Mar para Bolivia: ¿aspiración realizable?

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El conflicto que se desató entonces e involucró a Perú —aliado de Bolivia—, pasó a la historia como la Guerra del Pacífico (1879-1884). Tras la victoria, Chile movió su frontera hacia el Norte y dejó a Bolivia sin acceso al mar.

Bolivia es una de las dos naciones de América Latina sin costas y la séptima en extensión territorial de las 42 existentes en el orbe con igual situación, 30 de las cuales figuran entre las menos desarrolladas y más pobres del planeta.

A lo largo de la historia, la posición de estos países se ha considerado desventajosa, no sólo porque les frena el beneficio de las riquezas marítimas sino, además, por las trabas en el acceso al comercio internacional. Así lo reconoció la ONU en 2014, al establecer que los países sin salida al mar pierden un 20 por ciento de su potencial económico y que esta condición obstaculiza su desarrollo.

Según ha afirmado el presidente Evo Morales, el impacto económico para Bolivia resulta de una envergadura tal que rebaja en alrededor de un 2,7 por ciento el crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB).

Por tal razón, para Bolivia la mediterraneidad constituye una cuestión crucial, que lo ha mantenido en un diferendo centenario con la vecina Chile, el cual, según el parecer del politólogo español Benjamín Ramos, se ha convertido en uno de los asuntos de más compleja resolución en América Latina. Esta controversia ha sido motivo de pugnas entre ambas naciones en la arena internacional, las cuales evidencian una crisis institucional.

GÉNESIS DEL CONFLICTO TERRITORIAL

Bolivia, en la persona de su máximo líder, Evo Morales, ha intensificado su posición en torno al caso y lo ha convertido en una causa nacional. /Foto: Internet
Bolivia, en la persona de su máximo líder, Evo Morales, ha intensificado su posición en torno al caso y lo ha convertido en una causa nacional. /Foto: Internet

Desde su nacimiento como país en 1825 y hasta 1904, el territorio independiente de Bolivia se extendía hasta llegar al mar por el Occidente. En la costa, limitaba al Norte con Perú y, al Sur con Chile. La superficie del litoral era de aproximadamente 120 mil km2.

Antes de la Guerra del Pacífico, Chile contaba con una economía de exportación basada en las salitreras del Norte, las cuales se extendían por el desierto de Atacama y el extremo sur del territorio peruano. Inglaterra mantenía enormes intereses en el comercio del salitre, por lo que los capitales chileno y británico poseían el 33 por ciento del salitre peruano.

Cuando el gobierno de Bolivia impuso un gravamen de diez centavos por quintal de salitre exportado a un contrato privado de transacción, Chile invadió su territorio argumentando que violaba el tratado de 1874, el cual establecía que los bolivianos no incrementarían los impuestos sobre el salitre por 25 años, es decir, hasta 1899.

El conflicto que se desató entonces e involucró a Perú —aliado de Bolivia—, pasó a la historia como la Guerra del Pacífico (1879-1884). Tras la victoria, Chile movió su frontera hacia el Norte y dejó a Bolivia sin acceso al mar.

En el Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre Bolivia y Chile, conocido como el Tratado de 1904, se definió la actual delimitación territorial, según la cual el territorio chileno se extiende hasta la frontera con Perú y el de Bolivia no alcanza a tocar el océano. Este país perdía así 400 kilómetros de costa y 120 mil km2 de superficie.

Dicho documento otorga a Bolivia de manera sempiterna un amplio y libre derecho de tránsito comercial por territorio chileno y por los puertos del Pacífico. Sin embargo, según el ex canciller Juan Ignacio Siles, el Tratado de 1904 es “ignominioso, profundamente injusto, profundamente insolidario, de un país que ha vencido a otro”.

LA DEMANDA DE BOLIVIA

A diferencia de otras disminuciones territoriales que tuvo con otros países limítrofes como Brasil y Paraguay, perder la única franja de tierra que lo vinculaba al mar, sí tuvo efectos en el imaginario boliviano pues, pese al acuerdo, no cejó en su empeño de encontrar un arreglo que le permitiera recuperar una salida soberana al mar.

La firma del Tratado de 1904 tuvo para ese país una significación política y económica desfavorablepues lo condenó a la mediterraneidad, restringió su desarrollo, entorpeció su comercio e incorporó una amenaza para su seguridad nacional.

Sin embargo, una y otra vez los funcionarios chilenos han rechazado la idea de que su país perjudica el desarrollo económico del altiplánico al negarle un fragmento de la costa Pacífica. Insisten en que bajo los preceptos del Tratado de 1904 Bolivia tiene acceso libre de impuestos al norteño puerto chileno de Arica, donde operan alrededor de 7 mil empresas suyas.

Ante tal situación, no son pocas las ocasiones en que Bolivia, a lo largo de este conflicto, ha realizado mociones ante organismos e instituciones internacionales en reclamo a una salida soberana al mar. En diciembre de 2009, por ejemplo, el presidente Evo Morales expresó ante la prensa que los tratados firmados con Chile por motivo de la Guerra del Pacífico eran revisables y de ninguna manera intocables.Por su parte, la posición oficial de Chile resulta opuesta a la cesión de soberanía de territorio chileno para Bolivia.

En varias oportunidades, cuando la diplomacia boliviana ha buscado la solución en ámbitos multilaterales como la Organización de Estados Americanos, Chile ha sostenido que el asunto es inexorablemente bilateral.

El 24 de septiembre de 2015, la Corte Internacional de Justicia de La Haya sedeclaró competente para juzgar la demanda interpuesta por La Paz en la que exige que Chile negocie una salida al mar para Bolivia. No obstante, Chile continúa negando la posibilidad de que un organismo internacional dirima acerca de situaciones que ya fueron resueltas por tratados internacionales. Su posición es no ceder ante mandatos que escapan a la voluntad del país para escindir una porción de su territorio.

La declaración de La Haya, fue interpreta tanto en La Paz como en Santiago como un triunfo inicial para Bolivia. La apabullante votación mayoritaria en contra de la objeción chilena sorprendió a varios analistas. Para la mandataria de ese país, sin embargo, tal decisión significó muy poco y, en su opinión, Bolivia no ganó nada.

Entre tanto, Bolivia ha intensificado su posición en torno al caso y lo ha convertido en una causa nacional. En el estado plurinacional florece así el sentimiento nacionalista y la unidad frente a un enemigo común a todos los bolivianos: el enclaustramiento por su mediterraneidad.

Un instante significativo en esa aspiración tuvo lugar cuando el pasado 21 de marzo, Bolivia entregó la réplica de la demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), alegato que, según expresó el canciller Fernando Huanacuni, significa un paso de avance más en la búsqueda de justicia internacional para la causa boliviana.

¿Obtendrá Bolivia el anhelado acceso al mar? ¿Derivará este diferendo en un conflicto mayor en la región proclamada como zona de paz?

El 21 de marzo, Bolivia presentó ante la Corte Internacional de Justicia la réplica de la demanda marítima. / Foto: Internet
El 21 de marzo, Bolivia presentó ante la Corte Internacional de Justicia la réplica de la demanda marítima. / Foto: Internet

4 Comentarios

  1. Quiero reflexionar a todos lo Bolivianos, pero, a todos: empresarios, profesionales, no profesionales, nacidos en esta tierra y no nacidos. Este es el momento en que debemos unirnos en un solo pensamiento “RECUPERAR NUESTRO MAR”, sin embargo, creo que la única manera de recuperarlo es trabajando duro, superandonos dia a dia, siendo solidarios entre nosotros, sin hipocresias, de cara a lo real y sin caer en falsas espectativas. El reclamo ante la Haya es justo por lo injusto y era el escalon obligado.

  2. Interesante resumen.
    Me parece muy bueno que el “5” aborde temas que no solo se circunscriban al ámbito provincial, sobre todo en el medio digital.
    un abrazo a todo el equipo.

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