¿Mala hierba la ortiga?

El estrés, la fatiga, la inmunidad reprimida se convirtieron en parte de la vida contemporánea. A veces no es necesario ir a la farmacia y comprar medicamentos caros, sino balancear la dieta y tal vez agregar algunas plantas con propiedades medicinales, como la ortiga, que puede estimular la inmunidad y la regeneración celular, declaró a Sputnik Mundo Mijaíl Ginzburg, director del Instituto de Investigación de Dietología y Terapia Dietética de Samara.

«Las ortigas contienen bastantes sustancias bioactivas, en particular, flavonoides, vitamina B-9 o ácido fólico y ácido ascórbico, es decir, vitamina C. Ya por eso es útil para nuestro metabolismo», argumentó el directivo.

¿De qué maravilla vegetal hablamos?

La ortiga (del latín ‘urtica’) es el nombre común de las plantas del género Urtica, de la familia de las urticáceas, la mayoría de ellas caracterizadas por tener unos pelos urticantes que liberan una sustancia alcalina que produce escozor e inflamación en la piel. Tal reacción es debido a que vierten su contenido (ácido fórmico, resina, histamina y una sustancia proteínica desconocida) sobre ella, provocando ronchas, escozor y prurito, en buena medida ocasionado por el ácido fórmico, compuesto del que contiene una gran cantidad.

Es una de las llamadas «malas hierbas» más habituales, bien conocida por sus cualidades urticantes. Antiguamente se conocía también como «la hierba de los ciegos», pues hasta estos la reconocen con solo rozarla. Es una de las especies del reino vegetal que más aplicaciones medicinales posee.

Las hojas son de figura ovalada, rugosas, aserradas, puntiagudas, y de hasta 15 cm. Son de color verde oscuras y con pétalos de color amarillo suave. Se encuentran opuestas y también están provistas, al igual que el tallo de los pelos que la caracterizan.

Plantación de ortiga en plena florescencia/ Foto tomada de Internet

Florece del mes de julio en adelante. Las flores son verde amarillosas con estambres amarillos, reunidas en panículas pendulares, asilares y terminales. Normalmente son unisexuales, pequeñas y dispuestas en racimos colgantes de hasta 10 cm. Las femeninas se encuentran en largos amentos colgantes y las masculinas en inflorescencias más cortas.

Entre sus compuestos químicos sobresalen los flavonoides (de acción antioxidante y antiinflamatoria), sales minerales, ácidos orgánicos, pro vitamina A y C, mucílago, ácido fórmico, clorofila, taninos, resina, silicio, acetilcolina, potasio, glucoquininas y una gran cantidad de clorofila (de ahí su color verde oscuro e intenso), histamina y serotonina.

La ortiga también posee una sustancia llamada secretina, que es uno de los mejores estimulantes de las secreciones estomacales, del páncreas y de la bilis, así como de los movimientos peristálticos del intestino.

De mitos y realidades

La ortiga es una de las plantas históricas, con múltiples bondades tanto en la cocina como en la medicina; por ser suculenta al paladar, altamente nutritiva y con múltiples bondades en el área farmacológicas y de ciencias de la salud, resulta muy demandada. De ahí que sea de los productos predilectos por la mancomunidad a nivel mundial.

Cuando decimos que hay un aprovechamiento completo de la planta, es porque realmente es así, se utiliza todo: hojas, tallo, hasta las raíces, para elaborar sopas, infusiones, aceites, cremas, en fin, un sin número de utilidades.

Popularmente también se emplean los frutos (Urticae fructus).

¡Vaya barbaridad! Antiguamente, se aplicaban las hojas en los genitales de los jóvenes que eran descubiertos masturbándose, dando lugar a las creencias de que si se realizaba ese placer solitario, aparecían innumerables enfermedades cancerígenas, y otras similares que derivaban en amputaciones.

En los tratados medievales  se citaba como remedio en los estados asociados a un déficit en la diuresis. Sin embargo, desde hace veinte años sus partes subterráneas (raíces y rizomas) son objeto de interés en el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata (HBP), tal y como han puesto de manifiesto los numerosos trabajos de investigación realizados sobre ellas.

Las investigaciones antes mencionadas han permitido acceder al conocimiento de sus más importantes principios activos y su actuación sobre algunos de los factores implicados en la aparición de la HBP. Por otra parte, los más recientes ensayos clínicos realizados con extractos normalizados de ortiga indican un efecto positivo sobre los síntomas urinarios asociados a la HBP.

A lo anterior debe añadirse la gran tolerancia hacia los preparados elaborados con las partes subterráneas, ya que en ensayos a seis meses sólo un 0,7 por ciento de los pacientes mostró efectos secundarios, de escasa gravedad en todos los casos.

Azotes para el vigor

En la actualidad, entre los usos de la planta para la medicina homeopática se citan los azotes con ortigas para tratar el lumbago, como pasaba en la antigüedad. Se cuenta también que en la antigua Roma, le flagelaban con un ramo de ortigas debajo del ombligo, riñones y nalgas a los hombres (sobre todo ancianos), para volver a dotarles del vigor perdido. Algo parecido hacían los antiguos griegos.

Los campesinos cuando quieren cluecas a las gallinas con el fin de empollar huevos, las fustigan con la planta fresca en la parte ventral.

El médico y alquimista del siglo XVI, Paracelso, recomendaba recogerla cuando la luna está en la constelación de Escorpio y llevarla encima para obtener valentía y audacia. También cuentan que el nigromante podía saber si un enfermo moriría o saldría de su enfermedad si echaba hojas de ortiga en la orina del paciente y las dejaba durante 24 horas. Si las hojas secaban, el paciente moriría casi con certeza; si permanecían verdes, sobreviviría.

La supuesta mala hierba se utiliza también como materia prima para la obtención de clorofila en procesos industriales, para fabricar pasta de papel, como tinte y colorear telas y como fuente de fibras textiles para confeccionar cuerdas, redes, velas de barcos y ropas. Este último uso se remonta a la Primera Guerra Mundial, debido a la escasez de las fibras más habituales.

Dato intersante, en la ciudad mexicana de Coatzintla, la ortiga es utilizada en «la corrida de los judíos» celebrada cada año en Semana Santa.

Aprovechar hasta el último centímetro

Las hojas y la raíz de la ortiga proporcionan una amplia variedad de nutrientes, incluyendo Vitaminas A, C y K, así como varias vitaminas B. Entre los mineales se encuentran el calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio y sodio. Por su parte, están presentes los ácidos linoleico, palmítico, esteárico y oleico, así como todos los aminoácidos esenciales. Y no faltan los polifenoles kaempferol, quercetina, ácido cafeico, cumarinas y otros flavonoides, mientras, posee pigmentos como el betacaroteno, luteína, luteoxantina y otros carotenoides.

Esta planta tiene un gran uso en la culinaria/ Foto tomada de Internet

Todos esos componentes dotan a la planta de excelentes propiedades medicinales y nutricionales, entre las que se puden mencionar el efecto inhibitorio a nivel sanguíneo, pues baja los niveles de azúcar en la sangre (glucemia) y disminuye la presión arterial. Además es utilizada contra de la anemia ya que favorece la absorción del hierro. En tanto sirve como un depurativo, ideal para problemas de estreñimiento,  congestión, entre otros.

A nivel dermatológico puede emplearse para tratar problemas de debilidad en el cuero cabelludo, como la presencia de la caspa, y otros, y en esa misma cuerda, se ha demostrado su efecto en el tratamiento de algunos trastornos de la piel como manchas y acné, o enfermedades más avanzadas como la dermatitis.

Por otro lado, se destaca el alto poder antiinflamatorio para atenuar la artritis, hemorroides e inflamaciones internas generalizadas. Mientras, posee también función antihemorrágica, así en la cura de hemorragias a nivel interno y externo, además, tiene una función diurética ideal en la eliminación de enfermedades relacionadas con los riñones.

Es uno de los pocos elementos naturales con un alto poder histamínico, capaz de mejorar en gran proporción los cuadros alérgicos ante diferentes agentes.

Si te interesa proporcionarle al organismos un bálsamo de ese calibre, la recomendación preventiva es hacerte un té de ortiga. Para ello escoge hojas, tanto secas como frescas, coloca una cucharadita de ellas en una taza con unos 200 ml de agua que no halla llegado a hervir y déjala infusionar por 5 minutos. La recomendación es beber una dosis de dos tazas al día antes de la comida.

¿Te animas a cultivarla?

Debes tener en cuenta que la ortiga crece en suelos húmedos y ricos en nitrógeno. Su hábitat predilecto son las cercanías de las viviendas, jardines, bordes de terraplenes, vertederos y terrenos baldíos. Aprecia los terrenos donde la actividad del hombre es patente, ya que como planta nitrófila, soporta una gran cantidad de nitratos en el suelo y se encarga de sanearlos.

La reproducción puede hacerse a través de transplante de esquejes; los que deben obtenerse durante la  primavera hasta comienzos de verano, a partir de un tallo que se corta en trozos y lo entierran en el suelo, donde  echarán  raíces  después  de  4  semanas.

Dadas las caracteristicas urticarias de la ortiga, es aconsejable el uso de guantes en su manipulación/ Foto tomada de Internet

Para  la siembra directamente en terreno, tarea que se recomienda realizar a mediados de primavera, se necesitan de 4 a 6 kg de semillas /ha, y no es necesario ralear. Por el método almácigo-transplante, primero hay que sembrar de 3 a 5 semillas por contenedor y llevar luego a invernadero; se aconseja transplantar a partir de comienzos de otoño a  mediados  de  primavera,  cuando  las  plántulas  tiene  8 semanas de edad.

 

El momento óptimo para recolectar la ortiga es a partir del verano, cuando la planta presenta flores amarillas. En fitoterapia, los naturistas aconsejan recolectar las sumidades floridas (herba urticae), o simplemente las hojas (folium urticae) de los tallos jóvenes. El secado, por su parte, debe realizarse lo más rápidamente posible.

Tenga en cuenta que con fines medicinales el consejo es cosecharse entre mayo y agosto, aunque no hay problema en recolectarla a lo largo de todo el año. Con fines alimenticios, es posible en cualquier periodo.

Eso sí, por ser urticante es aconsejable utilizar guantes en la manipulación.Se  cortarán sólo los tallos jóvenes y sanos. Las hojas viejas no suelen usarse debido a que son muy irritantes. Las raíces se arrancan en primavera y en otoño. Antes de la aparición de las flores, la planta es más tierna.

Luego, ¿mala hierba la ortiga?

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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