Los tesoros de Cuba
lun. Jul 22nd, 2019

Los tesoros de Cuba

Raúl y Díaz-Canel asistieron la noche de este jueves a la fiesta de quince que cada año organizan en la escuela especial Solidaridad con Panamá. /Fotos: Estudios Revolución

Raúl y Díaz-Canel asistieron la noche de este jueves a la fiesta de quince que cada año organizan en la escuela especial Solidaridad con Panamá. /Fotos: Estudios Revolución

“La naturaleza no me dio brazos, pero la circunstancia me permitió nacer en Cuba, con Fidel, que no olvidó a ninguno de sus hijos. Ya termino mi noveno grado y me van a celebrar mis 15, como mis diez compañeros. ¿Quieres venir?”.

Así escribió la hermosa Daylín en una pequeña carta a Raúl, como quien lo hace a un abuelo, a un ser entrañable. La letra es hermosa, igual a la de aquellos cuadernos de caligrafía de la enseñanza primaria. Ella se despide de él con dos datos: día 11 de abril, a las 8:00 p.m. “Te espero”.

Y allí estuvo el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba junto al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Daylín y sus amigos tuvieron sentados la noche de este jueves en el mismísimo patio de su escuela a la máxima dirección de la Revolución, esa obra entrañable que tiene en ellos sus mayores tesoros.

Raúl y Díaz-Canel asistieron la noche de este jueves a la fiesta de quince que cada año organizan en la escuela especial Solidaridad con Panamá. /Fotos: Estudios Revolución
Raúl y Díaz-Canel asistieron la noche de este jueves a la fiesta de quince que cada año organizan en la escuela especial Solidaridad con Panamá. /Fotos: Estudios Revolución

Como había sucedido el año anterior ─también en otro día de abril─ Raúl asistió a la fiesta de quince que, en inviolable tradición, cada año la escuela celebra a sus “niños”. Esta vez, fueron ocho muchachas y tres muchachos, que con traje impecable y el acompañamiento delicado de sus familiares y maestros, bailaron el vals como lo hacen todos los quinceañeros en Cuba. Para ellos también hubo globos, cake, regalos y música, tocada con el alma y el regocijo de la compañía infantil de teatro La Colmenita.

No faltaron las fotos con Raúl y Díaz-Canel, quienes con la emoción a flor de piel compartieron la alegría de estar allí con los agasajados; cargaron y también besaron a los niños más pequeños; preguntaron por los queridos profesores de la escuela; y se rieron a carcajadas cuando algún pequeñín, desinhibido y tierno, les soltó sin reparos alguna gracia.

De optimismo ante los problemas; de no perder nunca la fe; de las emociones que provoca visitar Solidaridad con Panamá; de la decisión inamovible de la Revolución Cubana de mantener escuelas como estas y de inaugurar próximamente dos más, una en Santiago de Cuba y otra en Villa Clara, conversó el General de Ejército con los invitados a la fiesta.

Entre ellos, dos abuelos junto al nieto de diez años, que estudia también en esta institución, le hablaron de Fidel, que vive en los pasillos de la escuela, en el alma de sus maestros y en el cariño de cada de uno de los trabajadores. Fidel está siempre, respondió Raúl, nos vigila y nos impulsa a seguir trabajando.

Ya lo había recordado un poco antes la directora, Teresa la O Ochoa: el Comandante en Jefe, 30 años antes, fundó la escuela Solidaridad con Panamá, con la idea de que los niños de todo el país, la mayoría proveniente de los rincones más apartados, tuvieran la posibilidad de formarse y ser cuidados en una escuela que profesa, sobre todo las cosas, amor.

Daylín, la quinceañera que escribió a Raúl es uno de esos niños no olvidados. Y esta noche de jueves, con su hermoso traje rosa, cumplió otro de sus deseos. (Texto de Leticia Martínez Hernández)

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