Los justos salvan identidad y honor

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Irán Millán Cuétara. /Foto: Juan Carlos Dorado.

Cuando pasa el tiempo, algunos comenzamos a rememorar lo transcurrido y realizado, por ‚Äúnuestros modestos esfuerzos‚ÄĚ, en silencio, de manera callada y modesta; otros, los justos, validan las virtudes y √©xitos de aquellos que sin importar el momento, hacen de su vida la b√ļsqueda del Santo Grial para beneficio de la sociedad y el de sus semejantes.

Lo anterior es expresado muchas veces a trav√©s de unas palmadas en la espalda, una llamada por tel√©fono, ‚ÄĒa cualquier hora‚ÄĒ, un correo electr√≥nico, o simplemente una visita al homenajeado en su centro de trabajo y hasta en su propia casa, pero todos tendr√°n un elemento en com√ļn: siempre ser√°n los justos, aquellos que sin importar credos y juicios diferentes, reconocen el m√©rito de un ser humano especial.

Y este es el caso de aquel hombre, nacido en 1950 en el Mariel, peque√Īo pueblo de la antigua provincia de Pinar del R√≠o ‚ÄĒ y hoy perteneciente a Artemisa‚ÄĒ, que por aquel entonces lo vio crecer en el seno de una humilde y sacrificada familia junto a sus cuatro hermanos, hijos del matrimonio formado por Obdulio Mill√°n y Amparo Cu√©tara, quienes criaron cuatro hombres y una mujer que con el tiempo ‚ÄĒen sus diferentes campos del saber‚ÄĒ llegaron a convertirse en personas realizadas y exitosas en el mundo laboral.

Su m√°s relevante heredero, Ir√°n Mill√°n Cu√©tara, mi padre ‚ÄĒnombre ya incorporado a la memoria colectiva cienfueguera‚ÄĒ, nos extrapola en el tiempo, teniendo como azimut su propia historia construida a golpe de sacrificios y buenas amistades, como la visionaria In√©s Suau Bonet, quien fuera directora de Patrimonio Cultural y supo descubrir desde el primer momento, la presencia de un ser humano especial, acogi√©ndolo de inmediato en el naciente equipo de Patrimonio, para junto a Teresita Chepe Rodr√≠guez y Florentino Morales, compartir sue√Īos, desvelos y √©xitos, bajo la sombra de un inmenso tanque de agua.

Luego, en la centenaria casona ubicada frente el parque Jos√© Mart√≠, otrora Centro Catal√°n-Balear, durante los primeros a√Īos del siglo XX y devenida ciudadela restaurada por los anteriormente citados, les permiti√≥ ubicar all√≠, el Centro Provincial de Patrimonio Cultural, lugar que sent√≥ pautas y c√°tedra en el bregar diario por mantener nuestra identidad local.

√Čxitos como la declaratoria en 1995 de Monumento Nacional a nuestro Centro Hist√≥rico Urbano, hizo pensar en grande al joven arquitecto Ir√°n Mill√†n ‚ÄĒconocedor como pocos de los valores citadinos‚ÄĒ, luego de una esclarecedora visita al pa√≠s del norte, donde muchos reconoc√≠an, a trav√©s de im√°genes, los valores de esta afrancesada urbe. Se iniciaba as√≠ un ambicioso reto: mostrar y legar al mundo una nueva ciudad.

Sus sue√Īos fueron cuidadosamente estudiados y realizados con pocos recursos, hasta altas horas de la noche, en mi casa, despu√©s de una intensa jornada laboral. Contaron tales desvelos con el apoyo familiar y el asesoramiento de amigos personales, como la hoy Dra. Arq. Isabel Rigol, para junto al peque√Īo equipo provincial conformar un expediente, en aras de declarar el Centro Hist√≥rico Urbano de Cienfuegos como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Sus esfuerzos recibieron una grata recompensa. Desde la lejana ciudad de Durban, en Sud√°frica, el 15 de Julio del a√Īo 2005 mediante una ansiada llamada llegada sobre las 4:00 p.m. de la tarde desde los salones del Comit√© del Patrimonio Mundial reunido all√≠; este comunicaba que decid√≠a a nuestro favor y √©ramos la √ļnica ciudad del siglo XIX americano, en recibir el exclusivo y preciado galard√≥n. Cienfuegos obten√≠a la condici√≥n de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Lo anteriormente expuesto constituyen solo dos de los m√°s relevantes m√©ritos del hoy director de la Oficina del Conservador de la ciudad de Cienfuegos, celoso guardi√°n desde hace m√°s de 40 a√Īos de la memoria citadina e hist√≥rica de esta bella urbe con presencia gala, como gusta decir, la misma que supo hace 11 a√Īos declararlo Hijo Ilustre.

Otro preciado galardón, este de carácter nacional, le acaba de ser conferido por un capacitadísimo grupo de expertos que conformó el jurado, liderados por el Dr. Eusebio Leal Spengler. El pasado 28 de diciembre, Irán Millán Cuétara recibió el Premio Nacional de Patrimonio Cultural por la obra de toda la vida.

Todos sus compa√Īeros de tantos a√Īos, la familia y cienfuegueros rellollos, nos alegramos, congratulamos y regocijamos con la buena nueva, que es casi nuestra, cuando vemos lo logrado con sacrificio y el apoyo de muchos, identificados con su noble y a veces ingrata tarea de preservar lo nacional desde lo local con escasos recursos. Es este, el justo y merecido reconocimiento a quien ha entregado tanto, sin pedir nada a cambio.

3 Comentarios

  1. Que hermosa pieza-testimonio, Adrian! La suscribo de inicio a fin. Tu padre, mi amigo (y mi expaciente), es un ser humano excepcional. Como tu mamá y tus abuelos que también tienen un pedacito de premio. Qué familia!!! Qué privilegio tenerlos como amigos y como compatriotas. Qué orgullo para los Cienfuegueros y qué reto, porque él es también un cienfueguero de cabeza a pies. Irán es un ejemplo de sacrificio, de humildad, de paciencia, de optimismo, de entrega, de valor, de lucha.
    Ir√°n, mi amigo, mi hermano querido!! Enhorabuena!!! Te queremos!!
    Mi madre y los Ordunez!!
    Abrazo enorme,
    P

    • Muchas gracias por llegar al sitio y comentar, Adri√°n apreciar√° sus palabras y responder√° en cuanto las lea. Usted tambi√©n es ejemplo de voluntad y entrega, y los cienfuegueros le agrecedemos por ello. Apreciamos su deferencia para con 5 de septiembre, por leer y comentar aqu√≠.

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