La “lucha” de la lucha

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Luego de varios años en la retaguardia, la lucha cienfueguera aspira a recuperarse./Foto: Carlos Ernesto

Para nadie es un secreto que la lucha cienfueguera atraviesa por un mal momento y el 2016 no fue la excepción. En los Juegos Escolares, aunque se mejoraron par de escaños, nos mantuvimos en la retaguardia, al ubicarnos en el lugar 14. Los juveniles igualaron su oncena plaza, mientras en la categoría social, que ya celebró su torneo en este año, finalizamos en el escalón número 15.

Si quiere más datos negativos, sepa que la matrícula actual en la Eide es de 30 atletas, la más baja de todo el país. En estos momentos ningún cienfueguero integra la Estructura Nacional, y en la base sólo Bárbaro Ibáñez ostenta la condición de Perspectiva Inmediata.

No obstante, el objetivo es cambiar de una vez y por todas esa pésima imagen.

“Este año hemos comenzado bastante bien –opina Onelio Cárdenas, comisionado provincial de la disciplina. Hemos fortalecido los aspectos físicos y técnicos, y en varios topes con las mejores provincias del país los resultados son satisfactorios”.

“El salto no puede ser de un día para otro –considera Omar Cuéllar, entrenador del estilo grecorromano. Uno de los obstáculos es la pobre matrícula. El problema es que según el resultado anterior te reducen la cifra de participación a los principales eventos, y por ende también es menor el número de atletas aquí en la escuela. Por ejemplo, nosotros iremos a la cita escolar con seis muchachos, mientras otras provincias lo harán con diez. Es imposible un gran avance de esa manera”.

El comisionado aclara que una de las novedades es el énfasis en la preparación psicológica de los deportistas. “Aunque en materia de medallas y pocisión final no se note, la primera categoría nos mostró que hemos mejorado y los muchachos compitieron bien. También hay que destacar el apartado de los discapacitados, donde los nuestros finalizaron en la segunda plaza del país, en certamen donde tomaron parte luchadores de nueve provincias”.

Basados en el criterio de los especialistas, podemos afirmar que las mayores aspiraciones de Cienfuegos están en el sexo femenino. Al respecto comenta Yadier Reyes, adiestrador de las chicas. “Estamos enfocados sobre todo en dos niñas con muchas potencialidades. Son los casos de Lismary González y Miliani Benítez, ambas de último año en su categoría y con grandes aspiraciones a medallas”.

“A pesar de ser todavía escolares, ellas tomaron parte en el evento de mayores, y lo hicieron muy bien –señala Onelio. Sin dudas pueden estar en el podio y en ellas descansan nuestras principales esperanzas de realizar promociones a los equipos nacionales, algo que necesitamos con urgencia”.

Para Milianis, “practico este deporte porque me gusta mucho y llevo ya varios años en él. Es cierto que es sacrificado, pero todo en la vida lleva empeño y mi aspiración es llegar bien lejos”.

Otra de las prioridades actuales es la categoría pioneril, que este año estrena nuevo sistema competitivo.

“Sí –nos dice Cárdenas. Hasta ahora los más pequeños tomaban parte en torneos zonales, pero ya la justa tendrá carácter nacional, y además, sus resultados se sumarán al cómputo integral de la disciplina para la posterior ubicación de cada territorio. Por ello tenemos que trabajar muy fino en la base, que es la cantera de los futuros niveles”.

A pesar de los discretas actuaciones en los últimos años, todos reconocen la mejoría en las condiciones del entrenamiento.

El comisionado es el primero en validarlo. “Hoy contamos con dos colchones olímpicos, uno aquí en la Eide y otro en el gimnasio de la calle Argüelles, algo que no ocurría desde hace casi 40 años. Ahora podemos distribuir mejor el trabajo, perfeccionar detalles, reacondicionar las cargas de entrenamiento. Nos faltan muchas cosas todavía, pero es un gran paso de avance”.

El técnico Omar confiesa que “hasta miedo teníamos de trabajar, porque el tabloncillo estaba en muy malas condiciones, con muchos huecos. Al hacer las proyecciones, algunas de las cuales tienen bastante amplitud, corríamos el riesgo de lesiones bien peligrosas”.

Norberto Pérez, otro de los entrenadores, asegura que “si comparamos con lo que teníamos, sin duda hoy las condiciones son más favorables. Incluso hemos rescatado algunos juegos de pesas y en sentido general se aprecia otro ambiente. Eso te anima a hacer las cosas mejor, a entregarte con todo”.

A pesar de que el panorama se torna bien difícil, los luchadores aspiran a una ubicación entre los diez primeros, meta que todavía parece ambiciosa.

“Actualmente existe mucha calidad y rivalidad en la lucha nacional. Quitarle una medalla a cualquier provincia es tarea titánica, pero confiamos en el trabajo que estamos haciendo y en nuestras potencialidades. El colectivo de entrenadores está consciente de ello y cada día hacemos un análisis de todos los atletas, para determinar cuáles nos pueden dar los resultados esperados”, sentencia el comisionado.

Y si esa es la intención, entonces nos toca a todos apoyar a los luchadores en su “lucha”, que a fin de cuentas también es la nuestra, como fieles defensores del deporte cienfueguero y cubano.

 

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