La Parra, más allá de un bello paisaje

Desde cualquier rincón del valle cumanayagüense se puede divisar la comunidad de La Parra, localizada en una loma a 210 metros de altitud y perteneciente al consejo popular de Crespo. Hermoso punto de referencia en la llanura, donde pueden verse en lontananza —como atalayas— las enormes columnas que sostienen los tanques de agua en forma de platillo, y un sartal de edificios a su derecha: pequeña villa que semeja casas de muñecas.

Mas no es fortuita su localización en esa cumbre, sino fruto del paso fuerte de los primeros años de la Revolución por esa área geográfica.

El hecho histórico, al parecer, se consumó hace 51 años, cuando nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, visitaba la comarca y decidió acampar en su cima. Allí, el entrañable líder vislumbró las posibilidades que exhibían las amplias zonas del valle, para convertirlo con posterioridad en un área de notable relevancia económica. Así fue como entre 1972 y 1974 quedaba establecida La Parra, con similar aspecto al que posee hoy día, y donde vivirían personas dedicadas principalmente a las actividades ganaderas y agropecuarias.

No en balde, próxima a la comunidad está enclavada la granja genética El Abra, cuyo plantel está compuesto en buena medida, tanto por los parrenses como por los habitantes del aledaño pueblito de Crespo. Son varios de esos trabajadores que viven en aquella bella colina, pilares de los quehaceres del ganado, con el acopio de leche vacuna en esa indispensable entidad de la Empresa pecuaria El Tablón, de Cumanayagua.

La cima ofrece una imponente panorámica hacia el sur de todo el valle./Foto: Delvis

La cima ofrece una imponente panorámica hacia el sur de todo el valle./Foto: Delvis

Del mismo modo apreciaba Fidel desde allí, el hermoso cauce central del río Arimao escoltado por las montañas bajas del Macizo de Guamuhaya, convertido en 1980 en el mayor lago artificial de la provincia: 19 kilómetros cuadrados de masa acuífera retenida por la presa Avilés dentro del valle. Aguas que son imprescindibles para la hidratación de la comarca; los cultivos varios, la caña de azúcar, los cítricos y pastos, no solo colindantes, sino también para el riego de las llanuras cienfuegueras hacia el noroeste, mediante canales hidráulicos que trasladan el líquido vital a zonas menos favorecidas.

¡Cuánto mérito posee entonces la excelente posición geográfica de La Parra! Sin embargo, el tiempo le pasa factura a todo, y a pesar de que el asentamiento ha cambiado muy poco el aspecto y la arquitectura de los años 70, los once kilómetros que lo separan de la cabecera municipal se han de sentir, sobre todo, en tiempos de escasez.

Al centro de la imagen, el montículo que exhibe una tarja en recordación del paso de Fidel Castro por el poblado./Foto: Delvis

Al centro de la imagen, el montículo que exhibe una tarja en recordación del paso de Fidel Castro por el poblado./Foto: Delvis

Uno de los problemas más visibles, que acaso componen la palestra de aquel caserío, son las deterioradas condiciones de la vía de acceso al pueblito. Y si a ello le sumamos el exiguo transporte desde la terminal de ómnibus, el cuadro triste se completa. Incluso el actual presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez durante su visita a la provincia, en febrero de 2020, señaló que no podía permitirse el descuido de poblados con las características de La Parra.

Pero no todo es gris: por ejemplo, en el mes de octubre del año en curso, niños, niñas y los habitantes parrenses en sentido general, recibían con alegría su minibiblioteca comunitaria totalmente remozada, como parte del plan de inversiones para el mantenimiento de las instituciones culturales en la zona montañosa. Loable emprendimiento que se hace necesario en las demás esferas de la vida en aquel cerro, que ha sido y es —para el que suscribe— faro paisajístico de la serranía y del desarrollo municipal y provincial.

Ocho largos edificios de viviendas y otras estructuras como la escuela rural y el consultorio médico, componen el cuadro general del asentamiento. /Foto: Delvis

Delvis Toledo De la Cruz

Delvis Toledo De la Cruz

Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en 2016.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir