La visión de los vencidos

Nuestro subcontinente ha estado preso, desde el momento mismo cuando nos “descubrieron” hasta hoy, de las narrativas occidentales estructuradas en función de interpretar historia, realidad socio-económica y escenarios políticos a partir de criterios coloniales, neocoloniales, neoliberales e imperialistas.

Siempre primó, en el relato externo de nuestras circunstancias internas, la mirada de los presuntos vencedores; exiguas veces, empero, esa “visión de los vencidos” acuñada por el estudioso mexicano Miguel León Portilla y que se entiende como la necesaria reescritura de la verdad histórica según la óptica de los pueblos saqueados, primeramente por la conquista española, y luego por el imperialismo norteamericano.

Contra la versión oficial, la obligada versión real. En lo histórico; pero también en el meridiano del presente, de sumo relieve este igual. De la primera se encargan los cinco grandes conglomerados corporativos mediáticos monopolizadores del 93 por ciento de los contenidos divulgados cada jornada en el planeta, los cuales dictan las matrices de opinión y moldean o determinan las subjetividades de los seres humanos. De la segunda hemos de hacerlo nosotros, en el camino de contrarrestar, de forma progresiva, esa andanada irrefrenable de opinión falsa cotidiana que nos deforma, minusvalora y tima (los misiles empleados enuna abierta guerra cultural e ideológica); e impulsar la edificación del reverso de la trama impuesta por quienes nos masacraron, asfixian y desprecian.

En tal empeño, una televisora multiestatal e integracionista como Telesur resulta blasón para los preteridos. En esta señal resuenan los ecos de Nuestra América martiana, la indígena, negra, pobre; como también los de esa blanca de herencia europea, en tanto crisol de identidades latinoamericanas que es la plataforma con base en Caracas y cuyo aniversario 15 al aire, celebraremos este 24 de Julio.

Creada ese día, natalicio de Simón Bolívar, en tanto iniciativa de los líderes de la Revolución cubana, Fidel Castro, y de la bolivariana, Hugo Chávez, para unir a los pueblos de América Latina y el Caribe en materia comunicacional, Telesur afronta, con éxito, la difícil tarea sistemática de desbrozar la mentira vomitada a cada segundo por el sistema de medios al servicio del poder hegemónico.

En carta fechada el 23 de Julio de 2015 a Patricia Villegas, presidenta del canal, Fidel felicitaba al equipo por su décimo aniversario y suscribía: “Telesur es una trinchera de ideas. Los sueños y la semilla sembrada por Chávez proseguirán germinando bajo el compromiso que le vio nacer como puente en el proceso de integración de América Latina y el fomento de la unidad necesaria de nuestros pueblos”.

Coincidimos con el investigador Andrés Mora Rodríguez, del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Costa Rica, cuando sostiene que “TeleSur desempeña una función clave en la conformación de un nuevo orden internacional de la comunicación, que permita proteger la diversidad cultural de los pueblos latinoamericanos y democratizar los flujos mundiales de información en el escenario de la globalización neoliberal”.

Representa, de hecho, actor clave en la construcción de lo latinoamericano en la comunicación audiovisual regional y mundial.

Se honra la cadena de poseer un cuerpo de periodistas y colaboradores que analizan e informa, de forma honesta y objetiva, sobre los principales temas de actualidad. Espacios de la guisa de Jugada crítica, Enclave política; Agenda abierta; El punto en la i; Impacto económico o Entre fronteras, cítense solo algunos, poseen un alcance periodístico, político, impensado por la izquierda latinoamericana solo tres lustros atrás.

De elevado rigor profesional son, también, los noticieros, el programa Edición Central, los documentales y reportajes. Amén de su sitio web, está presente en redes sociales como Twitter, Facebook, Youtube e Instagram, entre otras, en pos de consolidar un modelo de comunicación integrador.

En enero de este año el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, inauguró el Centro de Producción de Telesur en Cuba, a través del cual nuestro país puede alcanzar una inserción aún mayor dentro del organigrama informativo de la planta multiestatal.Desde el 1ro de julio, la señal del multimedio latinoamericano puede verse en la Isla, las 24 horas.

Este proyecto de resistencia contra el orden mundial, que da voz a los que nunca la tuvieron, al devolvernos la real visión de los vencidos, deviene sustantivo en el enfile de desarrollar un sentimiento de admiración y orgullo por lo que en realidad somos, lejos de los estereotipos anuladores entronizados por la cultura global y la narrativa hegemónica.

¡Enhorabuena, en sus quince años de transmisión!

Julio Martínez Molina

Julio Martínez Molina

Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista del diario 5 de Septiembre y crítico audiovisual. Miembro de la UPEC, la UNEAC, la FIPRESCI y la Asociación Cubana de la Crítica Cinematográfica

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