Las voces del mar

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Ilustraciones de José Basulto
Ilustraciones de José Basulto

El Poseidón cubano, en proceso de edición, es un libro que agrupa testimonios de pobladores de la zona pesquera del centro de Cuba, nunca antes recogidos. El volumen fue premio Fundación de la Ciudad de Cienfuegos en 2015 y saldrá bajo el sello editorial Mecenas; es una coautoría de los villaclareños Edelmis Anoceto y Alejandro Batista López.

Este cuaderno, con increíble ganancia, posibilitará a los lectores contar con nuevas leyendas y mitos que han sobrevivido en el imaginario popular y que ahora podrán consultarse con variados fines. Las ilustraciones que acompañan las historias son del artista de la plástica José Basulto y reflejan, minuciosamente, los detalles recogidos en cada una de las entrevistas.

El libro se divide según la región que focaliza; de la Perla del Sur se recogen, entre otros, los siguientes testimonios: El ave blanca y la dama azul, La dama azul nos salvó, El animal prieto de la bahía, Tomasito el japonés, La gritona del Jagua y La aparición del Cristo de Jagua.

Sobre cómo fue el proceso de concepción del libro, conversa Batista López: “la idea surgió cuando terminamos de hacer una revista Signos sobre el mar, entonces descubrimos que todavía quedaba mucho folclor marino y cuentos de pescadores por recoger.Teníamos precedentes sobre el tema en varios libros pero no con tanta profundidad, es decir: dedicarse de a lleno a recorrer todas las costas.Las leyendas existentes no las utilizamos en el libro, aunque en varias zonas, por la importancia de algunas, las mencionamos en boca de los testimoniantes. Así ocurrió en Caibarién con La sirena de la canal de los barcos, La guasa del Pontón y Las mojarras de plata.

“Este proyecto pretende rescatar, a través de la oralidad, hechos extraordinarios de pescadores y habitantes de las costas en la región. Esta investigación tiene sus ascendentes en las realizadas por Samuel Feijóo y René Batista Moreno (Mitología cubana, Mitos y leyendas de Las Villas, Cuentos de guajiros para pasar la noche y La fiesta del tocororo), pero ninguna de ellas centró su interés de manera absoluta en los pescadores.

“Nosotros fuimos descubriendo una serie de mitos y leyendas que no eran simples relatos, sino cuentos con una función sociocultural determinada. Estos expresaban y definían creencias, comportamientos y prácticas identitarias del acervo cultural de las comunidades. Entre los valiosos descubrimientos se hallan: un vocabulario típico de las regiones, palabras, léxico y rasgos recurrentes en la región central de Cuba.

“Las fuentes principales de esta investigación fueron los testimonios ofrecidos por vecinos de Isabela de Sagua, Camajuaní, Remedios, Caibarién, Morón, Punta Alegre, Cienfuegos, Casilda y Júcaro, fundamentalmente.Sus narraciones mantienen la imaginación, la magia y la fantasía propias de la expresión simbólica popular con que se las transmitieron sus ancestros, por ello hemos tratado de respetar al máximo el lenguaje oral. Incluimos, además, versiones distintas sobre un mismo referente para reflejar la riqueza imaginativa de estos hombres y mujeres de mar. Aquí podemos citar el fenómeno de la aparición de las sirenas (se manifiesta en varios lugares de maneras distintas), así también la luz de San Telmo, los tesoros escondidos, los muertos y la aparición de los santos católicos.

“En cada una de las leyendas se aprecia siempre una necesidad de expresar la veracidad de lo narrado con frases enfáticas como: ‘…hay muchas personas que tienen vista para eso y afirman que sí, que la ven’, ‘…su presencia puede sentirse todavía’, ‘Yo tuve la oportunidad de hablar con ella y me reafirmó esta historia’, ‘Todas esas cosas ocurren en esa zona…’, ‘Grande es una cosa y enorme es otra. Eso está en candela… era gigantesco, brillaban como la plata, estaba lleno de luces, había un arcoíris en la noche… Yo fui el primero que la vio…’, ‘Todavía se oye su cantar en la bahía’, ‘Lo he visto tres veces en tierra’, etcétera. Otra fuente importante fueron los documentos antiguos,periódicos de la época, y manuscritos de personas que vivieron el fenómeno; estos aportaron textos mítico-anecdóticos.

“Los documentos orales recogidos hasta el momento presentan gran diversidad temática, pero en esencia quedan enmarcados en los temas de la tradición mitológica universal: distintos tipos de apariciones, decapitados, animales fabulosos, tesoros escondidos, sucesos extraordinarios o insólitos, voces y diferentes tipos de sonidos que son escuchados, luces, fenómenos meteorológicos misteriosos… Algunas de estas historias no son exclusivas de una zona marinera o costera en particular, sino que presentan vínculos con otras regiones, aunque se presentan con sus especificidades. Ello permite comprender la continuidad de este fenómeno cultural en una dimensión comunitaria más amplia”.

El libro abrirá una nueva puerta tanto al conocimiento como al estudio y perdurabilidad de las tradiciones en estas comunidades pesqueras. Es una forma de perpetuar la memoria riquísima de nuestras costumbres y hábitos. Ya había escrito Onelio Jorge Cardoso un volumen de cuentos que recreaban historias similares, pero El Poseidón cubano, al ser un cuaderno de testimonios, nos lleva de la mano para entregarnos a un realismo mucho más directo.

Concluye así el prólogo (Entre pescadores y sirenas: hacia una nueva conquista del mar)al libro la escritora santaclareña Silvia Padrón Jomet:

“Podría decir con certeza que El Poseidón cubano es una de esas rarezas editoriales que la cultura cubana se empeña en defender porque resulta bastante inusual en nuestros días la acción participativa del investigador de campo y su posterior transformación en un texto de escritura amena, disfrutable. Los autores han seguido la tradición Samuel Feijóo-René Batista y han puesto ante los ojos incrédulos de las generaciones destradicionalizadas una información invaluable acerca de nuestro pasado y presente, una guía necesaria de cómo deberíamos seguir siendo en el camino hacia el hallazgo de motivaciones y conductas más seguras, más confiables”.

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