Las pizzas que calientan la ciudad

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Foto: Rosa María

La reacción de la población fue inmediata cuando las pizzerías del centro de la capital provincial cambiaron la rutina de consumo de uno de los productos más demandados por la ciudadanía, al sustituir el papel por galletas para sostener las pizzas.

Los titulares de los negocios lo dejaron claro desde el principio y redirigieron las críticas fuera de sus establecimientos, salvaron así su responsabilidad en la “afectación” que desde entonces mortifica a muchos clientes.

El Consejo de la Administración Municipal (CAM), en intercambio previo con los trabajadores por cuenta propia de la actividad, prohibió “de manera provisional” la utilización del papel en la venta de pizzas, permitiéndoles “variantes y alternativas” para resolver esta nueva realidad.

“En ese momento ellos no mencionaron lo del aumento del precio, como tampoco lo hicieron ese mismo lunes cuando realizamos un recorrido por cada uno de los lugares, quizás hubiésemos actuado diferente, porque se vio como una respuesta negativa a lo que nosotros habíamos determinado”, explicó Diana Serpa Díaz, secretaria del CAM.

En esta controversia, donde la población se debate entre posibles culpables de su afectación económica, pierde importancia la responsabilidad de los propios cienfuegueros que desde hace unos años ensucian indiscriminadamente su ciudad, indisciplina que esta disposición pretende minimizar.

SUBEN LOS PRECIOS, BAJA EL BOLSILLO

Un documento, entregado en nombre del CAM a cada uno de los negocios en cuestión, autorizaba de manera excepcional el empleo de sillas, cubiertos, platos, mesas, sin que tales modificaciones afectaran sus licencias de cuentapropistas. Aunque en la práctica ninguno consideró la venta “al plato” como una opción.

“La pizza constituye hoy el almuerzo del pueblo, el 90 por ciento de nuestros clientes son estudiantes y trabajadores que solo cuentan con una hora y no tienen tiempo de hacer una cola para sentarse a una mesa; además, no todos los locales tienen condiciones para ello. Si lo estableces así, quebramos”, argumentó Fernando Sánchez Pérez, titular de la pizzería San Carlos.

El cliente, ya sea que desee llevar el nuevo aislante térmico (la galleta) o no, deberá pagar lo mismo. Sin embargo, al decir de Sánchez Pérez, “la pizza iba a subir, independientemente de que quitaran el papel o no, ya que no estaba siendo rentable, porque materias primas como la levadura se nos han encarecido y el saco de harina de trigo nos cuesta 750 pesos en los mercados Ideal. No sé el por qué de la alarma, si ya en muchos lugares valía diez pesos, solo quedábamos algunos puntos más céntricos que la manteníamos a siete”.

Otro de los dueños, quien prefirió no ser identificado, dijo que “ha disminuido la venta, pero el margen de ganancia es igual, al final le tengo que mantener ese precio, nosotros también estamos haciendo un estudio de los costos. Empezamos con la galleta dura, pero a la gente no le gustó, ahora mandé a hacerlas con un particular y tengo merma de galletas partidas, eso también es pérdida. Antes con 20 pesos yo adquiría mil cartones, y ahora con esa misma inversión solo obtengo 100 galletas”.

“Siempre aclaramos que la medida no era contra ellos, como trabajadores por cuenta propia, pero a partir de aquí vamos a hacer un estudio con Finanzas y Precios, porque el CAM tiene facultades para tomar medidas, las cuales, quizás en algún momento se llegarán a adoptar”, puntualizó Serpa Díaz, secretaria de la instancia municipal.

DE INDISCIPLINAS Y OTROS DEMONIOS

Cartel colocado por los titulares de las pizzerías afectadas por la medida. /Foto: Rosa María

La falta de un actuar conjunto entre instituciones educativas e impositivas, desencadenó durante muchos años en Cienfuegos una penosa indisciplina social que atenta contra la condición de su Centro Histórico Urbano como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

“La conciencia social es lo más difícil de modificar en una persona; el cienfueguero tenía una identidad propia dentro del país, pero a mi juicio ha habido una involución, se ha perdido la conciencia de lo que es vivir en una ciudad patrimonial, y los compromisos que ello implica”, expresó Mary Bertha Pérez Lorenzo, jefa del Departamento de Investigación de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC).

Para muchos, la medida en cuestión no implicará la eliminación definitiva de los problemas de higiene en el municipio, máxime cuando otros centros del Comercio y la Gastronomía de los alrededores expenden alimentos cuyos envoltorios van a parar también al suelo, algunos incluso alrededor de las papeleras ubicadas en la zona.

No lo considera así el Máster Arquitecto Irán Millán Cuétara, director de la OCC, quien añade que “puede haber desacuerdos, pero era impostergable tomar una medida. Yo atendí un domingo al embajador de Etiopía y cuando tú vas con un discurso de lo que es Cienfuegos y todas sus potencialidades y de pronto te encuentras un carnaval de papales blancos en las aceras, ¿cómo queda el discurso de uno con ese visitante? No solo con el visitante, también con el nacional; era urgente hacer algo”.

A pesar de ello, Ovel Luis González, trabajador de Comunales que opera en el área, observa una mejoría significativa en cuanto a la limpieza: “Estamos más apacibles, pero ahora hay galletas, algunos papeles, porque el personal viene con un papelito, una libreta y lo dejan ahí, igual”, comentó.

El poco accionar del cuerpo de inspectores integrales suscitó también interrogantes, pues constituyen una manera eficaz de afectar económicamente a los infractores a partir de las leyes del país, las cuales establecen multas de 50 pesos a quien “arroje en la vía pública, desperdicios tales como papeles, envolturas, residuos de alimentos, envases y similares”.

Al decir de Paulino Pablo Díaz Santillán, director provincial de la Dirección de Inspección, Supervisión y Control (DISC) la cobertura de plazas se encuentra hoy a un 52 por ciento en el territorio, y similar cifra se observa en el municipio cabecera. Dicha situación provoca que hasta el mes de abril se impusieran solo unas 235 multas por este concepto en la capital provincial, con una población de cerca de 180 mil habitantes.

Y agregó: “Los inspectores salen con una orden de trabajo; si se ponen a revisar otro asunto, ya están incumpliendo con las orientaciones, muchas veces tienen que pasarle por el lado al problema porque tienen otra indicación, y es ese mismo cuerpo de inspectores para todas las tareas”.

Con multa o sin multa, hoy es la población quien “paga” por las consecuencias de una problemática en esencia cultural, que ojalá no se adhiera a la idiosincrasia del cienfueguero: la falta de civismo, de conciencia ambiental y de sentido de pertenencia para con su ciudad.

No hay héroes ni villanos en esta historia. Existen cuerpos de la ley y el orden incapaces de educar al ciudadano y, en muchos casos, hasta requerirlos. Hay negocios privados con las facultades que las leyes del mercado le otorgan para subir los precios. Hay estructuras gubernamentales que dependen de engorrosos procesos para tomar acciones y evitar de manera inmediata la afectación del pueblo. Hay exceso de tolerancia y falta de combatividad social ante lo mal hecho. Hay medidas pertinentes y resultados antipopulares.

CIENFUEGUEROS OPINAN

“Quitaron el papel de las pizzas y ahora cuestan diez pesos, parece que la galletica les salió cara”.

“Al que se le ocurrió la idea de las galletas se quedó vacío, es muy incómodo”.

“La pizza la subieron de precio y la calidad es la misma, eso está muy mal”.

“El precio lo subieron para que haya ganancia…, y ahora hay hasta más manipulación antes de entregarte el producto”.

“Si lo hicieron por la suciedad que provocan los papeles…, anoche estaba el Prado lleno de galletas”.

“Para mí debería ser en platos, nadie va a botar un platico a la calle”.

8 Comentarios

  1. Acabo de leer el trabajo periodístico de la última edición del periódico del pasado viernes relacionado con la venta de pizzas con galleticas , creo que es una innovación a la comida italiana en el mundo , no recuerdo algún lugar en el mundo y menos en cuba que tenga esta oferta ,,,pero bueno ese no es el tema ,,,me resulta contraproducente como se toman medidas, para mi arbitrarias, que lejos de resolver un problema crea otros como el alza del precio de las pizzas que dicho sea de paso ya esas no vuelven a bajar más , porque en los últimos tiempos lo que sube un centavo ahí se queda para siempre, además pienso que con la medida ahora no habrá papeles en el piso sino galleticas porque después de comerse una pizza un cliente dudo que se coma la galletica por lo tanto la tira el suelo , para el caso es lo mismo , además creo que medidas como esta crean un nuevo descontento y estado de opinión desfavorable en la población,,,, se debieran analizar un poco más las cosas antes que tirar el sofá por el balcón,,,, tan fácil que es poner cestos de basura y un buen inspector que cumpla con sus funciones,,,, no los que trabajan un ratico la mañana ponen una multa y van a su casa ,,,,si no los que apliquen los decretos establecidos a cualquier hora del día,,,, vemos como los extranjeros caminan varias cuadras para botar un papel , una latica de refresco o cualquier residuo de comida o bebida ,,,creo que la medida que habría que aplicar es educar y reeducar a la población a la higiene y la limpieza de la ciudad y esto es lograble porque en el mundo se hace ,,lo que hay es que exigir a los que tienen que velar por eso y repito ,,,,NO BOTAR EL SOFA ,,,,atentamente Islay

  2. Creo que hicimos como el cuento del hombre que sorprendió a su esposa en una infidelidad y botó el sofá(no debo ampliar en el refrán porque todos lo conocemos)y esa no es la solución a los tantos problemas de falta de higiene e insalubridad que hoy nos afectan y que han manchado esa bella imagen de la Perla, soy una de las personas que por motivos de estudio permaneció 2 años en la antigua Unión Soviética y allá me acostumbré a caminar varios metros con un papelito en la mano si no encontraba donde botarlo y sufro en mi ciudad cuando veo la suciedad en las calles de cualquier barrio y eso no se resuelve vendiendo las pizzas en galletas,!NO! hay que hacer cumplir todo lo que está escrito y que el cuerpo de supervisión desempeñe la labor para la que realmente se ha creado y caminar e imponer la multa que establece la Ley para que vean como la gente mal educada y despreocupada entra en cintura.Hay que ver que pasa con tantas fosas desbordadas en barrios residenciales y que permanecen por tiempo indefinido, hay que ver porqué no se colocan cestos grandes para basura en lugares vulnerables como cercanos a Círculos infantiles(Tulipan) y se multa también a vecinos indolentes que botan y botan lo que sea.!HAY TANTAS COSAS QUE VER Y QUE ARRANCAR DE RAÏZ!!! que no sólo es el papel de las pizzas.

  3. Compañeros, el papel no es solo el problema, ya nos dimos cuenta que Cienfuegos PERDIO SUS cestos de basura en cada esquina de las calles PRINCIPALES??. INICIEMOS por organizar lo que se ha perdido, quitar el papel en la solución maquiavélica al PROBLEMA.
    Además quien PERMITE que las Pizzerías AUMENTEN el Precio??? . QUIÉN PERMITE ?? . Señores el CONSEJO de la ADMINISTRACION tiene FACULTADES, de APROBACION, Control y saquen inspectores a multar. ORDEN Y DISCIPLINA ese es el llamado a todos los organismos, instituciones, escuelas, SOS Cienfuegos.

  4. Yo opino que en lo que sí hay que invertir es en educación cívica, en aplicar la Ley, exigir con control, crear un cuerpo de impectores de higiene que sea iniciativa local; hasta en pensar que no es solo para los visitantes sino para los cienfuegueros en quienes hay que pensar, repensar y contrapensar en la limpieza de esta ciudad. Este es tema y vox populi hace ya mucho tiempo, porque antes éramos un espejo y hoy somos la ciudad más sucia de Cuba. Y no son solo los papeles de la pizzas, son los salideros de aguas de todos los colores y mucha indisciplina social, la mayor culpa es de la gente, y ya lo leímos la semana pasada en el trabajo del litoral, de Zuilariam; las autoridades tienen tarea y multas por aplicar

  5. Los inspectores deben poner más multas a los que voten basura en las calles para que respeten, solo no hacerlo en el horario de 8 a 5 deben rotarse y en las noches también trabajar, verificar precios en todos los establecimientos estatales etc.

    • soy matancero y les digo que eso es un viejo mal en cuba y al que cienfuegos estaba ajeno. la solucion, sencilla, el que barre las calles gana buen dinero (que lo haga durante sus ocho hrs de trabajo), el que impone el cumplimiento de lo establecido (ident a lo anterior, y son bastantes los involucrados donde nos incluimos los ciudadanos)

  6. Las personas pensaran que es un problema el papel para envoltura de las pizzas, pero es cierto la suciedad en las callles por la falta de respeto de no echar el mismo en cestos, pero la otra parte es que en muchas ocasiones ese papel puede ser que salga de las dulcerias o de los hospitales que es el papel para otro uso en estas entidades, eso quizas la población no lo sepa, ah los churros también deben quitar que su envoltura sea con el papel crak o el carmelita como las persanas dicen.

  7. Los cuenta propistas siempre ganando, no pueden perder un centavo, vender alimentos en las calles en un riesgo para la salud , el cuerpo de inspectores en fundamental , que dicho sea de paso no funciona en la ciudad , en mi criterio . Las pizzerías del gobierno beberían estar funcionando al 100 % y con calidad en sus productos, aumentar el número de unidades en la ciudad de Cienfuegos . Ya Cienfuegos no es una de las ciudades más limpias de Cuba , infelizmente lo perdió , debemos luchar por ganar nuevamente ese diploma .

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