
La casa se modificó para ellos. Desde que llegaron las cosas, son diferentes. La fauna es hostil, el territorio no es el mismo de sus antepasados y aquí hay algunas reglas que cumplir muy alejadas de la libertad de la selva. Cada uno tiene su cuarto / jaula, si no, los espacios fueran un desastre y mantener la calma sería tan loco como intentar que un pez viviera fuera del mar.
A él terminan por mirarlo con rostros desconfiados; su historia llama muchísimo la atención, sobre todo porque son escasos los cuentapropistas como él en el resto de Cuba -me cuenta que solo tres. Cuando lo vi, paseaba por Girón con su cocodrilo en la mano, y a su paso decenas de curiosos lo cercaban impidiéndole continuar.
Su nombre es Alfredo Machado Hernández, pero casi siempre prefiere que lo llamen por el mote artístico: Choni y sus mascotas. Es natal de Colón, pero trabaja diariamente en la Villa Playa Girón, perteneciente a Cubanacán S.A.
Cuando me acerqué, casi colocó el cocodrilo sobre mis manos, pensando que yo también venía en busca de una foto; le agradecí, pero rechacé la oferta, mientras accedió a conversar, amablemente, sobre su raro oficio.
“Llevó tres años trabajando acá con los clientes. Antes yo era representante de la Empresa Alimentaria Provincial de Cienfuegos, hasta que aprobaron el trabajo por cuenta propia y en el folleto apareció un oficio como entrenador de animales. Abandoné ese puesto y me propuse obtener mi carné en la ONAT”.
Choni logró hacerse un cuentapropista y en la actualidad tiene en casa, para desarrollar su trabajo, un total de seis mascotas: un cocodrilo, una serpiente, un perro, un guineo, una paloma y una jutía. Recientemente le aprobaron otro animal. Se trata de una donación del Parque Zoológico Nacional (al igual que el cocodrilo). Él irá a la capital en busca de un ejemplar de primate.
Sobre cómo se desarrolló las ansias por domesticar animales, Alfredo cuenta: “Desde hacía un buen tiempo, tenía un perrito amaestrado a mi forma, había trabajado con él en casa, por lo que ya estaba acostumbrado a esos quehaceres. Me gusta mucho la relación que uno establece con los animales.
“Un día común en nuestra vida, es bien sencillo: me levanto y lo primero que hago es darle sol a los animales, a los seis. Para alimentarlos le compro hígado de puerco, pescado y algo más que aparezca; ellos comen muy bien. Después salgo a trabajar para el hotel aproximadamente hasta las cuatro de la tarde.
“En casa tenemos un motor con un pequeño tráiler que lo utilizamos para viajar con las mascotas, por lo tanto no hay peligro ninguno. He aportado un importante capital a Cubanacán S.A. y ellos también me ayudan facilitándome el alojamiento y el uniforme entre otras cosas”.
Choni tiene una presentación muy graciosa que ofrece a los visitantes cada vez que se acercan, curiosos. En ella incluye datos sobre las costumbres y características del cocodrilo, lo que permite conocer curiosidades como que de los huevos que ponga en el sol nacerán machos, mientras que los de la sombra darán hembras.
El cocodrilo tiene en una pata trasera, amarrada, una tirita roja, para el mal de ojos, afirma Choni, porque ya una vez se le puso triste; y una liga que le amarra en la boca, para por si acaso.
Con la Asamblea 8vo. Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en la Universidad Carlos Rafael Rodríguez, de Cienfuegos, concluyeron en la provincia las reuniones previas al evento nacional, a desarrollarse el mes próximo en la ciudad de La Habana.
La casa de altos estudios de la Perla del Sur cuenta con un total de 1 219 miembros de la FEU. Los criterios de cada uno de ellos se recogieron durante las disímiles reuniones, lo que garantizó la representatividad una vez realizado el encuentro a nivel universitario.
Estuvo presente Yoel Pérez García, segundo secretario nacional de la UJC, así como demás miembros de esa organización y de otras políticas y de masas en el territorio.
Los acuerdos de los estudiantes de la "Carlos Rafael Rodríguez" fueron planteándose según el resumen de las comisiones realizadas en el día de ayer. Las principales problemáticas dan cuenta y son un termómetro de cuanto de representatividad ha perdido la FEU y qué soluciones viables existen para rescatarla.
Las preocupaciones más significativas tuvieron que ver con la necesidad de crear brigadas que posibiliten un financiamiento extra para la FEU; crear mecanismos competentes que comuniquen a los estudiantes de la base, los cambios a nivel macro en la organización; dar mayor énfasis al estudio de la historia local en los programas de estudio; garantizar la distribución en tiempo de la revista Alma Máter; y contener en los proyectos educativos, acápites que se refieran a las líneas temáticas de cada una de las carreras.
En otro grupo de preocupaciones, saltaron de voz de los alumnos: la necesidad de acceso a las redes sociales, blogs y páginas web que contribuyan a la propia formación (partiendo de maximizar la cuota mensual de Internet); velar por la calidad de los docentes en el proceso de formación profesional; la funcionalidad de las prácticas laborales; la utilización de las tesis de grado; la ubicación útil durante el período de servicio social y la posibilidad de contar con un mayor apoyo de extensión universitaria para recuperar la identificación de los estudiantes en cada uno de los procesos.
El debate que sobrevino después de las recapitulaciones, aportó nuevos criterios que quizás no quedaron recogidos del todo en los informes. Entre las intervenciones más sustanciosas estuvo la de Vladimir Gutiérrez, quien estudia en el cuarto año de la licenciatura en Historia y es uno de los delegados directos al Congreso nacional.
Vladimir se refirió que actualmente el papel de la FEU no es todo lo reconocido que se quisiera por otras instituciones. Criticó la ausencia de vida universitaria y se refirió a que todo no puede circunscribirse a investigar si los estudiantes tienen o no problemas ideológicos, "no es lo principal, cada situación circunstancial del estudiantado es base para posteriores deformaciones" - refirió. Insistió, además, que era la hora "de ver cómo, de una vez, la Universidad se inserta en la sociedad, llegando a ser un centro reconocible por sus aportes y por sus estudiantes", agregó.
Los planteamientos tendrán eco en junio cuando se reúna una representación de delegados de todo el país. Todos ellos esperan que se solucionen o viabilicen la mayoría, sin esperar demasiado tiempo para el cumplimiento.
Cuba ha tenido -y aún nacen- músicos de las más diversas características; pero si algo en común tienen la mayoría de ellos, es el mérito de prestigiar y aportar siempre nuevos aspectos al álbum musical del archipiélago. Varios siglos de un rico arsenal de acordes, lo han demostrado con creces.
Así existieron zonas del territorio, para la primera mitad del siglo XX, donde la enseñanza de la música se convirtió en el alma de muchos pueblos. Tal es el caso de Campechuela, donde un grupo de maestros supieron cosechar en los niños el amor y el virtuosismo de la música de la época.
Tal fue el caso de Eduardo Saborit Pérez, quien después se convertiría en un icono popular. Su padre era músico de profesión, director de la Banda Municipal y arreglista de órganos, oficios que influyeron muchísimo en el desempeño posterior del hijo.
Desde pequeño, Eduardo aprendió a leer un pentagrama, por lo que su infancia se transformó, de a poco, en un mundo donde las notas musicales tenían un lugar privilegiado. El hecho de que desde niño dominara estos aspectos, posibilitó un aprendizaje mayor y constante.
Posteriormente ya pasaría a formar parte de la Banda de concierto de su padre, tocando la flauta. De la mano con las melodías, vendría también un tajo de mala suerte, pues Saborit, al bañarse en unas aguas contaminadas, contrajo el tifus, enfermedad que le impidió en el futuro continuar tocando instrumentos de viento.
Llega entonces a su vida la guitarra, casi por azar del destino, pero de una de las maneras más convincentes en que pudo haberlo hecho. Al mismo tiempo del cultivo de la música y al trasladarse hacia Niquero, Eduardo se vinculó también a las luchas clandestinas, lo que propició que en cierta medida fuera marcado por los jefes policiales de la zona, obligándolo a marcharse a Manzanillo.
Una vez asentado nuevamente, en Camagüey, creó el trío La Clave Azul, con la participación de sus amigos Luis Raga y Teodoro Benemelis. A partir de ese entonces, su prestigio como guitarrista creció sobremanera y comenzó a participar en distintos programas radiales y a relacionarse con músicos como Sindo Garay y Agustín Lara.
Con el triunfo de la Revolución cubana compuso una decena de temas dedicados a los procesos que se iban desarrollando en Cuba después del '59.
De las canciones más reconocidas de Saborit se encuentran: Cuba, qué linda es Cuba, Conozca a Cuba primero y al extranjero después, La Guayabera, Niñito cubano y el himno del 1ro. de Mayo.
Un paro cardíaco detuvo la musicalidad en sus arterias; mas sus composiciones quedaron para siempre en la larga lista de importantes temas cubanos.
Resultó uno de los diarios más influyentes desde su nacimiento hasta el mismo triunfo de la Revolución cubana. Sus páginas permitieron el florecimiento de muchos especialistas del verbo; la circulación y preferencia que mantuviera por más de un siglo, lo hicieron ganar un puesto en los estratos de la historia.
El Diario de la Marina se fundó oficialmente el 1ro de abril de 1844. Su primer director fue Isidoro Araujo de Lira, y en el transcurso del tiempo, llegó a contar con alrededor de trece responsables. Se imprimió durante algunas décadas a 8 columnas y más de 30 páginas, con una dimensión de 23, 5 pulgadas de largo por 18 de ancho; salía diariamente.
Según los ideales del periódico, los principios que defendía eran: Dios, Patria y Hogar, que fueron atendidos ampliamente en cada una de sus secciones (Charlas, Caricaturas, Policía, Noticias católicas...). Y a pesar de que se opusiera a cambios sociales, ya que era dirigido por peninsulares, supo albergar en sus planas lo mejor del periodismo de la época y no silenció las irregularidades que se sucedían durante los gobiernos de turno. Una vez llegada la República se afilió, de igual manera, a los intereses oligárquicos.
Con la irrupción de los años 20 del siglo pasado en Cuba, el Diario de la Marina comenzó a publicar un suplemento literario. Considerado el de mayor trascendencia durante toda la etapa republicana, este tuvo la dirección de José Antonio Fernández de Castro.
La vanguardia artística cubana se vio reflejada de manera ejemplar en las páginas del suplemento. Pronto abrió espacio para los escritores más importantes de la época, nacionales y extranjeros.
Alejo Carpentier, José Lezama Lima, Gastón Baquero, Jorge Luis Borges, Manuel Navarro Luna y Regino Boti León, entre otros, prestigiaron con sus creaciones literarias el periódico, impulsándolo a la cima de las revistas de este tipo en el continente. Motivos de son, de Nicolás Guillén, salió publicado por primera vez en este diario.
Con el triunfo del ‘59, al no avenirse con los ideales de la nueva sociedad, se disolvió el Diario de la Marina; aunque las enseñanzas en cuanto a periodismo y formas inteligentes de cómo atraer hacia él lo mejor de la cultura de la época, quedaron magistralmente enseñadas.
En la Universidad de las Ciencias Pedagógicas "Conrado Benítez", de la Cienfuegos, una representación de estudiantes de los distintos niveles y carreras, se reunieron en Sesión Plenaria para desarrollar el último paso previo al Congreso Nacional de la FEU.
A la escucha de sus opiniones y preocupaciones estuvo Yuniasky Crespo Vaquero, secretaria nacional de la UJC; Rolando Forrero, viceministro de Educación; así como demás miembros de organizaciones políticas y de masas del territorio y el país.
Los futuros pedagogos de la Perla del Sur se habían reunido en varias comisiones el día anterior, para discutir sobre los temas que a su juicio debieran ser valorados durante el Congreso, con vistas a intentar un mejor papel de la organización en todo el ámbito universitario. En dichos encuentros se produjeron una serie de preocupaciones y acuerdos, expuestos durante la sesión plenaria.
Entre las líneas temáticas que más destacaron, se encuentran la consolidación del trabajo en la brigada, prever una mejor preparación de las actividades y de los dirigentes estudiantiles, atención a la política de ingresos monetarios, los problemas en la residencia, la lucha contra el fraude y la atención tanto a los artistas aficionados como a los estudiantes durante sus períodos de prácticas.
Al finalizar el encuentro, Yuniasky Crespo se dirigió a los alumnos de ciencias pedagógicas para conversar sobre el importante papel que ellos representan dentro del proceso de construcción precedente al Congreso.
Insistió en la importancia que poseen estos futuros pedagogos, debido a la falta de docentes en las aulas de Cuba; se refirió además a la necesidad de trazar estrategias que fortalezcan el funcionamiento de la FEU, pues no puede suceder que los universitarios no sientan la representatividad de su organización.
La lucha contra la subversión ideológica que se realiza hoy, de formas cada vez más sutiles e inteligentes, y la importancia del conocimiento de la Historia y la preparación académica, también fueron resaltadas por la secretaria nacional de la UJC durante su intercambio con los estudiantes cienfuegueros.
Nació un 9 de mayo, Géminis según los astros, luchadora sin igual según la historia de la Sierra. Tuvo manos prodigiosas con las que en un inicio dibujó, tejió y aprendió a tocar piano, aunque no imaginara que más tarde servirían para disparar a las fuerzas enemigas.
En 1952 sacudió su figura y se incorporó a todas las conspiraciones contra el régimen. Sus manos no podían quedarse quietas y allá fueron cambiando nombres y ahora ya no era Celia, sino Norma. Norma con manos de Celia.
El yate Granma tuvo sus huellas grabadas, su ayuda durante la preparación resultó fundamental y sobre todo en el apoyo del desembarco, aunque no llegara el día acordado. Su red de colaboradores campesinos cumplió su función impresionantemente; con sus mismas manos.
Luego subió a la Sierra. Vestida con ropas verdes y manchada la oreja de una flor de mariposa. La vida en campaña es difícil, dura, escéptica; pero resistió. Recorrió las montañas como si fueran pequeñas, enfrentó a las tropas enemigas sin sufrir apenas heridas graves y se escapó de las emboscadas, constantemente.
Llegó el triunfo, también con sus manos, y descendió de las montañas con la misma amabilidad, y dejó atrás la metralleta para incorporarse a las labores constructivas.
Hizo muchísimo: 21 años después de 1959 tuvo la oportunidad de embriagar las obras. Mas un día raro de 1980 se apagaron sus manos, sin que nadie pudiera hacer absolutamente nada.
Aceptar la muerte es reto aún para los seres humanos, todavía más aceptar la de un ser querido por casi todo ciudadano cubano de aquella época. Siempre sorprenderán los decesos y dejarán un sabor extraño en la boca, al que siempre será doloroso recordar.
Las manos inquietas que siempre dispararon, dejaron de ser entre tanto que habían sido, y fueron bajo tierra. Los rostros tristes la lloraron y el homenaje demostró cuán importante fue ella misma dentro del proceso revolucionario.
Nació en mayo, murió en enero. Y sus manos siguieron conteniendo el aire y todas las flores de Cuba.
Lo inicial fue la expulsión. Le impidieron continuar los estudios universitarios porque se opuso a Machado. Pero no descansó a pesar de las incoherencias; mantuvo la lucha hasta la caída propia de este tirano.
Eran tiempos raros. El ámbito nacional plagado de lacras, no hacía más que obligar a mal vivir a todos los que estuvieran fuera de su camarilla de gobierno. Estados Unidos mantenía un control adicional sobre el archipiélago. El injerencista Summer Welles resultó una prueba más en la década de los ‘30. Él también estuvo y se opuso.
Durante el Gobierno de los Cien Días alcanzó un protagonismo más marcado y cuando muchos comenzaron a ver en él una figura progresista, revolucionaria y justa. Al frente como secretario de Gobernación, Guerra y Marina, logró reformas que desde los altos puestos nunca se habían logrado.
Las medidas principales que florecieron durante dicho mandato fueron: reincorporación a los distintos cuerpos militares, de aquellos uniformados que habían sido cesanteados durante la dictadura machadista; disolución de los partidos políticos que habían apoyado la dictadura de Gerardo Machado; y apoyo al anhelo de rebajar las tarifas de electricidad.
Cuando el Gobierno de los Cien Días sucumbió el 15 de enero de 1934, no lo hizo la labor del joven, pues desde la clandestinidad fundó la TNT y la Joven Cuba.
Guiteras.
Había nacido en 1906 en Pennsylvania, hijo de un cubano y una norteamericana. Desde niño aprendió historias sobre la independencia, que le llegaron desde distintos familiares, formando ideas progresistas en su imberbe cabeza. En 1913, por razones de enfermedad del padre, el niño vino a Cuba.
Una vez incorporado a las enseñanzas en la Isla, se vinculó a distintos movimientos por la independencia, que provocaron su arresto diez años más tarde de su arribo a tierra cubana. A ello seguiría otra detención cuando cursaba la carrera de Farmacia en la Universidad de La Habana.
Más adelante y luego de intentar establecerse en numerosos puestos, participó en el alzamiento de los nacionalistas en agosto de 1931. La acción fracasó y el joven regresó a prisión nuevamente.
Luego de varias otras acciones, alrededor de las 8 de la noche del 8 de mayo, llegó Guiteras a El Morrillo, por donde saldría en una expedición para regresar a Cuba más tarde. El yate que los debía recoger se demoró a causa de vientos marinos, lo que puso en peligro la operación.
Pronto tropas enemigas comenzaron a llegar al lugar donde aquel joven permaneció firme y disparó cuando el cerco se hizo inminente.
Una bala al corazón alcanzó a Antonio Guiteras Holmes en un sitio fijo de El Morillo.
Su cuerpo cayó al suelo como un duro golpe de puño contra el concreto.
La poesía cubana tiene en Heredia a uno de sus máximos exponentes. Hizo del verso cuanto se le antojó, de maneras renovadoras para su época. El dolor mismo salió muchas veces de las páginas escritas y el sujeto lírico se hizo más grande en el tiempo. "Expirará de amor -dijo Martí-. No puede con el tumulto de su corazón enamorado. Nadie lo vence en amar, nadie". Y así era.
José María Heredia fue un ser tormentosamente romántico. Su corto período de existencia no frenó sus pasiones ni desengaños, que llegaron en la misma intensidad de las primeras. Aun así, supo crear y perpetuar una obra poética, que si bien falla en puntos muy específicos, supera creaciones de su tipo en todo el orbe.
Los primeros poemas de Heredia, casi siempre, uno lo descubre en las primeras clases de literatura de la escuela. Es, tal vez, una edad demasiada temprana para comprender todo lo que encierran, pero constituye un buen incentivo para querer regresar ya de un poco más adulto. Lo cierto es que José María es escuela de buena poesía: sincera y romántica.
José Martí publicó en El economista americano (New York, 1888) un artículo sobre el Cantor del Niágara, en el que resumía magistralmente el propio ser de Heredia:
"Lo que es suyo, lo herédico, es esa tonante condición de su espíritu que da como beldad imperial a cuanto en momentos felices toca con su mano, y difunde por sus magníficas estrofas un poder y esplendor semejantes a los de las obras más bellas de la Naturaleza.
"Esa alma que se consume, ese movimiento a la vez arrebatado y armonioso, ese lenguaje que centellea como la bóveda celeste, ese período que se desata como una capa de batalla y se pliega como un manto real, eso es lo herédico, y el lícito desorden, grato en la obra del hombre como en la del Universo, que no consiste en echar peñas abajo o nubes arriba la fantasía, ni en simular con artificio poco visible el trastorno lírico, ni en poner globos de imágenes sobre hormigas de pensamientos (...)".
Martí también reconoce sus erratas: "Cae en los defectos propios de aquellos tiempos en que al sentimiento se le decía sensibilidad: hay en casi todas sus páginas versos débiles, desinencias cercanas, asonantes seguidos, expresiones descuidadas, acentos mal dispuestos, diptongos ásperos, aliteraciones duras: esa es la diferencia que hay entre un bosque y un jardín"; y aún así sentencia: "No cesan las hermosuras en cuanto habla de amores".
A los tres años de edad, ya Heredia sabía leer y escribir. En la Universidad de Caracas estudia gramática latina y de aquella época provienen sus primeras creaciones (1816). Finalmente, en 1821, se licencia de Bachiller en Leyes en La Habana. Por esa época fue denunciado por conspirar contra la colonia española y se le castiga con la prisión. Luego vino el exilio y el destierro, y la imposibilidad de regresar a su Cuba querida. Comenzó también el sufrimiento mayor.
Es la época donde surgió Oda al Niágara y otros tantos poemas. Colaboró con numerosas publicaciones periódicas, a la vez que se desarrolló como editor de algunas de ellas. En la traducción, Heredia también encontró calma a sus penas; tradujo a W. Scout, Thomas Moore y Voltaire.
La distancia de la Patria, llevó a Heredia retractarse de sus ideas revolucionarias para poder regresar; pero esta acción hizo que sus amigos desaprobaran el método y escaparan de su compañía. Dos meses más tarde regresa a México. Estaba enfermo y desanimado. Finalmente, Heredia murió de tuberculosis el 7 de mayo de 1839.
Martí alude: "el poeta que había tenido valor para todo, menos para morir sin volver a ver a su madre y a sus palmas".
La naturaleza, quizás atrae a sus descubridores. El diálogo puede suceder durante años sin que se encuentre la lógica real de las cosas, hasta un día donde todo lo que fuera sospecha, se convierte en la más clara de las realidades.
Durante los 90 años de vida de Alejandro de Humboldt, el mundo a su alrededor no dejó de hablarle ni un segundo. Desde niño coleccionó insectos y plantas, comenzando el acercamiento, y rápido la casa hubo de llenarse con sus hallazgos, constantemente.
Pronto comenzaría sus estudios, esencialmente científicos, que lo llevaron a un conocimiento más profundo y explicativo del origen y el porqué de los elementos naturales. Viajes por distintos países del mundo contribuyeron también a su basta formación.
Múltiples resultaron los campos donde Alejandro aportó algo más que su conocimiento. Constantes innovaciones y estudios le permitieron experimentar con muy buenos resultados. La geografía, la astronomía, la botánica y la química, entre muchas otras, fueron los principales escenarios de su quehacer científico.
Pero su viaje por el mundo es tal vez el más conocido de sus atrevimientos. La herencia que había recibido de sus padres, ya muertos, le permitió costearse la expedición que inició en 1799.
Durante cinco años, Alejandro de Humboldt estuvo sumergido en el continente americano. La exploración del río Orinoco fue de las más productivas y le permitió coleccionar muchas más especies biológicas y botánicas. Para el final de su vida, Alejandro contaba con unas 60 000 plantas.
Entre los estudios más sobresalientes y aportadores que realizó Humboldt en este lado del continente, estuvieron el comportamiento de las corrientes oceánicas de la costa occidental de América del Sur, la medición del descenso de la intensidad magnética y la investigación de las erupciones de los volcanes; fue pionero en percatarse de la riqueza del Canal de Panamá.
Mientras el viaje de Humboldt se hacía cada vez más intenso e interesante, visitó Cuba dos veces. Entre ambas ocasiones, permaneció en el archipiélago un total de cuatro meses, durante los cuales recorrió mucho de la geografía insular y compartió con importantes personalidades del momento.
Sus investigaciones significaron muchísimo para el insipiente desarrollo cubano. La geografía, flora, fauna, las comunicaciones, el clima, los suelos y las producciones de caña y azúcar resultaron algunos de sus puntos de mira, a los cuales ayudó a perfeccionar. La tesis sobre la formación de las Antillas y la constitución de la geología cubana, constituyó otro de los aportes esenciales.
Por tales razones, años después, el intelectual cubano José de la Luz y Caballero lo reconoció, con justeza, como el “segundo descubridor de Cuba”. Humboldt falleció el 6 de mayo de 1859 en Berlín, cuando tenía 90 años y decenas de viajes por el mundo que patentizaron sus estudios y grandeza.
Nací cuando los '80 iban en declive. Casi tuve que cargar el ataúd de una década que cambió de repente. Pero no recuerdo nada; era demasiado pequeña. No recuerdo ni siquiera las latas con leche condensada en la bodega, ni "la contra" de galletas de chocolate. No viví aquellos años cuando Bohemia inundó las calles, ni el nacimiento de la trova ni las modas exuberantes, ni tantos otros eventos en ámbitos como el literario. Lo sufro. Me doy cuenta y lo sufro.
Mas, vivo en una Era que tiende a copiar el pasado. El tiempo regresa. Constantemente. Llega un tanto -sino mucho- deformado; se expone durante el viaje a modificaciones lógicas de la evolución de la humanidad y no siempre me parece que muestra su mejor rostro. Todo depende también de las personas, del uso que hagan del tiempo transformado una vez que lo tienen en sus manos.
La vuelta cíclica se nota de manera más palpable en la moda. Uno, al principio, es reacio al cambio; no obstante, por extrañas razones, casi todos terminamos cediendo, dentro de los límites estéticos, por supuesto. Lo digo porque en mi niñez usaba muy orgullosa un short a la cintura, unas alpargatas y gafas de colores. Pensaba, además, que era lo único que me quedaría bien el resto de mi vida.
Cuando llegó la noticia de que las prendas inferiores bajaban unos centímetros para iniciarse en la cadera, ¡qué escándalo! Horrible me hará lucir un pantalón a la cadera, pensé firmemente. Nada más incierto.
Lo mismo sucedió con el corte campana, que llevé hasta inicios de la Universidad, y del cuál me fue difícil desprenderme. Ni loca me pongo un pantalón tubito, me dije luego, pero de igual manera ocurrió. Hoy me parece que me quedan bien. Sálveme para lo que vendrá después.
También creo que uno no accede a todo cambio. Hay sus excepciones. No creo que yo vaya a probar nunca con un "espendrún"; sin embargo, me animé con las gafas cuadradas (o redondas) a mitad del cachete, las alpargatas -con tanto odio que les tuve alguna vez-, y el corte recto en las pesqueras, shorts y pantalones.
Ahora, hay otro punto que no coordina y deforma muchos conceptos, como el de la mesura y la sensatez, sobre todo en espacios públicos. No hace tanto abordé la "174", en La Habana, para llegar hasta La Víbora. Dos paradas más adelante montó una adolescente con atuendo recortado y música incorporada. Intentó hacerle alguna pregunta al chofer sobre una parada en la que debía descender; gritaba, mucho, y, a pesar de hacerlo, el chofer no podía escucharla.
Entonces alzó ella la mano y bajó un poco el volumen de la bocina que sostenía presuntuosamente. El desapacible reguetón dejó de hacer competencia con las canciones de desengaños y traiciones de Marco Antonio Solís que ya molestaban a algunos dentro del ómnibus. Cuando la chica hubo satisfecho su pregunta, continuó por el pasillo hasta colocarse a unos centímetros de donde yo estaba, y volvió a subir el volumen.
Recordé en dicho instante que tampoco viví la época de los radios VEF o Selena al hombro, pero que asisto a la transformación dolorosa de estos. La escena se repitió luego en la ruta 1, y pienso que, poco a poco, el fenómeno se propague por todas las guaguas del país y demás espacios abiertos -o cerrados-, igual da.
Bocinas portátiles en mano, con puerto USB, son los radios VEF al hombro del futuro. Sus dueños, sobre todo jóvenes, sin pedir ningún permiso, te inundarán los tímpanos con melodías que no considero las adecuadas en todo momento; mucho menos me gusta el sentido de identificación que han creado con la realidad de esas canciones y esas letras, repitiéndolas y coreándolas. Ojalá un día alguno me sorprenda reproduciendo buena trova cubana, o a Drexler, o a Djavan, no sé, que de un modo grato me sorprendan.
Mientras tanto, continúo pensando en las latas con leche condensada en la bodega.