de esas niñas que participan en todos los actos de la escuela, o que desde chiquita todos le dicen: ‘vas a ser artista’. En la primaria comencé a participar en un proyecto para niños de la Casa de Cultura de Palmira y, ya en secundaria, pasé al grupo Leyendas, de la misma institución. Siempre tuve ese bichito, pero veía la actuación como algo más profesional”.

¿Qué significó para ti la oportunidad de participar en la primera edición de Caminarte, proyecto de teatro callejero único de su tipo en el país?

“El Estudio Teatral de Santa Clara, en colaboración con el grupo noruego Grenland Friteater, escogió algunos estudiantes para el evento. Es un espectáculo en las principales calles de Santa Clara y tuvimos la oportunidad de participar. Fue una experiencia única y enriquecedora, porque tampoco habíamos hecho nada callejero. El tener al público cerca me sirvió de base para el trabajo que hago ahora con el proyecto Trazos Libres, del artista local Santiago Hermes. Es una especie de performance, que lleva mucha improvisación, conocer al público, y también trabajo físico, que considero mi parte débil. Al principio lo hacía de manera esporádica, hasta hacerme habitual”.

Luego de trabajar durante cinco años en el Grupo Dramático de Radio Ciudad del Mar, ¿cómo fue tu experiencia como actriz de voz y en especial en el programa Sombrero Azul?  

“Conocí la radio por el actor Jorge Luis Leyva. Es un medio en el que no puedes llegar y trabajar directamente. Debes observar y escuchar mucho, así me enseñaron esos grandes actores del Grupo Dramático y sus dos directores: Maité Hernández Páez y José Manuel Urquiza. Hay que aprender, como dicen ellos, “haciendo horas nalgas”. Fui de a poco, primero interpretando papeles pequeños, coprotagónicos, protagónicos, hasta hacer varios personajes en una misma serie.

De las cosas que más me probaron como actriz fue Sombrero Azul, programa hecho para niños, pero que escuchaban mucho los adultos. Más allá de la magia que pueda tener para los infantes, se necesita imaginación y mucha caracterización vocal para cada uno de los personajes a interpretar. Era un cuento diferente cada día. Un sueño hecho realidad; de los medios en que he trabajado es mi preferido, y quisiera hacerlo de nuevo”.

¿Qué cambio supuso para Diana la desaparición del Grupo Dramático de Radio Ciudad del Mar?

“Un cambio muy brusco; en mis planes no estaba irme de la radio, y entonces todo cambió de golpe. Tuve que rediseñar toda mi carrera. Extraño la grabación de programas. Aún asisto a los eventos de Radio Joven, porque sigo participando de alguna forma u otra en spots. Era un ambiente muy profesional y creativo, los mejores actores de Cienfuegos estaban ahí y tenía la suerte de nutrirme de ellos diariamente.”

Durante mucho tiempo representaron la obra Mar Nuestro, obra insigne de la provincia, del Centro Dramático de Cienfuegos, en la cual figuras como uno de los tres personajes principales…

“En el momento de presentar esa obra yo no estaba lo suficientemente preparada para un texto y una caracterización tan fuerte; lo veo ahora, luego de seis años de graduada, pero ya he adquirido más experiencia. Si me vuelvo enfrentar a la obra, como tenemos pensado, lo haría con mucha más madurez y me sentiría mejor en un personaje como Esperanza”.

La obra Huevos, estreno en 2017, coincide con tu reincorporación al grupo

“Cuando llegué, Huevos estaba en los últimos ensayos y tuve la suerte de que me ofrecieran el papel de María, pequeño personaje que aparece en los primeros cinco minutos. Al seguir ensayando empecé a hacer otro, Alicia. Como último estreno ha servido de carátula al 55 aniversario del Centro Dramático, que se celebró del 9 al 12 de enero; ha sido presentada en el Terry y, recientemente, en el evento Mejunje Teatral, de Santa Clara.”

Recién has sido propuesta para asumir la dirección general del Centro Dramático de Cienfuegos y la sala teatral Aida Conde…

“Al principio dije que no; no me sentía preparada, y no me siento todavía. Pero si quieres que las cosas cambien y no empiezas cambiándote a ti misma, nadie más lo va a hacer. Entonces asentí; lo asumiré. Ahora estoy a la espera del nombramiento, aunque ya tengo responsabilidades. He tratado de aprender y de entender muchas cosas que como actriz no comprendía. El grupo tiene funciones en la Sala y fuera de ella, a la vez que acoge otra programación. Me hago cargo del funcionamiento de ambos espacios”.

Nuevos proyectos entre manos…

“Mi máxima aspiración es que el Centro Dramático de Cienfuegos y la sala Aida Conde sean vistos como un espacio de intercambio artístico y cultural para los artistas de esta provincia en general. Un espacio de recreación y creación, que es lo más importante. Buscar la forma de unirse y que el mundo cultural en la ciudad florezca como antaño. Existen buenos proyectos y ganas de hacer, pero estamos disgregados. Recientemente comencé a grabar el programa Semilla Nuestra, en Perlavisión, como conductora, pero otorgándole siempre una perspectiva actoral”.

*Estudiante de Periodismo.

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *