La mujer que cuida a Crucecitas

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La joven doctora es bien querida en Crucecistas Foto: Midaymis
La joven doctora es bien querida en Crucecistas Foto: Midaymis

Para Rujaine López Sánchez, una cumanayagüense acabada de graduar en Medicina, su mundo ha cambiado de repente. Desde el mes de septiembre fue destacada como médico de la comunidad de Crucesitas, en las montañas cienfuegueras. Pero no pudo partir sola, la acompañan su pequeña de un año, Katerin y su mamá, quien tuvo que dejar de ser maestra para convertirse en tata de la nieta, porque, según sus palabras, “ahora se trata de su futuro”. Atrás quedó el esposo, quien sube la loma los fines de semana, porque debe atender su trabajo en el llano.

“Tengo un universo de 382 pobladores, y entre ellos 60 adultos mayores, cinco lactantes y una embarazada, por ahora son el segmento de mayor prioridad. Recuerdo que en mi primer día me enfrenté a una paciente con crisis hipertensiva, a la cual me costó mucho trabajo estabilizar, ese fue el recibimiento, pero lo manejé bien, como espero hacerlo durante el tiempo que esté acá arriba, poniendo en práctica todo cuanto aprendí en los seis años de carrera”.

El otrora Policlínico de Crucesitas impacta, porque una recuerda sus años de esplendor, los servicios que allí se prestaban y hasta aquella vez, cuando ganaran el Premio Provincial de la Calidad. Con algo de pintura luciría mejor, sin embargo, su ubicación geográfica resulta imponente a la vista y un bello paisaje se divisa desde su cerca perimetral. Sus locales podrían aprovecharse y ampliar las condiciones de vida de la doctora, que no son las mejores, porque las viviendas del médico y la enfermera están ocupadas.

Yusniel el experimentado enfermero. Foto: Midaymis
Yusniel el experimentado enfermero. Foto: Midaymis

“Contamos con servicio de Estomatología, y tres veces a la semana Fisiatría. Me acompaña el enfermero Yusniel Becerra Jiménez, nativo del lugar y con mucha experiencia, pues viene del sistema secundario de Salud, estoy segura de que ya es y será de mucha ayuda”.

Crucecitas está ubicado a trece kilómetros de Entronque de Minas, el pueblo más cercano en el llano, y cuenta con una ambulancia en buen estado, que debería corregirse por excelente estado técnico, debido a la importancia del servicio que presta y las condiciones de la montaña. Radica aquí, pero se mueve por toda la zona ante casos de emergencia.

“¿Expectativas? Tengo muchas. Aprender lo máximo de todos cuantos me rodean, poder llevar a la práctica la teoría aprendida y hacer de esta gente buena de Crucecitas una familia, velar por su salud e integridad física, y salvar, salvar vidas a toda costa. Que mi hija esté conmigo es una tranquilidad, me apena que mi madre tuviese que abandonar a sus alumnos, pero no encuentro quien pueda cuidarme la niña acá, y es muy pequeñita, de otra manera no podría trabajar”.

Rujaine y su pequeña hija Katerin
Rujaine y su pequeña hija Katerin Foto: Midaymis

Entre los pacientes de la Dra.Rujaine, también se cuentan los de una Unidad Militar, ubicada en esta demarcación geográfica. Inquiero si no siente miedo en las noches, en la soledad de aquellos pasillos silenciosos, y me dice que no, que es valiente, y que allí también está el CVP, que cuida la entrada de las instalaciones y la ambulancia.

El microclima del lugar es maravilloso, la exuberancia del paisaje, el olor a plátanos maduros… así dejamos a Crucecitas, un asentamiento de la montaña al que habrá que volver por otros asuntos, porque Alexei Herrera Valladares, el presidente del Consejo Popular, quien esa mañana era un paciente del consultorio, promete guiarnos en una visita de escrutadora mirada al interior de esa demarcación.

2 Comentarios

  1. Ella, la Dra., es muy valiente, asume un reto importante, responder por la vida de los habitantes de ese asentamiento poblacional de montaña, donde hicieron historia médicos como el Dr. Espinosa, allá por 1965, cuando comenzaba el Servicio Médico Rural, y por llevar hasta allí a su pequeña hija. Gracias por comentar.

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