Los gritos del convento | 5 de Septiembre.
mié. Dic 11th, 2019

Los gritos del convento

El convento Siervas de María constituye uno de los más valiosos exponentes de la arquitectura art decó en Cienfuegos. / Foto: Dorado

El convento Siervas de María constituye uno de los más valiosos exponentes de la arquitectura art decó en Cienfuegos. / Foto: Dorado

El edificio esconde su belleza con el mismo recelo con que oculta sus lesiones. En la calle de Campomanes, entre Prado y Gacel, algo sobrevive del antiguo convento Siervas de María, de la ciudad de Cienfuegos. Desde fuera, la majestuosidad típica de esta construcción religiosa se confunde entre paredes mordisqueadas, enormes aberturas en los muros y grietas que rompen desde el techo y caen cual saltos de agua. Adentro, todo se desploma en penumbras. Hay agujeros en la cubierta de madera, en el hormigón, en la escalera, en el piso.

De la construcción erigida entre los años 30 y 40 del siglo pasado, solo se mantiene conservada la capilla Santa Soledad Torres Acosta, de la Iglesia Católica. El resto del convento, sus valores arquitectónicos —representativos del movimiento art decó—, cosechan la suerte de un mal designio. Fue considerado nada menos que una cuartería y hoy su infeliz situación constructiva responde, en primera instancia, a la tosquedad de ese giro, y luego a las otras modificaciones forzadas sobre su cuerpo.

Juan Miguel Lima Prieto vive allí desde hace medio siglo y es la cabeza de una de las 20 familias que actualmente residen en el inmueble. “Se ha deteriorado con el tiempo, afirma. En una ocasión dijeron que estaba en derrumbe y sacarían a todo el mundo, pero no sacan a nadie. Encima de la cama de mi mamá he tenido que poner cosas (cartón, tablas, nylon) para que no caiga lo del techo. Aquí el otro día cayó un pedazo y le hizo una avería al refrigerador. Si le cae arriba a una persona, la mata”.

“Una niña mía casi muere en el pasillo (del segundo piso), relata Yan Ventura Hernández, presidente del CDR. Ella estaba sentada, jugando a los yaquis, y de repente se fueron las losas. ¡Di tú, si mi niña se mata! Oye, nosotros estamos cansados de ir a todas partes en la provincia, porque en cualquier momento esto hace así para abajo y no hay quien lo aguante. Y cuando un barco va para abajo, se hunde, y después a recoger gente entre los escombros. ¿Eso queremos?”.

La capilla Santa Soledad Torres Acosta, de la Iglesia Católica, se mantiene en aceptable estado de conservación./ Foto: Dorado
La capilla Santa Soledad Torres Acosta, de la Iglesia Católica, se mantiene en aceptable estado de conservación./ Foto: Dorado

TORCEDURAS

Según los propios vecinos, desde 1986 el convento está declarado inhabitable. Cercano a la fecha, un primer dictamen técnico de Nicolás Soto Ordoñez, proyectista de la Empresa de Mantenimiento y Construcción del Poder Popular, determinó la existencia de filtraciones en la azotea y problemas en el entrepiso de tablazón, con algunas tablas podridas. Desde entonces había serios daños y las quejas de los moradores vibraban en los oídos de funcionarios e instituciones.

La mutación a edificio multifamiliar asomaba en el desgaste de sus estructuras. “¿Qué tiene que ver la arquitectura de un convento con viviendas?”, cuestiona el especialista. Cuando el inmueble se dio para que las personas tuvieran casas, la gente comenzó a tapiar lugares para adecuar el sitio. Perdió ventilación, iluminación, y por eso es la gran oscuridad que uno ve en la misma entrada, las humedades y la presencia de agentes que deterioran la obra. La cantidad de ‘fenómenos’ existentes hoy allí se deben, en parte, a las acciones ejecutadas por el propio hombre”, explica.

De acuerdo con Soto Ordoñez, tras el primer dictamen “pasó el tiempo y Vivienda aprobó un proyecto de reforzamiento para las zonas más críticas: reparar la tablazón del entrepiso, la escalera y otras afectaciones en la cubierta. Pero transcurrieron muchos años y aquello quedó engavetado. Y de buenas a primera, un día, se contrató a una brigada e iniciaron allí los trabajos previstos”.

INESPERADO

Hubo un muerto. Los vecinos lo dicen como campanas que repican. En 2009, un peñasco caído del techo mató a Juan Villazón, de 73 años. Para la fecha, ellos habían reclamado a todas las instancias posibles sin recibir la debida atención. “A raíz de eso sentimos miedo, porque caían pedazos por cualquier parte, sostiene Ventura Hernández. Y fue cuando se determinó reparar el convento. Pusieron a trabajar a un grupo de cuentapropistas. Esa gente desfalcó el dinero, los materiales; derrumbaron las casas y dejaron esto abandonado. Al ver que no avanzaban, nos quejamos y los sacaron de aquí”.

Otro examen corroboró luego las deficiencias en la ejecución: el improvisado falso techo con zinc y tubos en el primer nivel, el poco acero utilizado en la fundición de vigas y las erróneas dimensiones en lo construido, nublaron aún más los destinos del inmueble. Tales acciones no solo afectaron el bienestar de los residentes; pusieron en coma los valores arquitectónicos de la edificación, ubicada dentro de la zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

“Se paralizó por otro año y nos dieron a nosotros mismos la responsabilidad de ejercer la obra, cuenta Ventura Hernández. Yo, como jefe de brigada, saqué el carné de cuentapropista y junto a mi papá, y dos o tres vecinos, terminamos las tres casas que los anteriores albañiles dejaron derrumbadas. A simple vista, quedaron como nuevas. Después, por asuntos de la empresa (Vivienda), estuvimos año y pico en la casa de una vecina, sin poder terminarla”.

Luis Manuel Pileta Lores, jefe del Departamento Técnico de la Dirección Municipal de Vivienda, asegura que el convento Siervas de María se encuentra en reconstrucción desde hace casi un lustro, como parte del programa de intervención en una veintena de cuarterías en la ciudad de Cienfuegos. “Pero existe un problema estructural en la instalación. Contraté a un proyectista, fuimos juntos al lugar y revisamos, aclara el funcionario. Por desconocimiento y situaciones al inicio de la obra, cargaron sobre una pared que no era de carga. Esto provocó un pequeño asentamiento y entendimos que podría ocasionar problemas en el futuro. Por tanto, como jefe de la inversión, indiqué paralizarla y encargamos un proyecto de reforzamiento estructural”.

“Está seriamente dañado, confirma Soto Ordoñez. Si durante algún tiempo soportó, ahora sí no puede soportar más. Cuando me citan, veo que hicieron paredes, baños; aparecen muros rajados y hay lugares donde el suelo es inestable. A partir de eso, ‘Vivienda’ contrató el proyecto de reforzamiento estructural, lo cual resulta muy complejo. Hablamos de un edificio con cierta antigüedad, con problemas acumulativos que generan otros. Llega un momento en que tienes que cerrarlo todo y decirle a la gente: ‘salgan, aquí no pueden vivir ustedes’”.

DESESPERACIÓN

La catarsis impera sobre los argumentos. Desde hace meses, los residentes del convento aguardan por alguna acción constructiva que los salve de una eventual desgracia. Sin embargo, de los cerca de 127 mil 700 pesos aprobados este año para su rehabilitación, allí no han gastado el primero. Cada día, las condiciones son más precarias: la escalera hacia la azotea se muestra intransitable, pululan cubos y palanganas dentro de las casas para sobrellevar las filtraciones, las grietas en las paredes nacen por horas y algunos vecinos hasta abandonaron sus viviendas por el inminente peligro de derrumbe.

“Adonde quiera que vas es el peloteo. Uno dice que el otro; el otro que el otro; y el otro…que el otro”, comenta un poco airada Teresa González González. Ella llegó al convento en 1996, cuando a este, supuestamente, no le cabía un alma más. “Yo siempre pensé que mi casa era de las mejores, porque le dedico tiempo y la he reparado, agrega. Pero el piso llevaba años en mal estado y ahí, en el medio de la sala, se fueron cuatro losas cuando él (su esposo) cruzaba. La última vez que vino una comisión, le pedí ayuda a Pileta y me dijo que esto estaba parado, que no se iba a hacer nada hasta que el Gobierno decidiera. Nos facilitó un saco de cemento, porque no había más para trabajar.

“Tengo ahora el problema de enfrente, en el pasillo mío también, prosigue Teresa. Todas las lositas están sueltas, tú caminas y sientes que se tambalean. Hay cuarterías malas, yo lo entiendo, pero en bajos, no corren el peligro de los altos. Aquí lo mismo puede matarse el de arriba que el de abajo. Quedaron en darnos una respuesta, hace meses y meses”.

Juan Miguel Lima Prieto considera crítica su realidad. “¡Yo quisiera que tú vieras como están los techos!, dice. Los días aquellos en que llovió una semana, una semana llovió dentro de mi casa. La situación se puso ¡difícil difícil! Dijeron que terminarían arriba para venir para la planta baja, pero en lo que va de año no le han puesto ningún dinero”.

“Ya no sabemos qué hacer, ni a dónde ir, refiere Yan Ventura Hernández, presidente del CDR. Las viviendas nuevas, reparadas por nosotros, están cediendo y persiste el deterioro. Seguimos en esa historia de si vienen o no, de si nos sacan, de si van a darnos casa. Lo último es que el arquitecto estuvo aquí y dijo que él salvaba su responsabilidad”.

La fachada del edificio presenta visibles grietas./Foto: Dorado

INCERTIDUMBRE

La escasa información histórica recopilada por el Obispado de Cienfuegos y la Oficina del Conservador registra, en febrero de 1892, el arribo de las primeras religiosas Siervas de María a esta ciudad del centro sur de Cuba. Un año después, adquirieron el terreno donde levantarían su convento, por el valor de 3 mil 900 pesos. Y en 1895 colocaron la primera piedra. No obstante, la edificación del inmueble no concluyó hasta la primera mitad del siglo XX. Su aspecto señorial, y problablemente su existencia, se debaten hoy en el reforzamiento a sus débiles estructuras.

“Es cierto, lleva varios meses paralizado y todavía no tenemos la solución, a pesar de que me he dirigido al proyectista para exigirle, alega Pileta Lores. Nosotros debemos revisar el asunto, ver por fin dónde nos encontramos para solicitar recursos que no estaban pedidos y comenzar a trabajar. Por ello, la obra continuará detenida hasta que se defina el tema.

“El reforzamiento estructural —explica— pasa por ejecutar cimentaciones, fundir columnas y hacer una viga de cerramento que soporte las acciones contructivas del segundo nivel. Todavía, cuando salga el proyecto, enfrentaremos los inversionistas las discrepancias de los vecinos para volver a intervenir en la planta baja”.

A ellos llegó el rumor de que los sacarían del edificio, ¿no es así?

“El comentario ha existido, no sé qué lo suscitó, responde Pileta Lores. Nunca hemos valorado esa posibilidad ni en el Gobierno ni en la Dirección Provincial de Vivienda, tampoco en ninguna instancia donde he estado. Allí el objetivo es reconstruir, de lo contrario no hubiésemos invertido dinero alguno. El trabajo tiene una serie de complejidades, pero se va a terminar”.

“Soy yo, y es un edificio, no una casa, señala Nicolás Soto Ordoñez, proyectista de la Empresa de Mantenimiento y Construcción del Poder Popular. Tenemos el levantamiento del inmueble, con dimensiones tomadas, pero allí han aparecido cosas nuevas y debemos actualizar la información. No puedo decir: ‘con esto me monto y hago el proyecto’”.

¿Requerirá la salida temporal de las personas?

“En algunos casos, sí. Cuando comencemos a levantar columnas, a apuntalar lugares, a demoler estructuras, sería espantoso vivir en ese ambiente”.

¿Las condiciones actuales del convento suponen un peligro para la vida de sus moradores?

“Hay viviendas que están en muy mal estado, sobre todo una del segundo nivel, al fondo, con los muros medio quemados y paredes que pueden colapsar. Entonces sí, hasta cierto punto se corre el riesgo si tratamos el asunto con dejadez. Lo que vaya a hacerse, hay que hacerlo ya. No podemos ponerlo en una lista, a ver si en dos años. No… En dos años no esperemos nada”.

El convento Siervas de María constituye uno de los más valiosos exponentes de la arquitectura art decó en Cienfuegos. / Foto: Dorado
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11 comentarios en “Los gritos del convento

  1. Resulta este caso uno más de la larga lista de decenas de edificaciones que al triunfo de la Revolución se decidió que fueran entregadas a los pobladores de la ciudad con la buena intención de aliviar el problema de la vivienda del pais, a la larga esa idea ha desembocado contraproducentemente en un problema aún mayor!.
    Ejemplos pudieran enumerarse unos cuantos, pero saltan a la vista: hotel la Unión, hotel Presidente, hotel La Suiza, hotel Royal Palm, Colegio Jesuitas, pabellones y la capilla del Sanatorio de la Colonia Espanola, La Catalana, más recientemente resultó también abandonado a su suerte hotel Ciervo de Oro…..
    Lamentablemente no tengo edad para saber de otros nombres de edificaciones que han sufrido esa “mala suerte” de haber sido entregadas para fines residenciales, pues lastimosamente YA NO EXISTEN o dejaron de existir demasiado tiempo atrás, solo sobreviven unos pocos, la mayoría simplemente ya se vinieron abajo! unos por falta de mantenimiento o modificaciones estructurales indebidas para adaptar sus funciones o simplemente dejadez (quien no sabe cuanto esfuerzo cuesta construir algo poco le importa dejarlo perder!)
    Ese convento resulta un ejemplo más de cómo por aliviar un problema se crean otros muchos!
    Un edificio de ese tipo no puede ser adaptado a crear pequenos apartamentos que requieren de banos y cocinas improvisadas para poder habitarlo!, la estructura no soporta tabiques divisorios puestos a buen tun-tun, tuberias y salideros por doquier, sobrepeso por hacinamiento…. y no debemos olvidar la pérdida del valor arquitectónico del edificio como un todo que resulta ahora un Frankestein con una amalgama de funciones, violaciones estructurales y necesidades de sus pobladores tan discímiles que hacen de la obra casi que una torre de Babel.
    Creo que la mejor solución se enunciaba x algunos otros foristas, PRIMERO devolver la edificación como un todo a quienes no debieron nunca haberla perdido: Las Siervas de María, de impecable acción social y con una reconocida necesidad para nuestra sociedad con 1.6 millones de personas de más de 65 años que demandarán cada día más recursos de asistencia para ancianos, y que el presupuesto estatal al ritmo actual se las verá en problemas para asumir, amén de la probada voluntad estatal.
    SEGUNDO: construirles viviendas dignas a los residentes actuales del antiguo convento, “desde cero”, convencido de que un nuevo emplazamiento será muchísimo menos complejo y costoso y resultará a la larga más espacioso, ventilado, y mejor localizado que no un edificio muy antiguo y donde habrá que multiplicar los peces y los panes para poder dar cabida a tantos moradores y a la postre, seguirán conviviendo hacinados, con indecuados parámetros de ventilación, iluminación, abasto de agua, deposición de residuales….
    Gracias.

  2. Gracias Roberto por tu respuesta. Y agrego unas preguntas…

    Los recursos con los que dispone la Dirección Vivienda de donde salen ? O sea quien mantiene a la Dirección De Vivienda ? Carros, gasolinas, materiales de oficina, salarios de los funcionarios y trabajadores, inmuebles, en fin todo lo que aparece en el presupuesto de esa institución de donde sale ?

  3. Bueno; pienso que aqui se olvido todo contratar personal con experiencia, realiser la reparacion en tiempo
    fiscalisar donde fueron a parar los materiales y el dinero asignado para la obra solo fue dejada en el olvido y aqui no paso nada, Liborio paga, donde esta las fiscalia que no tomo carts en este problema ya que si utiliso recursos del estado y dinero del pueblo y en fin no hubo ningun resultado, quienes son los responsable de esta tremenda inrresponsabilidad, por que no fueron imputados por tanto falta de responsabilidad, y dejades e habandono, aqui cabe que se puede aplicar uso indevido de recursos,

  4. Que le devuelvan ese inmueble a la Iglesia Católica, a donde pertenecen las Siervas de María, una denominación religiosa que se caracteriza por el cuidado a los enfermos, mucha falta que hacen ahora que tendemos al envejecimiento poblacional y deambulan por las calles de Cienfuegos tantos viejitos olvidados y maltratados por sus propios familiares. Y a las familias?, que los manden a construir a una microbrigada, que designen uno por casa con condiciones para asumir; y las personas que ahí viven que sean puestas a buen recaudo mientras tanto. Ahora, quien permitió que una obra arquitectónica, patrimonial y religiosa se conviertiera en cuartería.

  5. Atentados de leso patrimonio. La Catalana aún duele y dolerá. Algo similar sucedió con el majestuoso edificio del colegio de los Padres Jesuitas. Lo usamos y luego lo dejamos a la buena de Dios. ¡cuánta destrucción más queda por ver? ¿a alguien le suena la palabra barbarie?

  6. Creo lo mejor que pudiesen hacer es ayudar a esas familias que allí viven a encontrar una nueva vivienda y devolver el convento a sus legítimas dueñas las Siervas de María, así nuevamente pudiese estar al servicio del pueblo Cienfueguero, igualmente esas religiosas cuidan de los enfermos solos, pasan las noches atendiendo los necesitados y el día lo dedican a curar y asistir en lo que es la enfermería cómo se hacía en ese convento. Asi como han hecho varias obras para la celebración de los 200años de fundacion de la ciudad, deberían tener en cuenta esta iglesia y convento que queda al empezar malecóny sería bien interesante no dejar perder esta edificación, como lo han hecho con los jesuitas y los Dominicos

  7. Hola Roberto:
    Pensé que en la sección “INCERTIDUMBRE”, luego del primer párrafo donde menciona como se adquirió el inmueble por parte de la iglesia, iba a mencionar como llegó a manos de particulares algo que tiene valor histórico y arquitectónico.
    Quién obvió ese valor Histórico y Arquitectónico? Un convento en cuartería ?
    Por qué la capilla se mantiene y lo demás no?
    Tiene la dirección de vivienda responsabilidades no cumplidas en este asunto ? Resolvió el problema la Dirección de vivienda?
    Saludos

    1. Saludos Hassan, evidentemente la Vivienda tiene responsabilidades no cumplidas, algo que queda claro en este trabajo, paralizó la obra y no la ha retomado, contrató personal no diestro en la contrucción y no controló esas acciones ni los recursos que en una primera etapa destinó para la reparación del edificio. Por lo que comentan los vecinos, no atendió con la prontitud requerida los problemas del convento y por si fuera poco este año no ha ejecutado un peso del dinero planificado para esta rehabilitación. Estos elementos están explícitos en el reportaje. Por otra parte, los valores históricos del edificio, fueron obviados desde el momento en que el Gobierno, como señala el proyectista, entregó el inmueble con destino a viviendas, luego de que este-como otros espacios religiosos-fuesen intervenidos durante los primeros años del proceso revolucionario. Su estado de deterioro actual pasa por la reponsabilidad de muchos (incluidos los vecinos) y la desidia de las instituciones que deberían procurar su salvaguarda, las cuales se mencionan y cuestionan en el trabajo. Lo de incertimbre, es porque su destino es precisamente incierto, como los entrevistados en este epígrafe dejan entrever en sus opiniones.

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