Las emblemáticas lecciones de dos cubanos | 5 de Septiembre.
jue. Oct 17th, 2019

Las emblemáticas lecciones de dos cubanos

A su llegada al central departamento de Alta Verapaz, la licenciada cubana Josefina Vázquez Martínez sintió que los rigores del penetrante frío la mortificarían en exceso. Al inicio fue así. Ahora, en parte, se ha acostumbrado. A lo que sí no se habitúa es “a la ausencia familiar, en especial de mis hijos Fidel Javier y Yuniely”, sobre todo porque sus alumnos se los recuerdan constantemente.

Su colega Raúl Rodríguez Fernández es de las personas que con su entusiasmo impulsan cualquier tarea. Y le ha valido esa intrepidez para facilitar que los estudiantes guatemaltecos afiancen lo más posible sus conocimientos, “porque estos son cursos intensivos de 18 meses, que en Cuba se ofrecen en 3 años y con muchachos con más base educacional”, afirmó.

Ambos especialistas de la Isla coinciden en que el sistema pedagógico de Salud en Cobán tiene en alta estima su labor y la de otros cuatro profesionales que habían establecido correctos precedentes en la formación de los educandos.

La historia de la colaboración se remonta a inicios del año 2000, y en todos los casos las graduaciones de radiólogos y laboratoristas ha sido de gran aporte para los centros especializados en toda la nación.

 

“NUESTRA MISIÓN ES AYUDAR A MEJORAR LA SALUD AQUÍ”

Este pudiera ser perfectamente el criterio de los profesores cubanos.

Corresponde a un joven guatemalteco que cursa uno de los referidos cursos básicos. En una tibia mañana de junio, decidí visitar a los maestros y sus educandos en la Escuela Nacional de Enfermería, de la capital departamental.

“Yo tenía referencias de la calidad de los cubanos”, esbozó Eddy Noel, natural de Quetzaltenango, distante a 500 kilómetros. Se presentó a examen de admisión y fue aceptado en el aula de rayos X, “una especialidad que me gusta y de la que he aprendido mucho”, refiere.

Una joven de la localidad de Tactíc, con evidentes rasgos indígenas, es la única dama en el auditorio de Rodríguez Fernández. Tímida e introvertida, “Mayra Elizabeth demuestra que desde las capas más humildes se pueden levantar especialistas que amen y ayuden a sus coterráneos”, precisa la licenciada Josefina Contreras, directora del plantel.

Para los técnicos empíricos en laboratorio, Martha Alicia Hernández y Érvin Pérez, las materias impartidas han sido excelentes. “Cuando llego al hospital donde trabajo, mis compañeros aplauden soluciones que les doy, y que aprendí el día anterior en clases”, puntualiza Érvin.

“La licenciada cubana tiene calidad como maestra, y amplios conocimientos. Yo hasta quizás me presente para quedarme como profesora aquí”, indica Martha.

 

COMPENETRACIÓN AULA-HOSPITAL

En cada jornada matinal, el técnico especializado en docencia Raúl Rodríguez (con dos décadas de experiencia) parte con sus alumnos hacia el hospital Helen Lossi de Laugero, de la populosa ciudad central de Guatemala. “Repasamos en los ejercicios prácticos todo lo impartido. Las principales dificultades se centran en los débiles conocimientos de anatomía que poseen los alumnos guatemaltecos. Esa es una asignatura que les ocupa mucho tiempo”, subraya.

“Todos los profesores guatemaltecos recordamos con mucho agrado a los que antecedieron a Raúl y Josefina. Hicieron un magnífico trabajo también”, acotó Judith Mendoza, secretaria de la escuela.

Para el técnico cubano es decisiva la interrelación lograda entre la docencia y las áreas de salud. Los directivos de los hospitales y centros de Salud han expresado su satisfacción por recibir a educandos formados por peritos cubanos, dados el nivel “que ha alcanzado la Salud Pública en nuestro país” -enfatiza Raúl- y la excelente percepción que de ella se tiene en el mundo.

 

LA VOCACIÓN MANIFIESTA

En sus más de 20 años como docente, Josefina Vázquez ha logrado “mucho cariño y respeto de mis alumnos, en Cuba y aquí”, significa. Les enseña todo lo que sabe, los forma como personas capaces, trata de razonar acerca de sus problemas y solucionarlos, porque en esos asuntos a veces está concentrada la vida de un joven, “aún más en la sociedad guatemalteca”, expuso. Si el maestro percibe la dificultad, debe ayudar a erradicarla. Los muchachos pueden distraerse fácilmente, y esos descuidos “son fatales en su propósito de aprender todo, en cursos intensivos de laboratorio clínico que llevan solo 5 meses de teoría”, añade.

Impartir docencia requiere de sensibles atributos pedagógicos para instruir bien, con ideas y conocimientos, pero también con elevados valores morales. “Trato de que mi profesión vaya junto a esa necesaria ternura que debe distinguir al profesor”, asevera.

La esbelta cubana tiene ya otras experiencias internacionalistas. Entre 1981 y 1983 se desempeñó en el hospital nacional de Dilla, provincia Sidamo, en Etiopía, “una labor difícil porque hablan amárico y el idioma entorpece en alguna medida la comunicación”, dijo.

– ¿Y aquí en Guatemala, dónde están los mayores problemas?

– Los alumnos tienen poca base en materias esenciales como Biología y Química. Se esfuerzan bastante para nivelar.

– La especialidad de laboratorio clínico es vital para un médico…

– Tan importante es, que son los técnicos de esa rama médica los que confirman los criterios de los galenos en diversos diagnósticos. El doctor “puede examinar a un paciente y concluir que tiene apendicitis, por ejemplo, pero es el laboratorio el que ofrece con exactitud el padecimiento del enfermo”, observó.

 

LÓGICAS AÑORANZAS

Josefina siente que las jornadas no avanzan. Acaba de recibir un correo electrónico de Mauro y ya ansía “volver a recorrer el Prado cienfueguero. Sí, uno siente la ausencia de los suyos, de su ciudad, de sus amigos y vecinos”, comentó.

Raúl, tan dedicado a sus labores docentes como a su familia, manifiesta que en días brumosos, Teresa, su esposa, y sus hijos Raudel y Niurys, se agolpan en su mente con insistencia. “Ya pronto iré a Cuba”, alegó.

 

MÁS ALLA DE LADINOS E INDÍGENAS

En Guatemala, ladino es aquel descendiente de blancos y mestizos, o de blancos, con base religiosa en el catolicismo y con idioma castellano. Indígenas, son las personas cuya cultura ancestral es el mundo mágico Maya, con facciones y procederes muy propios, aunque amplios grupos también acuden a iglesias cristianas. En total, los aborígenes hablan 23 lenguas, desde la q’ echi’ hasta la pocomchí.

Cobán, la capital de Alta Verapaz, está situada 1316 metros sobre el nivel del mar y este departamento posee la mayor concentración de aborígenes de toda la república centroamericana.

Justamente por estas tierras, en la comunidad de La Tinta, inició en 1998 sus labores la brigada médica cubana. Un decisivo paso, que ha significado, en primer término, el acceso a la excelencia médica que les ha estado negada por siglos, a estos nobles nativos.

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