Literatura e identidad local de Cienfuegos
lun. Jul 15th, 2019

Literatura e identidad local de Cienfuegos

Literatura e identidad local de Cienfuegos

Foto: Centro de Documentación

Los cienfuegueros se refieren a ciertos elementos identitarios físicos, del paisaje natural y urbano para expresar y justificar su preferencia a su lugar de residencia, su pertenencia. Unos lo hacen con mucho orgullo, no un orgullo vano y ostentoso, sino con la alegría de expresar amor a todo en su terruño.

Este grupo es privilegiado intelectualmente por el hecho de investigar y conocer profundamentedatos culturales, históricos, geográficos y personalidades de diversos ámbitos; lo han conseguido con el placer del descubrimiento, proporcionado por largas horas de lectura.

Varios cienfuegueros, clásicos de las letras, han ilustrado con pasión sucesos, observaciones, detalles que muchos historiadores han pasado por alto.

Comencemos por Luis J. Bustamante y su obra La Comarca de Jagua. Este coterráneo nuestro documenta el “primer combate entre cubanos y españoles”, hecho acaecido en la actual playa de Rancho Luna, cuando aborígenes locales atacaron con piedras y lanzas a los náufragos de la nave del navegante, gobernador y conquistador Alonso de Ojeda, quienen 1510, luchando contra una tormenta, intentó carenar allíy dañó la embarcación contrael rompiente coralino.

El mismo Bustamante describe minuciosamente el proceso de conversión del venerado Padre Las Casas. Lo ubica justo aquí, cuando vivía en La zona de Guanaroca, como lugar de renuncia a la posesión de indios y la discusión con Velázquez por tal causa. Desde entonces solo se dedicaría a la defensa de los aborígenes y hoy, para toda la humanidad es considerado el “primer defensor de derechos humanos de América”.

Gracias al libro Memoria histórica, de Pablo Díaz de Villegas y su tocayo Rosseau, podemos saber que el inmueble que hoy ocupa el restaurante La Verja es la casa más vieja del Bulevar, porque junto con la del fundador De Clouet (en San Fernando y Santa Isabel) y la de José Antonio Capote (la célebre Casa de los Leones del Prado) fueron las únicas construcciones de mampostería que resistieron y protegieron a los sobrevivientes del huracán de 1825.

Ahí en ese propio texto se hallan también los apuntes referidos a que el dueño del citado inmueble, de apellido Howard, fue abuelo de los hermanos Fernández Cavada, insignes patriotas de la localidad; que uno de ellos, Federico, combatió en el ejército del norte de EE.UU. contra los esclavistas del Sur, antes de ser aquí el General Candela biografiado por Mary Ruiz de Zárate, y también que salió de la pluma deeste doble héroe el “primer testimonio cienfueguero sobre la prisión en América”, cuando estuvo en la cárcel de Libby.

Literatura, identidad e historia local

En Biografía de un cimarrón Miguel Barnet deja que Esteban Montejo nos cuente pormenores del combate de Mal Tiempo en Cruces, “el más grande y encarnizado de la ruta de la invasión” comandada por Gómez y Maceo. Este protagonista también describe cómo participa al final de la guerra en el “primer combate contra los norteamericanos en Cuba”, que tuvo lugar en la antigua estación de ferrocarril de Reina. Para corroborarlo cita otra vez Memoria histórica, la obra de los tocayos Pablo.

Era Playa Girón territorio cienfueguero cuando la primera gran derrota del imperialismo en América y los milicianos del glorioso Batallón 339 fueron los primeros en combatir y ofrendar su sangre para impedir el avance mercenario hacia esta región.

¡Qué placer enorme identificarse con tan notable historia cienfueguera!

(*) El autor es profesor universitario.

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