La igualdad social de la mujer entre avances y desafíos

Todavía la realidad cubana nos pone cara a cara con historias donde una mujer fue golpeada por su pareja o hasta víctima de una violencia física mayor. Todavía escuchamos de algún empresario o funcionario público que no contrató a aquella otra para “ahorrarse” los contratiempos que su ausencia futura, debido a una posible maternidad, causaría a la organización que gestiona. Y aún se jacta de su capacidad de previsión.

Aunque el escenario cubano muestra evidencias del avance en consolidar la igualdad social de la mujer, esta aún enfrenta los desafíos de la discriminación y la carga de roles sociales y familiares heredados que la subordinan al hombre.

La psicóloga Isabel Urquiza Pozo, profesora auxiliar de la Universidad de Cienfuegos Carlos Rafael Rodríguez, ha dedicado parte de labor al estudio del contexto social en el que se mueven las féminas cienfuegueras y su evolución.

“El panorama es heterogéneo. Están las que han superado esta concepción inferior; hay otras que no. Estos prejuicios, estereotipos, limitantes todavía mantienen mucha fuerza… en el propio contexto de la COVID-19 la mujer es quien ha asumido una mayor cuota de responsabilidad con los hijos, mantenerlos en casa, que estudien bajo métodos que no son los tradicionales; y ha sido un reto para ella encontrar el modo de lidiar con esto. No hay un estudio sobre el particular, pero se puede llegar a conclusiones cuando se escuchan criterios, cuando se confronta e intercambia en escenarios comunes…. Sí creo que hay evidencias desde lo cotidiano de que a las mujeres les han seguido tocando estos roles”.

De ahí que continúa incentivándose el debate, propiciándose los intercambios, en Cuba y también en Cienfuegos, desde la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que ahora encuentra en el Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, un plan de acciones con eje transversal en la igualdad de género.

La secretaria ideológica del buró Municipal de la FMC en Cienfuegos, Tamara MolinetReloba, asegura que la dirección de la organización ha identificado los centros laborales de mayor concentración femenina y hacia ellos dirige una parte importante de sus acciones. La más reciente intervención tuvo lugar en el Tribunal Popular Provincial, donde las féminas son mayoría.

La presidenta de la Sala de lo Civil, lo Administrativo y lo Laboral de este órgano, Yaiceli Bronet Romero, afirma que para ella, el tema es de vital importancia. “Dentro de las materias que rige la sala que yo presido están procesos de familiacomo guarda, cuidado y régimen de comunicación de los niños; procesos de reconocimiento de unión matrimonial, de divorcios, de privación o suspensión de patria potestad”, explica, “para resolver justamente estos procesos,es preciso tener una claridad en los asuntos de género”.

De acuerdo con la percepción de esta joven jueza sobre el fenómeno, los problemas de violencia y de discriminación contra la mujer no siempre son visibilizados. “Es algo subjetivo, porque puede ser que alguien piense que no es víctima al no identificar que lo que está viviendo es una violencia ejercida sobre ella, que puede ser psicológica, económica y no siempre ocurre en el hogar; puede pasarle en el centro laboral, en la calle, en el barrio”.

La psicóloga Isabel Urquiza Pozo coincide en que la comunicación es un puntal imprescindible si se quiere avanzar en el Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres.

Desde su experiencia, la especialista expone que, actualmente, “la mujer se enfrenta, por un lado, a la posibilidad de tener una mejor autoimagen, una mayor conciencia de su rol y de la importancia que tiene, particularmente, en Cuba; por otro, a sus propios miedos, tabúes, prejuicios y se enfrenta, también, a la posibilidad de decidir qué hacer: superar todo esto o continuar reproduciendo moldes de género que no favorecen ni a las mujeres ni a la familia ni a la sociedad en general”.

La también jueza, de la Sección Laboral del Tribunal Popular Municipal de Cienfuegos, Linda Estéfani Serra Martínez, considera que “hay que continuar educando a la sociedad en general, a nuestros niños, a nuestros hombres, incluso a las propias mujeres, porque a veces nosotras mismas inculcamos en nuestros hijos estereotipos, como que la mujer es quien debe dedicarse a la limpieza, a la cocina, al cuidado de los ancianos, a la educación de los hijos; y el hombre, ocuparse de los trabajos fuertes y ser elsostén económico de la vivienda”.

Al mismo tiempo, la licenciada en Derecho considera que se están tomando cada vez más regulaciones jurídicas a los efectos de proteger a la mujer. “Incluso desde la propia Constitución Cubana que en uno de sus artículos, establece una protección para la mujer ante la violencia intrafamiliar”.

Publicado en la Gaceta Oficial extraordinaria No. 14, del Decreto Presidencial 198 de 2021, el PAM constituye una contundente herramienta legal que expresa la voluntad política del Gobierno cubano de ir disminuyendo hasta eliminar las trabas y obstáculos que frenan el pleno y digno desarrollo de la mujer.

Pinche aquí si desea consultar el Decreto Presidencia 198 de 2021

Y aunque esta provincia del centro sur lidera, en el país, la incorporación de féminas al trabajo socialmente útil y con cargos de dirección, pues aquí superan el 60 por ciento en Educación y el 70 por ciento en la Salud, el análisis sobre enfoques de género e igualdad plena sigue ganando espacios, abriendo puertas mentales cerradas durante mucho tiempo, para que un día aquellas historias lamentables que terminaron en moretones o en daños menos visibles pero emocionalmente más destructivos, queden definitivamente el pasado.

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