Las artes marciales en el “ajiaco” de la cultura cubana

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Como parte del programa de la Jornada por la Cultura Cubana, jóvenes y adultos mayores coincidieron hoy en Cienfuegos durante una demostración del dominio de las técnicas del wushu y del tai shi shuan. El encuentro homenajeó, además, los 21 años de la escuela cubana de la disciplina. /Fotos: de la autora
Como parte del programa de la Jornada por la Cultura Cubana, jóvenes y adultos mayores coincidieron hoy en Cienfuegos durante una demostración del dominio de las técnicas del wushu y del tai shi shuan. El encuentro homenajeó, además, los 21 años de la escuela cubana de la disciplina. /Fotos: de la autora

Como parte de este gran “ajiaco” que nos distingue, según palabras del sabio Fernando Ortiz, son muchas y variadas las formas de celebrar la Jornada por la Cultura Cubana. Las artes marciales también suman en la causa y así aconteció este sábado en Cienfuegos, con una exhibición en el parque José Martí de la ciudad cabecera.

Jóvenes y adultos mayores coincidieron en el improvisado set, demostrando el dominio de las técnicas del wushu y del tai shi shuan. El encuentro pretendía, a su vez, homenajear los 21 años de la Escuela cubana de la disciplina.

“El wushu llega a Cienfuegos hace seis años, explica Jorge Rodríguez Tang, presidente de su filial local. El interés inicial fue agrupar a los descendientes chinos en la provincia y, tras un levantamiento en todo el territorio, nos percatamos de que podíamos implementarlo como un proyecto cultural para la comunidad. Llevamos a capacitar a La Habana a trece profesores y en el 2010 iniciamos nuestra escuela.

“Cuando hablamos de wushu nos referimos a un arte marcial practicado por los más jóvenes; pero también tenemos a las personas adultas con el tai shi. Hoy contamos con 170 practicantes, distribuidos en los consejos populares de Pueblo Griffo, Pastorita, Centro Histórico, Reina y con áreas de trabajo en los centros recreativos Costa Sur y Tropisur. El objetivo principal es transmitir un modo de vida sano”.

Lino Delgado Saceiro, el vicepresidente, añade: “a nosotros han llegado personas, fundamentalmente de la tercera edad, con las más diversas patologías, incluso con Parkinson. Atendemos a otras con enfermedades crónicas no transmisibles como el asma y la diabetes, y su recuperación ha sido estupenda. Y no es solo para los alumnos de la escuela, sino para cualquier vecino que quiera participar”.

Historias de vida afloran en cada uno de los protagonistas de la jornada sabatina: “en 2014 sufrí un accidente cuya consecuencia fue una fractura de menisco, explica Omayda Borroto. Asumí la práctica del tai shi como parte de mi rehabilitación y las mejoras son notables; también con el tema de las dolencias propias de la edad. Por eso lo mantengo como un hábito, un buen hábito para mejorar mi salud”.