Los paraísos fiscales y la doble moral de los más ricos

La información filtrada hace cinco años sobre los Panamá Pappers y más recientemente los Pandora Pappers, dejan al descubierto los efectos de la cacareada desregulación financiera y la doble moral de la burguesía capitalista y la oligarquía parásita latinoamericana.

Resulta que en estos territorios se esconde el dinero para, según especialistas que auditan dichas operaciones, evadir los impuestos o protegerse los dueños del efecto de las políticas económicas que se aplican en cada país. Entonces, cuando usted encuentra en la lista de los involucrados, nombres de la “ilustre vanguardia neoliberal” como los de Cesar Gaviria, Sebastián Piñeira, Porfirio Lobo, Horacio Cartes, Mauricio Macri, Pedro Pablo Kuczynski, Juan Carlos Varela o Guillermo Lasso, entre otros que ostentan o han ostentado la conducción de sus respectivos países y han impuesto las recetas del Consenso de Washington, pudiera preguntarse ¿con qué se sienta la cucaracha? ¿qué moral tienen estos politiqueros?

Para comenzar, debemos reconocer que desde su mismo nombre son un fraude. Resulta que el término surge de la traducción errada del vocablo inglés “tax haven”, que literalmente significa “refugio fiscal”; pero los franceses quisieron hacer uso del término inglés y confundieron la palabra haven (refugio) con heaven (cielo o paraíso) y posteriormente sus vecinos, los españoles, “cortaron y pegarony así heredamos en el castellano el término eufemístico de paraíso fiscal. Si, eufemístico, porque si buscamos el significado de refugio, entre otros aparece: lugar para protegerse de peligros. Por su parte, paraíso significa, entre otras acepciones: lugar en que viven las almas de los justos y donde gozan de felicidad completa. Pongámonos de acuerdo ¿Son un lugar para protegerse del “peligro” de los cobradores del fisco, de las leyes que prohíben el lavado de dinero y la corrupción o un lugar para los justos que pagaron el fisco y cumplen con las leyes?

En cuanto a su historia, esta comienza en Suiza en la década del 20 del pasado siglo, cuando este país incorporó en su legislación la figura del “secreto bancario”. Este aplicaba para quienes tenían su fortuna guardadita allí. Incluso, la violación del secreto bancario era penada por ser considerado como un acto criminal. Por supuesto que esta figura no tenía nada de filantrópico. Su aplicación tenía el fin de atraer inversiones y capital extranjero. La medida implicó que otros países se sumaran a aprobarla dentro de sus legislaciones. Así, gran cantidad de familias acaudaladas en busca de beneficios, establecieron sociedades en países que santificaban dicha figura. Posteriormente, debido a la crisis económica generada en Europa por los desastres de la Segunda Guerra Mundial, los estados comenzaron a buscar mecanismos que les ayudaran a atraer inversiones y capital. Desde luego que no había que inventar lo que ya estaba inventado; le echaron mano a la variante del secreto bancario y legalizaron lo que hoy tratan de atajar, porque desde esa época, estos territorios han evolucionado hasta los actuales paraísos fiscales.

Por su parte, el top ten de los mayores paraísos fiscales del mundo los encabezan Luxemburgo y Países Bajos. Sin embargo, la Unión Europea ha elaborado recientemente una “lista negra” con 17 países que considera que no son cooperadores a efectos fiscales y otra “lista gris” con otros 47 naciones que sí cooperan; pero no mencionan para nada a estos países europeos ¿Se les habrán olvidado o ya no funcionan como paraísos fiscales? En las listas aparecen, entre otras: Fiyi, Guam, Palaos, Samoa, Bahréin, Panamá y algunas islas del Caribe, dando la impresión de que todo esto ocurre fuera de la rica Europa o de los Estados Unidos. No obstante, en el Índice de paraísos fiscales corporativos que elabora la Red para la Justicia Fiscal, los territorios británicos de ultramar son considerados los más importantes, y el Índice de secreto financiero sobre fortunas privadas lo encabezan Suiza y Estados Unidos. En otras palabras: estos son los que más esconden. Unas preguntas “se caen de la mata” ¿por qué la lista la encabezan las naciones ricas?, o ¿cuántos africanos y latinoamericanos ricos esconden su dinero en Luxemburgo, Londres o New York, y cuántos norteamericanos, alemanes o británicos ricos lo esconden en territorios no europeo o norteamericano? Como decía Sherlock Holmes en las películas: ¡Elemental mi querido Watson! Los capitales tienden a fugarse de los países pobres a los países ricos.

Por último, estos territorios acogen empresas ficticias o cascarones de empresas. Se conoce de algunos que tienen regulado que las empresas creadas no identifiquen su domicilio social en ellos. El problema radica en que son naciones o territorios tan diminutos, que corren el riesgo de no contar con espacio físico para acogerlas. Las empresas, por su parte, lo hacen por las ventajas de su funcionamiento económico, pero nada ético, el que se puede sintetizar en el principio de “eludir las normas que no les gustan a las transnacionales o a las empresas capitalistas y llevarse el dinero a otro parte, fuera del país”. Pudiéramos seguir aportando ejemplos, pero con los mencionados yo pregunto: si usted no tiene nada que temer ¿por qué teme? o ¿acaso actúan así los justos?

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Andrés Martínez Ravelo

Ingeniero civil. Miembro distinguido de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba.

Un Comentario en “Los paraísos fiscales y la doble moral de los más ricos

  • el 24 noviembre, 2021 a las 5:05 pm
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    Este artículo hace meditar a quien lo lea y a mi me llevó a pensar en aquello de que el tiburón siempre se come a la sardina. En otras palabras que los paraísos fiscales más importantes son los menos mencionados y que decir de sus beneficiarios. Verdaderamente, todos los que emplean esta vía para conservar sus riquezas, evaden las leyes y califican como delincuentes y corruptos.
    Pero a la palestra pública salen generalmente los de poca monta, a pesar de sus cargos de presidentes de países que actúan como marionetas de potencias capitalistas. Todo parece indicar que son utilizados como conejillos de India y que con sus escándalos desvían la atención que pudiera afectar a los omnipotentes dueños del mundo

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