La gran mujer que secunda a Rubén, el enfermero de Cienfuegos que ayuda a Italia por Covid-19

Desde hace más de una semana, Rubén Carballo Herrera, cienfueguero, licenciado en Enfermería y Máster en Salud y Trabajo, miembro del Contingente Internacional Henry Reeve, está en Italia, salvando vidas en el epicentro de la epidemia de Covid-19

Para Yamila Rosado Fernández, estomatóloga y profesora de la Universidad Médica de Cienfuegos, los días transcurren como si no tuvieran fin; ver como anochece y amanece la mantienen con el alma en vilo: su esposo, el enfermero Rubén Carballo está en Italia como miembro del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve. Y aunque no es la primera vez que se separa de la familia para cumplir con un deber humano elemental, “la distancia lastima y la separación se hace interminable”, al decir de su compañera en la vida.

“Nos conocimos cuando yo cursaba el 5to. año de la carrera, en una guardia en el Hospital de Cienfuegos. Yo rotaba por el Servicio de Maxilofacial y él hacía estancia en Enfermería. Eso fue en el año 1985, y desde entonces formamos una pareja. Tenemos dos hijos, un varón de 33 años, contador y cuentapropista, quien ya nos dio un nieto, que tiene 10 años ahora; y una hembra, que es bióloga y trabaja en el Centro de Estudios Ambientales”, cuenta Yamila.

Y aunque a ratos parece que su voz se va a quebrar y sus ojos tienen un brillo diferente, se mantiene firme:

Yo siento mucho orgullo de Rubén; es un hombre de firmes principios y que ama su profesión, que es humana por sobre todas las cosas. Ha estado en Haití, Venezuela, Ecuador, en Guinea Conakry cuando la epidemia de Ébola, y ahora en Italia. Él no podía faltar al combate de esta pandemia, en la misma Europa; todas han tenido sus características, pero un mismo fin: salvar vidas, curar, sanar”.

Cuba ha estado atenta en estos días de los médicos nuestros, que en muchas partes del mundo ponen su experiencia al servicio de la humanidad, pero en particular hemos seguido al personal de la salud que en Italia recibió aplausos, muestras de simpatía, ropas para el invierno. ¿Cómo se ha sentido usted viendo a su Rubén, otra vez, en el epicentro de la muerte, poniendo en práctica su oficio por la vida, pero exponiéndose al peligro?

“No puedo negar que estoy preocupada, muy preocupada, pero tengo mucha confianza en la pericia de los cubanos, y sé que van a cumplir con la misión y van a regresar a casa, como otras veces, sanos y salvos, contando las historias vividas. Rubén me dice que están trabajando fuerte, en un hospital de campaña, organizados por turnos, que los pacientes son ancianos y que ellos significan para estos pacientes la esperanza de vivir”.

Una mujer madura, de aspecto cuidado, hablar pausado, que puede pasar por nuestro lado como un ser anónimo, es profesora de una Universidad Médica, madre, abuela, y la esposa de un hombre que es, ahora mismo, nuestro héroe, ese que pone en alto el nombre de Cuba en Italia, Europa, en el mismo epicentro del nuevo coronavirus, una pandemia que nos mantiene a todos con el alma en vilo, pero de la que no siente miedo Rubén Carballo, el enfermero palmireño de Portugalete, que junto a Yamila, una lajera, construyeron los firmes muros de una familia educada en valores.

“Recuerdo que hace muy poco, cuando el gobierno de Ecuador decidió prescindir de los médicos cubanos y personal de Salud, Rubén regresó a casa. Entonces, nuestro nieto Luis Daniel le dijo, ‘pá, como suele llamarle, esta será la última vez’, y mira, qué lejos estábamos de pensar que hoy estaría en Italia. “Estar en la retaguardia se asume con mucha preocupación, como te había comentado, pero también con orgullo. Él siempre ha dicho que va adonde lo necesiten. Es una persona muy querida en Lajas, donde vivimos más de media vida, incluso si algún vecino de allá enferma o lo ingresan, es el primero en enterarse”.

Nos despedimos. Le digo que me ha dado mucho gusto conversar con ella y compartir con nuestros lectores la historia de una mujer, fíjense bien en la foto, que no es común, sino el soporte de un gran hombre, ese que va a salvar vidas allí mismo, donde arrecia el peligro.

Magalys Chaviano Álvarez

Periodista. Licenciada en Comunicación Social por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de la Universidad de Cienfuegos.

4 Comentarios en “La gran mujer que secunda a Rubén, el enfermero de Cienfuegos que ayuda a Italia por Covid-19

  • el 9 junio, 2020 a las 5:01 pm
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    Perdón, pero lo diré con el mejor de los ánimos: ella no lo secunda.. ella y él comparten al mismo nivel sus vidas. Gracias.

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  • el 3 abril, 2020 a las 3:59 pm
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    Si me gustaría que publicaran este comentario soy una cubana orgullosa de ese hermoso matrimonio su hija estudió conmigo en el transcurso de la primaria y es una excelente compañera aunque años que no nos vemos por que soy lajera también

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  • el 2 abril, 2020 a las 4:07 pm
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    Un hombre sencillo de nuestros tiempos, con un enorme corazón y una bondad suprema. Que no falte el aplauso para él y para todo el personal de salud que expone su vida a diario por el bienestar de la humanidad.

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    • el 3 abril, 2020 a las 5:21 pm
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      Gracias por leernos y comentar, con hombres y mujeres así, la mar de sencillos pero imprescindibles, se construye un país, la autora

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