La banda de Wambba sale del guaniquiqui

0
284
Wambba vendi√≥ casi su colecci√≥n completa de instrumentos musicales tejidos con guaniquiqui, pero reserv√≥ la guitarra como regalo para Silvio, por su cumplea√Īos 70. /Foto: Ismary Barcia

Sus manos tejen a la velocidad de la luz, como bien dijo alguien en su tierra natal. Convierte la fibra natural en objetos que decoran la soledad de los espacios domésticos. Anida proyectos, labora para crecer.

‚ÄúHace quince a√Īos que trabajo con el guaniquiqui. Las ideas las encuentro en la cotidianidad, en la gente con la cual interact√ļo, en las ra√≠ces culturales, en la armon√≠a con mi existencia. Soy un cubano que hace artesan√≠a, lo dem√°s viene solo‚Ķ‚ÄĚ, espec√≠fica Rodolfo Carvajal L√≥pez, y se corre hacia atr√°s el sombrero, a petici√≥n del fot√≥grafo de turno, le tapa la expresi√≥n de sus ojos negr√≠simos.

Wambba, como casi todos en Cienfuegos le conocen, trabaja de forma √ļnica el guaniquiqui, bejuco aut√©ntico cubano con que se fabrican sombreros, muebles y cester√≠a. Tanta combinaci√≥n existe entre sus dedos, que verlo tejer en vivo resulta un performance exclusivo, as√≠ ocurri√≥ en la pasada edici√≥n de la Feria Internacional de la Artesan√≠a (Fiart), donde su obra atrajo a muchos visitantes.

‚ÄúLa idea de los instrumentos musicales surge para una exposici√≥n personal. Se me ocurri√≥ porque soy lajero, de la tierra de Benny Mor√©, eso de cierta manera me inspir√≥, motiv√≥ la creaci√≥n y saqu√© la banda completa (…) En este caso lo llevamos a una expresi√≥n minimalista, a partir de hacer movimientos m√°s flexibles y f√°cil de ver, pero a la vez muy √ļtil a la decoraci√≥n. Tienen una escala que se ajusta a los espacios interiores. Los instrumentos adquieren una vida √ļtil, as√≠ lo conceb√≠ desde el inicio.

‚ÄúNunca hab√≠a venido con un espacio personalizado, como expositor directo a Fiart. Ha sido una gran experiencia en tres aspectos: el comercial, el art√≠stico porque constat√© que nadie hace lo que yo en el pa√≠s, para medir mi competitividad en un evento donde asisten los mejores artesanos del pa√≠s y representantes del mundo; tambi√©n en lo individual, para superarme, diversificar y actualizar mis dise√Īos‚ÄĚ.

Los m√ļsicos de Arnaldo y su Talism√°n compraron la mayor√≠a de esa primera colecci√≥n, y eso lo oblig√≥ a repensar c√≥mo hacer m√°s sin repetirse literalmente. Pero, ‚Äúla guitarra la reserv√© para envi√°rsela como regalo a Silvio Rodr√≠guez por su cumplea√Īos 70‚ÄĚ, agrega y la sostiene en la mano como trofeo.

Rodolfo Carvajal sabe de lo suyo. Maneja a diestra y siniestra el guaniquiqui. Lo convierte en algo est√©ticamente bello, en algo que ma√Īana tendr√° otros significados, otros usos y valores culturales. Lo trabaja para convertirlo en arte.

Wambba fue nombre del rey visigodo de Espa√Īa elegido por los obispos y los nobles en el a√Īo 672 como sucesor de Recesvinto, quien foment√≥ la creaci√≥n art√≠stica entre su pueblo. Wambba tambi√©n se nombra una ciudad del Congo. Ambas pudieran ser la ra√≠z del apodo, del ep√≠teto que no pocos le atribuyen a Carvajal L√≥pez en Cienfuegos. Eso no dio tiempo a precisar en la entrevista, demasiado tiempo entre las palabras, a √©l le gusta m√°s el silencio, ese silencio que lo hace volar mientras sus manos tejen a la velocidad de la luz.

La banda de Wambba viene de ese lugar inexplicable que solo los artistas conocen, él no lo parece, pero es y eso suele ser más importante.

Dejar respuesta