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Discurso pronunciado por José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto por el aniversario 62 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes; Ciudad Escolar 26 de Julio, Santiago de Cuba, el 26 de julio de 2015, “Año 57 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Compañero Raúl; Compañeros moncadistas y expedicionarios del yate Granma; Santiagueras y santiagueros; Compatriotas: En un día como hoy, nuestro primer pensamiento va dirigido al líder histórico de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz (Aplausos), cuya vida y obra revolucionaria están estrechamente vinculadas con esta ciudad heroína.

Conmemoramos el aniversario 62 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes cuando nuestra querida Santiago de Cuba está celebrando su aniversario 500. Esta ciudad heroica, escenario de una larga y azarosa historia, nos convoca a la festividad y a la reflexión a todos y cada uno de los nacidos en tierra santiaguera y en cualquier otro rincón de nuestra patria. Las palabras de ayer del compañero Eusebio Leal en la Asamblea Solemne del Poder Popular de esta ciudad acerca de los cinco siglos de existencia de Santiago de Cuba, me eximen de dar detalles históricos.

Sin embargo, no puedo dejar de expresarles cuánta emoción siento al evocar que en estos lugares los aborígenes de Cuba enfrentaron a los conquistadores españoles y que, muy tempranamente, los africanos realizaron la rebelión de los esclavos cobreros en las minas de Santiago del Prado. Por ello no es casual que uno de los municipios de esta provincia lleve por nombre Guamá y que en El Cobre se levante el Monumento al Esclavo Rebelde. Aborígenes y africanos iniciaron en estas tierras orientales las tradiciones de rebeldía que luego fueron acogidas y multiplicadas por el Ejército Libertador y más tarde por el Ejército Rebelde.

Tampoco es posible dejar de recordar que esta ciudad fue cuna de muchos de los protagonistas de nuestra historia; aquí yacen los restos gloriosos de Mariana Grajales, la madre de los Maceo; de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria; de José Martí, el autor intelectual de las acciones del 26 de julio de 1953; de un numeroso grupo de participantes en el asalto al cuartel Moncada y el alzamiento del 30 de Noviembre; de Frank País y una pléyade de hombres y mujeres de diferentes generaciones que entregaron sus vidas por alcanzar la libertad y la independencia de Cuba, por defender su soberanía y por contribuir generosamente a la emancipación de otros pueblos hermanos. Patriotas e internacionalistas reposan unidos en Santa Ifigenia. La provincia santiaguera se relaciona con el recuerdo de la digna Protesta de Baraguá y con el lugar de donde partió el contingente invasor al mando del mayor general Antonio Maceo, para llevar la guerra hasta los confines de Pinar del Río.

Aquí radicó parte del II Frente Oriental Frank País y el Tercer Frente Doctor Mario Muñoz, así como ha sido fragua y cantera de innumerables acciones revolucionarias.

La memoria histórica no debe ser olvidada, en ella, al decir de Fidel, está el sostén de nuestros valores, de nuestra ideología y de nuestra conciencia. Trabajemos para que las actuales y futuras generaciones de cubanos mantengan por siempre vivo el legado glorioso y digno de los próceres de la Patria, ellos son paradigmas de la nación.

Quienes sintieron y vieron a esta ciudad al siguiente día del paso del huracán Sandy y la ven hoy, tienen que repetir las palabras que expresó el compañero Raúl en las conclusiones de la última sesión de la Asamblea Nacional -y cito-: “No hay nada imposible para un pueblo unido, como el nuestro” -fin de la cita.

La voluntad, la energía, la disposición y la destreza de los santiagueros y de sus dirigentes para enfrentar la devastación de Santiago de Cuba, solo son posibles en una Revolución como la nuestra y en esta Isla que cuenta con amigos en todo el mundo, como Venezuela y Ecuador, al igual que muchos otros países que con su ayuda solidaria y desinteresada contribuyeron a la extraordinaria restauración de esta ciudad (Aplausos). En nombre de los cubanos, les reiteramos a todos el eterno agradecimiento por tan noble gesto.

Seguros estamos de expresar el sentir de nuestro pueblo, al trasmitir en su nombre, en el de la dirección de nuestro Partido y especialmente de Fidel y de Raúl, la más calurosa felicitación a las santiagueras y santiagueros, a los dirigentes del Partido, el Gobierno y las organizaciones de masas y sociales de la provincia, encabezados por el compañero Lázaro Expósito (Aplausos), a quien es justo reconocer la consagración a la misión encomendada y su contribución a los resultados alcanzados.

Santiago ha demostrado que, sin perder su hospitalidad, continúa siendo rebelde y heroica (Aplausos). A ello habría que agregar que tampoco puede renunciar a ser, como convocó Raúl -y lo acaba de señalar en su intervención el compañero Lázaro-, una ciudad cada día más bella, higiénica, ordenada y disciplinada (Aplausos).

Hace apenas diez días concluyeron el V Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular y el XI Pleno del Comité Central del Partido. En ellos se debatieron los puntos cardinales de nuestro quehacer, y los problemas y dificultades que enfrentamos con la voluntad expresa de resolverlos. En sus palabras ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, hizo un breve repaso de la política exterior de nuestra Revolución en el presente año; a lo anterior solo debo añadir que el pasado 20 de julio, con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, culminó la primera fase del proceso iniciado el 17 de diciembre del pasado año.

Comienza ahora un largo y complejo camino hacia la normalización de las relaciones bilaterales que incluye, entre otros aspectos, el cese del bloqueo y la devolución de la Base Naval de Guantánamo (Aplausos). En días recientes concluyó el X Co greso de la Unión de Jóvenes Comunistas, donde se conjugaron experiencias, métodos y formas de trabajo, que sin dudas perfeccionarán la labor de esta organización y le darán un mayor protagonismo en las principales tareas que acomete nuestra Revolución.

Nos encontramos a solo nueve meses de la celebración del VII Congreso del Partido, evento que nos permitirá pasar balance a la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social y a los Objetivos de la Primera Conferencia Nacional del Partido, así como proyectar su labor, en aras de continuar la construcción de nuestro socialismo, próspero y sostenible. Compañeras y compañeros: El 26 de Julio ha pasado a ser una fecha histórica en los anales de la larga y heroica lucha de nuestra patria por su libertad. Y es histórica no solo por los acontecimientos ocurridos ese día, sino porque aquellas acciones no fueron en vano. Las semillas sembradas por los que cayeron para ver a Cuba libre han dado su fruto: esta Revolución invencible.

Por eso, ¡cubanos de todas las generaciones!: ante el recuerdo de nuestros muertos, ¡seamos siempre fieles a la Patria y a la Revolución! (Aplausos.) Sirvan este aniversario 500 y este 26 de Julio como reafirmación del espíritu que llevó a los primeros combatientes, al mando del compañero Fidel, al asalto de esta fortaleza, hoy convertida en escuela, como ratificación de la voluntad emancipadora que ha acompañado a los combatientes y al pueblo en estos 62 años.

Un comité del Senado de Estados Unidos aprobó este jueves una enmienda para levantar totalmente las restricciones a los viajes a Cuba, un proyecto que llegó al Congreso menos de una semana después de que las dos naciones vecinas reanudaran sus relaciones.

El Comité de Apropiaciones del Senado, controlado por la oposición republicana, aprobó por 18 votos a favor y 12 en contra el levantamiento de las trabas que aún impiden a los estadounidenses y residentes legales viajar a la isla caribeña, así como a las transacciones bancarias relacionadas con esos viajes, informó Efe.

En la votación, cuatro senadores republicanos se unieron a catorce demócratas para aprobar la medida, con lo que la iniciativa pasará ahora al pleno del Senado.

La iniciativa también incluye el levantamiento de la prohibición que impide a cualquier embarcación que haya llevado mercancías a Cuba tocar puertos estadounidenses en los seis meses siguientes.

Esta es la primera medida presentada en el Congreso estadounidense en respaldo de la política del presidente Barack Obama para restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba, algo que tuvo lugar el pasado lunes y se escenificó con la apertura de la embajada de Cuba en Washington tras 54 años de ruptura.

La Administración Obama anunció en enero una serie de medidas que flexibilizaban las restricciones para los viajes a Cuba, principalmente con el fin de facilitar a las empresas de telecomunicaciones y financieras hacer negocios en la isla.

Pero es el Congreso el órgano que debe votar para acabar con estas restricciones dentro del marco legal sobre el que se sustenta el embargo económico a Cuba, algo que el presidente ya ha pedido a los legisladores que hagan a tenor de la normalización de relaciones.

Cuando se presentó en enero pasado en el Congreso el texto aprobado hoy en el Comité de Apropiaciones, denominado Ley de Libertad para Viajar a Cuba, la Casa Blanca expresó su satisfacción por la iniciativa, que iba en la línea del cambio histórico en las relaciones que Obama había anunciado un mes antes.

El texto legislativo fue impulsado por los senadores republicanos Jeff Flake, Jerry Moran, Michael Enzi y John Boozman, así como por los demócratas Patrick Leahy, Richard Durbin, Tom Udall y Sheldon Whitehouse.

La estrategia impulsada principalmente por Flake y Leahy, dos de los senadores más concienciados con el aperturismo hacia Cuba, consiste en legislar punto por punto el levantamiento del embargo, conscientes de que el éxito de una legislación integral sería mucho más complejo.

Moran declaró tras la aprobación de la iniciativa legal que esta supone para los estadounidenses obtener la libertad de viajar a todos los países del mundo, pero que también aumenta las “probabilidades” del pueblo cubano de alcanzar mayores libertades, gracias a su contacto con los estadounidenses.

El presidente Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro, anunciaron el 17 de diciembre pasado un proceso de normalización de relaciones que debe incluir el levantamiento del embargo.

Por otra parte, medios de prensa informaron hoy que el presidente Barack Obama organizó recientemente una reunión en la Casa Blanca para evaluar el estado actual y las proyecciones inmediatas de las relaciones con Cuba.

El encuentro tuvo lugar este miércoles, con la presencia del asesor de Seguridad Nacional y Comunicación Estratégica, Ben Rhodes; la subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson; y el encargado de negocios de la embajada norteamericana en La Habana, Jeffrey DeLaurentis.

También participaron Valeri Jarret, asesora de Obama, quien agradeció a nombre del gobernante a los presentes por el apoyo a su política hacia Cuba, y unos 70 empresarios cubanoamericanos, ejecutivos de diversos sectores, abogados, representantes de grupos de interés y expertos vinculados con Cuba.

Uno de los temas abordados fue las posibilidades de aprovechar los caminos existentes dentro de la política de sanciones vigente por el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos contra Cuba, en particular sobre la liberalización de los límites a los contactos con la isla.

El Canciller Bruno Rodríguez Parrilla y el Secretario de Estado John Kerry se reunieron hoy en el despacho privado del alto funcionario estadounidense por más tiempo de lo que se había previsto originalmente, y ambos sostuvieron más tarde un encuentro con la prensa en el Salón Benjamín Franklin del Departamento de Estado, donde primó “el tono de respeto e igualdad soberana”, según reconoció el Ministro de Exteriores de Cuba.

Kerry sorprendió gratamente al hablar en español para destacar que EEUU estaba dispuesto a convivir con Cuba como buenos vecinos. ”Por supuesto, esto no significa el final de las numerosas diferencias que separan a nuestros gobiernos”, agregó, sino que los intereses de ambas naciones pueden defenderse mejor a partir del acercamiento, no del “extrañamiento”, dijo.

Mientras, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba dijo a en la rueda de prensa conjunta que “el Secretario de Estado y yo hemos ratificado el interés en normalizar los vínculos bilaterales, reconociendo que este será un camino complejo y largo que demandará de la voluntad de ambas partes”.

He reiterado al señor Secretario de Estado, añadió Rodríguez, la voluntad del Gobierno Cubano de avanzar en el proceso hacia la normalización de las relaciones con los EEUU sobre la bases de respeto e igualdad soberana sin menoscabo a la independecia y la soberanía de Cuba y sin injerencias en nuestros asuntos internos.

El secretario de Estado John Kerry  confirmó que abrirá la nueva embajada de Estados Unidos en La Habana el próximo 14 de agosto.

Los altos funcionarios discutieron sobre temas como la cooperación en el cumplimiento de la ley, la lucha contra el narcotráfico, las telecomunicaciones, el Internet, los derechos humanos y la trata de personas. También conversaron sobre la apertura de las embajadas.

Dijo que el cambio “nunca es fácil” pero “no hay nada más fútil que vivir en el pasado”.

Poco después de la una de la tarde (Cuba y EEUU comparte el mismo uso horario), se inició el encuentro privado entre Rodríguez y Kerry, para la tradicional foto del saludo entre los funcionarios en la oficina privada del estadounidense. Más de una hora y media después, ambos se encontraron con la prensa.

JOHN KERRY: ESTAMOS DECIDIDOS
A VIVIR COMO BUENOS VECINOS

Con beneplácito el comienzo de su relación con el gobierno y el pueblo de Cuba, comenzó la conferencia de prensa conjunta el Secretario de Estado.

Estamos decididos a vivir como buenos vecinos, sobre la base del respeto mutuo, y queremos que nuestros ciudadanos en los Estados Unidos y en Cuba, miren hacia el futuro con esperanza, añadió.

Por ello celebramos este día, el 20 de julio, porque hoy empezamos a reparar lo que ha sido dañado, y abrir lo que ha estado durante demasiado tiempo ha estado cerrado.

Añadió que “este hito no significa el fin de las profundas diferencias que todavía nos separan. Lo que sí reflejan es la realidad: que la Guerra Fría terminó hace mucho tiempo, y que en interés de ambos países va a ser mejor un acercamiento diplomático que un alejamiento; y que hemos comenzado un proceso de normalización completo y que por supuesto va a llevar tiempo pero que va a beneficiar a los pueblos, tanto en Cuba como en los Estados Unidos”.

Este deseo de mirar hacia adelante fue lo que impulsó las conversaciones del día de hoy y lo que nos ha hecho llegar a este momento, aseguró.

“El ministro de Relaciones Exteriores y yo hemos abordado una gran cantidad de temas de interés mutuo: la cooperación en las fuerzas del orden, la lucha contra los estupefacientes, las comunicaciones, el internet, temas ambientales, derechos humanos, y también la trata de personas, y por supuesto también hablamos sobre la apertura de nuestras embajadas”, comenta.

Deseamos asegurarnos que estas embajadas puedan funcionar plenamente, y estamos seguros de que nuestros diplomáticos en ambos países van a tener la libertad de viajar y conversar con los ciudadanos de todo el país.

“Para poder liderar ese esfuerzo, me siento sumamente contento de tener un equipo de primera clase en Cuba, encabezado por el embajador DeLaurentis, Encargado de Negocios, quien es uno de los mejores y más experimentados servidores públicos. Felicito al ministro de Relaciones Exteriores Rodríguez por la apertura de la embajada de Cuba aquí en Washington esta mañana”, dijo Kerry.

Anunció que el 14 de agosto va a realizar su primer viaje como Secretario de Estado a Cuba, y a celebrar una ceremonia similar en la embajada de EEUU en La Habana, “pero antes de finalizar quiero agradecer a nuestros colegas de Suiza por el papel fundamental que desempeñaron durante mucho tiempo como un Estado protector, que por supuesto, terminó siendo mucho más tiempo de lo que se había anticipado”.

También deseo agradecer a nuestros amigos del continente que nos instaron, muchas veces durante décadas, que normalizásemos, y ahora han acogido con beneplácito nuestra decisión de hacerlo. Quiero agradecer la ayuda de nuestra subsecretaria Roberta Jacobson y todos los representantes que han trabajado tan denodadamente y que han permitido que se celebrase este día, añadió.

Reconoció el compromiso de todos aquellos que se interesaron por las relaciones de Estados Unidos y Cuba, “ya sea que estén de acuerdo o no. Los cambios no son fáciles, sobre todo cuando las relaciones están profundamente arraigadas, y aunque nosotros podemos y debemos aprender del pasado, no hay nada más inútil que vivir en el pasado”.

Aseguró que el presidente Obama y él creen “que podemos satisfacer las necesidades de nuestro pueblo con políticas para mejorar el futuro. Después de todo, no hay nada para perder y mucho para ganar. Alentando los viajes entre nuestros respectivos países, el intercambio de información, de ideas, la reanudación del comercio, y también la remoción de los obstáculos que han dificultado que las familias se visitasen”.

Dijo: “No nos equivoquemos; el proceso de la normalización plena de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba será largo y complejo. Obviamente, vamos a encontrar algunos momentos [de alegría] y también de frustración. Se va a necesitar mucha paciencia. Por lo tanto, debemos comenzar ya este viaje, porque es un viaje que debimos haber comenzado hace mucho tiempo, hoy con la apertura de nuestras embajadas y la visita del Canciller, estamos dando un paso histórico en la dirección correcta”.

Finalmente, aseguró que “tenemos que seguir avanzando en ambos países y tenemos que trabajar de manera abierta y con respeto… Les puedo asegurar a todo el mundo, inclusive al pueblo de Cuba, que los Estados Unidos van a cumplir con su parte… Y ahora, es un placer para mí, darle la palabra a nuestro invitado, el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez”.

BRUNO RODRÍGUEZ: NO HABRIAMOS LLEGADO
AQUÍ SIN LA SABIA CONDUCCIÓN DE FIDEL

Perdón por haber llegado tarde, comenzó el Canciller cubano, y estas fueron sus palabras:

Hemos tenido un encuentro respetuoso y constructivo con el Secretario de Estado John Kerry. Fue de especial significación izar la bandera cubana por primera vez después de 54 años. No habríamos podido llevar a este momento sin la sabia condución del liderazgo histórico de la Revolución, encabezado por Fidel Castro, y sin la resistencia y autoderteminacion del pueblo de Cuba y su firme convinción de seguir el camino escogido soberanamente.

Hemos llegado hasta aquí también gracias al apoyo solidario de América Latina y el Caribe, de la inmensa mayoría de los países del mundo y de muchos estadounidense y cubanos patriotas residentes en este país que persistieron durante años en sus esfuerzos para que Cuba y los Estados Unidos tuvieran una mejor relación.

Con el Secretario de Estado hemos intercambiado sobre los asuntos tratados por los Presidentes Raúl Castro y Barack Obama en su encuentro en la Cumbre de las Américas en Panamá, sobre el estado actual de las relaciones y los avances que se han logrado desde los anuncios realizados el pasado 17 de Diciembre, incluyendo la salida de Cuba de la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, donde nunca debió estar, y la ampliación de los intercambios sobre temas de interés común.

Trasladé el reconocimiento de nuestro pueblo y gobierno al presidente Obama por su decisión de trabajar por le cese del Bloqueo, de instar al Congreso a eliminarlo definitivamente y por su disposición a adoptar medidas ejecutivas que modifican la aplicación de algunos aspectos de estas políticas, que aunque han sido limitadas van en la dirección positiva.

Hemos subrayado que el Presidente de EEUU puede continuar usando sus prerrogativas ejecutivas para contribuir significativamente a la modificación de aspectos de la aplicación del bloqueo con vistas a su eliminación. No para buscar cambios en Cuba, que son de la exclusiva soberanía de la República de Cuba y de los cubanos, sino para atender al mejor interés de los ciudadanos estadounidenses.

Hemos insistido en que el levantamiento total del bloqueo es esencial para avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales, así como la devolución del territorio ocupado ilegalmente en Guantánamo y el pleno respeto a la soberanía de Cuba; así como la compensación a nuestro pueblo por daños humanos y económicos.

Reiteramos nuestra invitación a los ciudadanos estadounidenses a ejercer su derecho de viajar a Cuba, como al resto del mundo, y a las compañías de este país a aprovechar en igualdad de condiciones las oportunidades que Cuba ofrece.

El Secretario de Estado y yo hemos ratificado el interés en normalizar los vínculos bilaterales, reconociendo que este será un camino complejo y largo que demandará de la voluntad de ambas partes.

He reiterado al señor Secretario de Estado la voluntad del Gobierno Cubano de avanzar en el proceso hacia la normalización de las relaciones con los EEUU sobre la bases de respeto e igualdad soberana, sin menoscabo a la independecia y la soberanía de Cuba y sin injerencias en nuestros asuntos internos.

Es cierto que existen diferencias profundas entre los Gobiernos de Cuba y de EEUU, en cuanto a nuestras concepciones sobre el ejercicio de los Derechos Humanos por parte de todas las personas y en todo el planeta; y también en temas de Derecho Internacional, las cuales inevitablemente persistirán. Pero estamos convencidos de que ambos podemos cooperar y cohexistir de manera civilizada sobre la base del respeto de estas diferencias y el desarrollo de un diálogo constructivo orientado al bienestar de nuestros países y pueblos del continente y del mundo.

He transmitido al Secretario de Estado que será bienvenido en La Habana con motivo de la ceremonia de reapertura de la Embajada de EEUU, así que le estaré esperando, señor Secretario, en cualquier momento, y le agradezco su hospitalidad en Washington.

INTERCAMBIO CON LA PRENSA

Ante una pregunta de Andrea Mitchell, reportera y comentarista de NBC News, el Secretario de Estado se refirió a la petición de Cuba de cerrar la Base Naval que EEUU ocupa en Guantánamo.

“No es ninguna sorpresa (esta petición de Cuba), porque ha sido un tema de debate a lo largo del tiempo en el que hemos estado examinando nuestra relación… Hay cosas que Cuba querría ver y cosas que querrían ver los EEUU. Ambos han sido sumamente claros el uno con el otro, no ha habido ningún tipo de secreto y es por eso que hemos podido construir esta capacidad de llegar al momento actual”, aseguró.

Con respecto al embargo, el Presidente Obama no podría ser más claro al respecto: el Presidente ha llamado al Congreso a que retire el embargo, dijo Kerry.

“Nuestra esperanza es que el transcurso del desarrollo de esta relación a lo largo de las próximas semanas, meses, años (esperamos que no sean años) que la gente empiece a ver los beneficios que surgen en ambos países como resultado de este cambio en el día de hoy”, dijo.

Esperaríamos -añadió- que en el momento más apropiado se retire este bloqueo y que se puedan construir mayores cimientos para estas relaciones. Claro, esto va a requerir más tiempo, todos lo comprendemos, pero esta vez no hay ningún tipo de discusión ni de intención de parte nuestra de alterar el tratado con respecto al arriendo (de la Base Naval de Guantánamo), pero nosotros sabemos y entendemos que Cuba tiene sentimientos fuertes al respecto.

“Yo no sé qué nos depara el futuro, pero les puedo decir que de parte nuestra eso no es parte de la discusión”, reconoció Kerry.

Y más adelante: “Como dije, ambas partes tienen sentimientos muy profundos, nosotros hemos expresado y siempre expresaremos, porque es parte de nuestra política, de nuestro ADN como país, en EEUU nosotros expresamos nuestro entender. Hemos tenido buenos intercambios, pero como parte de este arreglo que se llevó a cabo tuvo que ver con un intercambio de personas y la puesta en libertad de otras”.

Dijo que en el día de hoy, tanto Bruno como él, comentaron cómo llevar esta relación a algo más fuerte, más robusto, de una manera eficaz para poder poner el acento sobre todos los temas pendientes y aprovechar al máximo este momento y no perder el futuro con respecto al embargo y otros temas pendientes. Nosotros seguiremos obrando en este sentido. Creo que el día de hoy es el principio de un esfuerzo constructivo y queremos que así se quede.

Cristina Escobar, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, preguntó al Canciller cubano las ventajas de tener una embajada en Estados Unidos, y a Kerry si EEUU cumpliría los Acuerdos de Viena sobre las relaciones diplomática.

Bruno respondió que el hecho de que se hayan restablecido las relaciones diplomáticas y se abran embajadas en ambas capitales, demuestra en primer lugar la voluntad mutua de avanzar hacia el mejoramiento de las relaciones entre nuestros países.

En segundo lugar, se establecen nuevos instrumentos que permiten ampliar y profundizar el diálogo bajo las circunstancias que he descrito.

En tercer lugar, durante el proceso de conversaciones previas, tal como expresan las cartas históricas que se han intercambiado el presidente Raúl Castro y el presidente Barack Obama, que las bases del normal funcionamiento de estas relaciones diplomáticas son los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas, los principios de derecho internacional y las normas de las convenciones de Viena de relaciones diplomáticas y consulares.

Por tanto -cerró su respuesta- hemos arribado a acuerdos en esta materia y puedo decir que cuba será absolutamente respetuosa de dichas disposiciones. Sus diplomáticos se atendrán firmemente en su conducta a esas reglas, y crearemos en La Habana todas las condiciones para el normal funcionamiento de la nueva embajada de los Estados Unidos en nuestra capital.

A continuación, John Kerry quiso “recalcar lo que ha dicho Bruno. Desde luego, parte de las negociaciones que han llevado a la apertura de las Embajadas eran que teníamos que llegar a un acuerdo con respecto a las funciones diplomáticas. (Durante) bastante tiempo, la Secretaria Adjunta Roberta Jacobson negoció con su homóloga. Luego el Canciller y yo nos reunimos y firmamos un acuerdo en el que se acata a la Convención de Viena y requiere que ambos países entiendan lo que es necesario y lo que es apropiado en este momento. Claro, puede estar sujeto a algún cambio en el futuro, pero por ahora estamos satisfechos puesto que acatamos la estructura de la Convención de Viena”.

La Voz de las Américas preguntó sobre la trayectoria de las próximas charlas y si Cuba prevé “una apertura política sobre la libertad de expresión y de asamblea, y la legalización de los partidos de oposición”.

Bruno Rodríguez aseguró que “la apertura política en Cuba ocurrió en el año 1959. La bandera que izamos esta mañana en la Embajada de Cuba esperó 54 años para regresar a esta capital. Los cubanos nos sentimos muy felices con la manera en que manejamos nuestros asuntos internos. Somos optimistas en la solución de nuestras dificultades, y somos muy celosos de nuestra soberanía. De manera que nos mantendremos en permanente consulta con nuestro pueblo para cambiar todo lo que necesite ser cambiado por voluntad soberana y exclusiva de los cubanos“.

Jorge Gestoso, de Telesur, preguntó a Kerry si esta nueva era de relaciones con Cuba significaba el reconocimiento de que las políticas de los Estados Unidos de aislar a países de Latinoamérica que difieren de sus opiniones políticas simplemente no funciona, y  le pidió su opinión sobre la relación con Venezuela. A Bruno le preguntó si se puede tener relaciones con Estados Unidos cuando Estados Unidos da todas las señales de que no quiere levantar el bloqueo y no quiere retirarse de Guantánamo. También, si el cambio de política de EEUU hacia la Isla “es un cambio de estrategia; Estados Unidos, durante más de medio siglo trató de cambiar a Cuba desde afuera, ahora ha implementado una manera creativa para intentar cambiarla desde adentro”.

El Canciller cubano dijo que “el hecho de que se hayan restablecido las relaciones diplomáticas y se estén abriendo ambas embajadas muestra una voluntad mutua de avanzar hacia la normalización de relaciones bilaterales”.

No fue poco -añadió- escuchar en apenas 15 minutos, en diciembre pasado, al presidente de los Estados Unidos de América, reconocer que la política de bloqueo a Cuba había sido errónea; había ocasionado daños y privaciones al pueblo cubano y había provocado aislamiento al gobierno de los Estados Unidos.

Hoy, tenemos una embajada, de un país al que se le reconoce totalmente soberano; aunque es una isla pequeña y vecina. Debo decir, que precisamente, el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas es apreciada por mi país como una señal de avanzar hacia una relación civilizada, a pesar de las diferencias, y tendrá sentido únicamente si el bloqueo es levantado; si, podemos resolver, en efecto, los problemas pendientes desde hace más de un siglo, y podemos componer una nueva clase de relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, distinta a la que ha existido a lo largo de toda la historia.

Aseguró que “sentimos que, el reconocimiento de la necesidad de levantar el bloqueo a Cuba. El hecho de que en las conversaciones que hemos tenido, incluida la mañana de hoy, percibimos respeto a la independencia de Cuba, a la autodeterminación de nuestro pueblo”.

Dijo que “el hecho de que podemos hablar, como hemos hablado el Secretario de Estado y yo en condiciones de absoluta igualdad soberana, pese a las diferencias, demuestra que como ha ocurrido en los hechos que nos han traído aquí hoy, demuestra que el diálogo es provechoso y que Estados Unidos y Cuba, por mandato del pueblo norteamericano y del pueblo cubano, estamos en condiciones de avanzar hacia un futuro de relaciones diferente al que hemos acumulado a lo largo de nuestra historia, y que responda precisamente, a los mejores intereses de nuestros ciudadanos”.

Finalmente, añadió que “hay un orden internacional, se reconoce el derecho internacional como la norma de conducta civilizada de los Estados; hay principios universalmente aceptados, y estos son lo que han permitido llegar hasta este minuto y los que orientarán nuestra conducta”.

John Kerry comentó:

Yo he aprendido en mi vida pública que no hay nada más difícil que intentar cambiar actitudes y creencias arraigadas profundamente que se basan en experiencias personales. También he aprendido, obviamente, en la experiencia en la que me uní al Senador John McCain en un esfuerzo de 10 años para intentar cambiar nuestra relación y llegar a la paz para terminar con la guerra después de 20 años de terminada la guerra, pero con batallas muy profundas en nuestro país sobre ese tema. Durante ese tiempo con mucho esfuerzo pudimos mostrar a la gente que había un camino mejor.

Hace un par de semanas tan solo, el Secretario del Partido Comunista de Vietnam estuvo aquí visitando al Presidente, y hoy tenemos relaciones comerciales y las cosas están cambiando rápidamente en ese país. No tan rápidamente como querrían varias personas, pero por lo menos están cambiando.

Entonces así es con Cuba. Todavía hay muchos sentimientos profundos, aquí en los EEUU hay muchos cubanos-americanos que han contribuido a la vida en nuestro país, muchos de ellos se oponen al cambio. Algunos opinan que ha llegado el momento de cambiar.

Cuando yo presté mi servicio en el Senado de EEUU había muchos que preguntaban que con el tiempo y nuestra política de aislamiento simplemente no estaba funcionando, nos estábamos autoaislando. Y pensamos que despúes de todos estos años había llegado el momento de intentar algo nuevo.

El Presidente Obama está haciendo esto en este momento. Cuando habló el Presidente de este cambio de política, (básicamente lo que dijo es) si quieren ustedes cavar un hoyo muy profundo y siguen cavando y no encuentran lo que están buscando, dejen de cavar.

Queda muy claro que nosotros hemos escogido un trayecto distinto, diferente. La gente me dice, la gente que ha visitado Cuba, sienten y advierten la emoción, las posibilidades, pero estoy convencido de que a medida que iremos resolviendo estos temas vamos a encontrar un mejor camino que va a satisfacer las necesidades de ambos pueblos, de ambos países y es por ello que el Presidente nos ha puesto sobre este camino.

Durante años él sentía y percibía que el pueblo cubano era el que estaba pagando el precio más alto y que no estábamos alcanzando el tipo de relación que tenemos ahora.

Con respecto a Venezuela dijo que el apoderado legal del Departamento de Estado, Tom Shannon, ha tenido varias conversaciones con Venezuela, que “tuvimos una conversación muy productiva antes de la Cumbre de las Américas en Panamá”.

“EEUU ha dicho repetidas veces que nosotros querríamos tener una relación normal con Venezuela y nos hemos acercado en un diálogo… Claro, hay diferencias con el Presidente Maduro y su gobierno, y hemos planteado esas diferencias y hablamos de ellas. También en el día de hoy el Ministro Rodríguez y yo hablamos específicamente de Venezuela con la esperanza de encontrar una mejor manera para salir adelante ya que se beneficiaría toda la región”.

Aseguró que “esperamos seguir adelante en este diálogo con Venezuela, esperamos que las relaciones diplomáticas con Cuba puedan adelantar un mejor diálogo con Venezuela. No vamos a estar desbordándonos de expresiones con optimismo excesivo para encontrar estas capacidades específicamente, pero sabemos que las vamos a buscar”.

Opinamos que esto va a incidir, añadió, y vamos a seguir obrando en este sentido. Este va a ser el beneficio que surgirá en el día de hoy.

“Con el inicio de relaciones diplomáticas nos comprometemos en hablar de nuestras diferencias, encontrar terrenos en el que podemos trabajar mancomunadamente para ayudar al pueblo de Cuba y de EEUU y los pueblos de toda la región”, concluyó.

Funcionarios norteamericanos confirmaron hoy en La Habana que quedaron restablecidas las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, y la Sección de Intereses se convirtió oficialmente en embajada.

En una nota de prensa, la representación señala que el acontecimiento está en concordancia con el anuncio efectuado el 1 de julio por el presidente Barack Obama.

La Sección de Intereses estadounidense se convirtió “en la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, y continuará sus funciones diplomáticas desde su local en el Malecón, bajo el liderazgo del encargado de negocios ad interim Jeffrey DeLaurentis”.

La nota confirma que el secretario de Estado, John Kerry, viajará a Cuba este verano para celebrar la reapertura de la representación en La Habana e izar la bandera estadounidense, y que en las próximas semanas se ofrecerán más detalles sobre la ceremonia.

Por otra parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, presidió hoy la ceremonia oficial de apertura de la embajada de la isla en Washington D.C. y tenía previsto  entrevistarse con su homólogo estadounidense en la sede del Departamento de Estado.

El jefe de la diplomacia cubana viajó al frente de una delegación integrada por una treintena de personalidades de la Mayor de las Antillas, que incluye parlamentarios, funcionarios, artistas, deportistas y líderes religiosos. (Con información de Prensa Latina)

A las 10:33 de la mañana comenzó la ceremonia oficial de la reapertura de la Embajada de Cuba en la capital de los Estados Unidos, con la Marcha de la Bandera a cargo del Batallón de Ceremonias del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, y el izamiento de la enseña patria, tras lo cual se escucharía el Himno Nacional.

Gritos de ¡Viva Cuba!¡Viva Fidel!¡Viva Raúl! se escucharon durante el emotivo izamiento de la enseña nacional cubana en Washington.

Más de 700 invitados acudieron al edificio de la Embajada cubana, entre ellos la subsecretaria de Estado Roberta Jacobson, que encabezó la delegación estadounidense durante seis meses de negociaciones que condujeron al anuncio del 1 de julio sobre la reapertura de embajadas. También acudieron congresistas, representantes de las Secretarías de Comercio, Agricultura y otras, así como intelectuales y otras personalidades norteamericanas.

En el salón de protocolo del segundo piso del edificio, el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, habló a los asistentes y al mundo.

Los enviados especiales de distintos medios cubanos dan cobertura en vivo la ceremonia, y luego al encuentro oficial entre el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla, y su par estadounidense, John Kerry, en el Departamento de Estado.

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla pronunció esta mañana el discurso en la ceremonia oficial de apertura de la embajada de Cuba en Washington. Una de las frases de mayor simbolismo pronunciadas por el ministro cubano de Exteriores refiere que "hoy se abre la oportunidad de empezar a trabajar para fundar unas relaciones bilaterales nuevas y distintas a todo lo anterior", mientras en otro momento ratificó el ánimo de trabajar "desde esta Embajada (...) para fomentar las relaciones y los vínculos amistosos entre nuestros pueblos".
A continuación los textos íntegros de su intervención tanto en español como en idioma inglés:

Excma. Sra. Roberta Jacobson, secretaria de Estado Adjunta y señores funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos que la acompañan:

Honorables Miembros del Congreso:

Estimados Representantes de las Organizaciones, Movimientos e Instituciones estadounidenses que han realizado ingentes esfuerzos por el cambio de política hacia Cuba y el mejoramiento de las relaciones bilaterales:

Estimados Representantes de las Organizaciones y Movimientos de la emigración patriótica:

Excelentísimos Sres. Embajadores:

Compañeros de la Delegación Cubana:

Encargado de negocios José Ramón Cabañas, funcionarios y trabajadores de la Embajada de Cuba:

Estimadas amigas y amigos:

La bandera que honramos a la entrada de esta sala es la misma que aquí fue arriada hace 54 años, conservada celosamente en la Florida por una familia de libertadores y luego por el Museo de nuestra ciudad oriental de Las Tunas, como anticipación de que este día tendría que llegar.

Ondea nuevamente en este lugar la bandera de la estrella solitaria que encarna la generosa sangre derramada, el sacrificio y la lucha más que centenaria de nuestro pueblo por la independencia nacional y la plena autodeterminación, frente a los más graves desafíos y peligros.

Rendimos homenaje a todos los que cayeron en su defensa y renovamos el compromiso de las generaciones presentes y, con absoluta confianza en las que vendrán, de servirla con honor.

Invocamos la memoria de José Martí, quien vivió consagrado a la lucha por la libertad de Cuba y conoció profundamente los Estados Unidos. En sus “Escenas Norteamericanas”, nos dejó una nítida descripción de la gran nación del norte y el elogio de lo mejor de ella. También, nos legó la advertencia de su desmedida apetencia de dominación que toda una historia de desencuentros ha confirmado.

Hemos llegado aquí gracias a la conducción firme y sabia del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, a cuyas ideas siempre guardaremos lealtad suprema. Recordamos su presencia en esta ciudad, en abril de 1959, para promover relaciones bilaterales justas y su sincero homenaje a Lincoln y Washington. Los propósitos que tempranamente lo hicieron venir, son los que hemos intentado en estas décadas y coinciden exactamente con los que nos proponemos hoy.

Muchos en esta sala, políticos, periodistas, personalidades de las letras o las ciencias, estudiantes, activistas sociales estadounidenses, atesoran infinitas horas de enriquecedora conversación con el Comandante que les permitieron comprender mejor nuestras razones, objetivos y decisiones.

Este acto ha sido posible por la libre e inquebrantable voluntad, la unidad, el sacrificio, la abnegación, la heroica resistencia y el trabajo de nuestro pueblo, y por la fuerza de la Nación y la cultura cubanas.

Varias generaciones de la diplomacia revolucionaria confluyeron en este esfuerzo y entregaron sus mártires. El ejemplo y el verbo trepidante de Raúl Roa, el Canciller de la Dignidad, continúan animando la política exterior cubana y estarán en el recuerdo de los más jóvenes y de los futuros diplomáticos.

Soy portador de un saludo del Presidente Raúl Castro, expresión de buena voluntad y de la sólida decisión política de avanzar, mediante el diálogo basado en el respeto mutuo y la igualdad soberana, hacia una convivencia civilizada, aun dentro de las diferencias entre ambos gobiernos, que favorezca la solución de los problemas bilaterales, promueva la cooperación y el desarrollo de vínculos mutuamente ventajosos como desean y merecen ambos pueblos.

Sabemos que ello sería una contribución a la paz, el desarrollo, la equidad y la estabilidad del continente, al ejercicio de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en La Habana.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de Embajadas, culmina hoy una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales.

Es grande el desafío porque nunca ha habido relaciones normales entre los Estados Unidos de América y Cuba pese a un siglo y medio de intensos y enriquecedores vínculos entre los pueblos.

La Enmienda Platt, impuesta en 1902 bajo ocupación militar, cercenó un esfuerzo libertador que había contado con la participación o la simpatía de no pocos ciudadanos norteamericanos y dio origen a la usurpación de territorio cubano en Guantánamo. Sus nefastas consecuencias marcaron indeleblemente nuestra historia común.

En 1959, Estados Unidos no aceptó la existencia de una pequeña y vecina isla totalmente independiente y unos años después, aun menos, la de una Revolución socialista que tuvo que defenderse, y desde entonces, encarna la voluntad de nuestro pueblo.

Cito la historia para afirmar que hoy se abre la oportunidad de empezar a trabajar para fundar unas relaciones bilaterales nuevas y distintas a todo lo anterior. Para ello, el gobierno cubano compromete toda su voluntad.

Solo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy.

Cada paso que se avance contará con el reconocimiento y la favorable disposición de nuestro pueblo y gobierno, y recibirá seguramente el aliento y el beneplácito de la América Latina y el Caribe y del mundo.

Ratificamos la voluntad de Cuba de avanzar hacia la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, con ánimo constructivo, pero sin menoscabo alguno a nuestra independencia, ni injerencia en asuntos que pertenecen a la exclusiva soberanía de los cubanos.

Persistir en objetivos obsoletos e injustos y solo proponerse un mero cambio en los métodos para conseguirlos, no hará legítimos aquellos ni ayudará al interés nacional de los Estados Unidos ni al de sus ciudadanos. Sin embargo, si así ocurriera, estaríamos dispuestos a aceptar ese desafío.

Acudiremos a este proceso, como escribiera el presidente Raúl Castro en su carta del 1ro. de julio al Presidente Barack Obama, “animados por la intención recíproca de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre nuestros pueblos y gobiernos”.

Desde esta Embajada, continuaremos trabajando con empeño para fomentar las relaciones culturales, económicas, científicas, académicas y deportivas, y los vínculos amistosos entre nuestros pueblos.

Trasmitimos el respeto y reconocimiento del gobierno cubano al Presidente de los Estados Unidos por su llamado al Congreso a levantar el bloqueo y por el cambio de política que ha enunciado, en particular por la disposición que ha expresado de ejercer sus facultades ejecutivas con ese propósito.

Recordamos especialmente la decisión del Presidente Carter de abrir Secciones de Intereses respectivas en septiembre de 1977.

Me complace agradecer al gobierno de la Confederación Suiza por su representación de los intereses cubanos durante los últimos 24 años.

En nombre del Gobierno y del pueblo de Cuba, deseo expresar nuestra gratitud a los miembros del Congreso, académicos, líderes religiosos, activistas, grupos de solidaridad, empresarios y tantos ciudadanos estadounidenses que se esforzaron a lo largo de muchos años para hacer llegar este día.

A la mayoría de los cubanos residentes en los Estados Unidos, que han defendido y reclaman una relación diferente de este país con nuestra Nación, expresamos reconocimiento. Nos han dicho, conmovidos, que multiplicarán sus esfuerzos, leales a la tradición de la emigración patriótica que sirvió de sustento a los ideales de independencia.

Expresamos gratitud a nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños, que han estado de manera decisiva junto a nuestro país y reclamaron un nuevo capítulo en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, al igual que lo hicieron con extraordinaria constancia muchísimos amigos en todo el mundo.

Reitero nuestro reconocimiento a los gobiernos, aquí representados por el Cuerpo Diplomático, que con su voz y voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en otros ámbitos dieron una contribución decisiva.

José Martí organizó desde aquí el Partido Revolucionario Cubano para conquistar la libertad, toda la justicia y la dignidad plena de los seres humanos. Sus ideas, reivindicadas heroicamente en el año de su Centenario, siguen siendo la esencial inspiración en este camino que nuestro pueblo, soberanamente, ha escogido.

Muchas gracias.

STATEMENT BY BRUNO RODRÍGUEZ PARRILLA, MINISTER OF FOREIGN AFFAIRS OF THE REPUBLIC OF CUBA, AT THE CEREMONY TO RE-OPEN THE CUBAN EMBASSY IN THE UNITED STATES. WASHINGTON, JULY 20, 2015.

Her Excellency Mrs. Roberta Jacobson, Assistant Secretary of State;
Officials of the US Government accompanying her;

Honorable members of Congress;

Esteemed Representatives of the US Organizations, Movements and Institutions who have made huge efforts in favor of the change of the US Cuba policy and the improvement of bilateral relations;

Esteemed Representatives of the Organizations and Movements of the patriotic emigration;

Distinguished Ambassadors;

Comrades of the Cuban Delegation;

José Ramón Cabañas, Chargé D’ Affairs;

Officials and workers of the Cuban Embassy;

Esteemed friends;

The flag that we revere at the entrance of this room is the same that was hauled down here 54 years ago, which was zealously kept in Florida by a family of liberators and later on by the Museum of our eastern city of Las Tunas, as a sort of premonition that this day would certainly come.

Flying once again in this place is the lone-star flag which embodies the generous blood that was shed, the sacrifices made and the struggle waged for more than one hundred years by our people for their national independence and full self-determination, facing the most serious challenges and risks.

Today we pay homage to all those who died in its defense and renew the commitment of the present generations, fully confident on the newer ones, to serve it with honor.

We evoke the memory of José Martí, who was fully devoted to the struggle for the freedom of Cuba and managed to get a profound knowledge about the United States: In his “North American Scenes” he made a vivid description of the great nation to the North and extolled its virtues. He also bequeathed to us a warning against its excessive craving for domination which was confirmed by a long history of disagreements.

We’ve been able to make it through this date thanks to the firm and wise leadership of Fidel Castro Ruz, the historic leader of the Cuban Revolution, whose ideas we will always revere with utmost loyalty. We now recall his presence in this city, in April of 1959, with the purpose of promoting fair bilateral relations, as well as the sincere tribute he paid to Lincoln and Washington. The purposes that brought him to this country on such an early time are the same that have pursued throughout these decades and coincide exactly with the ones that we pursue today. Many in this room, whether politicians, journalists, outstanding personalities in the fields of arts or sciences, students or American social activists, have been able to treasure unlimited hours of enriching talks with the Commander, which allowed them to have a better understanding of our reasons, goals and decisions.

This ceremony has been possible thanks to the free and unshakable will, unity, sacrifice, selflessness, heroic resistance and work of our people and also the strength of the Cuban Nation and its culture.

Several generations of the revolutionary diplomacy have converged in this effort and offered their martyrs. The example and vibrant speech of Raúl Roa, the Chancellor of Dignity, have continued to inspire Cuba’s foreign policy and will remain forever in the memory of the younger generations and future diplomats.

I bring greetings from President Raúl Castro, as an expression of the good will and sound determination to move forward, through a dialogue based on mutual respect and sovereign equality, to a civilized coexistence, even despite the differences that exist between both governments, which makes it possible to solve bilateral problems and promote cooperation and the development of mutually beneficial relations, just as both peoples desire and deserve.

We know that this would contribute to peace, development, equity and stability in the continent; the implementation of the purposes and principles enshrined in the UN Charter and in the Proclamation of Latin America and the Caribbean as a Zone of Peace, which was signed at the Second Summit of the Community of Latin American and Caribbean States held in Havana.

Today, the re-establishment of diplomatic relations and the re-opening of embassies complete the first stage of the bilateral dialogue and pave the way to the complex and certainly long process towards the normalization of bilateral relations.

The challenge is huge because there have never been normal relations between the United States of America and Cuba, in spite of the one and a half century of intensive and enriching links that have existed between both peoples.

The Platt Amendment, imposed in 1902 under a military occupation, thwarted the liberation efforts that had counted on the participation or the sympathy of quite a few American citizens and led to the usurpation of a piece of Cuban territory in Guantánamo. Its nefarious consequences left an indelible mark in our common history.

In 1959, the United States refused to accept the existence of a fully independent small and neighboring island and much less, a few years later, a socialist Revolution that was forced to defend itself and has embodied, ever since then, our people’s will.

I have referred to History to reaffirm that today an opportunity has opened up to begin working in order to establish new bilateral relations, quite different from whatever existed in the past. The Cuban government is fully committed to that.

Only the lifting of the economic, commercial and financial blockade which has caused so much harm and suffering to our people; the return of the occupied territory in Guantánamo and the respect for Cuba’s sovereignty will lend some meaning to the historic event that we are witnessing today.

Every step forward will receive the recognition and the favorable acceptance of our people and government, and most certainly the encouragement and approval of Latin America and the Caribbean and the entire world.

We reaffirm Cuba’s willingness to move towards the normalization of relations with the United States in a constructive spirit, but without any prejudice whatsoever to our independence or any interference in the affairs that fall under the exclusive sovereignty of Cubans.

To insist in the attainment of obsolete and unjust goals, only hoping for a mere change in the methods to achieve them will not legitimize them or favor the national interest of the United States or its citizens. However, should that be the case, we would be ready to face the challenge.

We will engage in this process, as was written by President Raúl Castro in his letter of July 1st to President Obama, “encouraged by the reciprocal intention of developing respectful and cooperative relations between our peoples and governments.”

From this Embassy, we will continue to work tirelessly to promote cultural, economic, scientific, academic and sports relations as well as friendly ties between our peoples.

We would like to convey the Cuban government’s respect and recognition to the President of the United States for urging the US Congress to lift the blockade as well as for the change of policy that he has announced, but in particular for the disposition he has showed to make use of his executive powers for that purpose.

We are particularly reminded of President Carter’s decision to open the respective Interests Sections back in September of 1977.

I am pleased to express my gratitude to the Government of the Swiss Confederation for having represented the Cuban interests for the last 24 years.

On behalf of the Government and the people of Cuba, I would like to express our gratitude to the members of Congress, scholars, religious leaders, activists, solidarity groups, business people and so many US citizens who worked so hard for so many years so that this day would come.

To the majority of Cubans residing in the United States who have advocated and called for a different kind of relation of this country with our Nation, we would like to express our recognition. Deeply moved, they have told us that they would multiply their efforts and will remain faithful to the legacy of the patriotic emigration that supported the ideals of independence.

We would like to express our gratitude to our Latin American and Caribbean brothers and sisters who have resolutely supported our country and called for a new chapter in the relations between the United States and Cuba, as was done, with extraordinary perseverance, by a lot of friends from all over the world.

I reiterate our recognition to the governments represented here by the Diplomatic Corps, whose voice and vote at the UN General Assembly and other fora made a decisive contribution.

From this country José Martí organized the Cuban Revolutionary Party to conquer freedom, all the justice and the full dignity of human beings. His ideas, which were heroically vindicated in his centennial year, continue to be the main inspiration that moves us along the path that our people have sovereignly chosen.

Thank you, very much.

Ciento veintitrés empresas estatales cubanas terminaron el año 2014 con saldos negativos en su gestión y 24 de ellas se extinguirán este año tras reportar pérdidas económicas reiteradas desde 2012, según revela un informe parlamentario divulgado este lunes por el diario Granma.

Otras seis entidades que fueron evaluadas con resultados negativos en 2014 tienen aprobado trabajar hasta el próximo año, según la información presentada a los diputados por la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional.

Está prevista además la recuperación de otras 26 durante el año en curso, a partir de previsiones de las propias empresas o por cambios en el sistema de financiación.

Los parlamentarios llamaron la atención sobre las ‘consecuencias sociales’ de estas deficiencias y criticaron los problemas en la ‘gestión’ de las empresas agrarias, las ‘debilidades’ en su dirección y la ‘falta de programas’ de desarrollo sobre la base de la ciencia y las inversiones, dijo el Granma.

Del Minag específicamente, que concentra el mayor volumen, 23 tienen prevista su extinción y se encuentran en diferentes fases de ese proceso; 16 deben enrumbar sus resultados económicos durante este 2015; y otras dos entidades estiman recuperarse el próximo calendario.

Según el informe presentado, el Grupo Em­presarial Azcuba, que también cuenta con cin­co empresas con pérdidas, prevé su recuperación este año, luego de efectuar un grupo de acciones que les han permitido recobrar su gestión y en estos momentos muestran resultados positivos en sus estados financieros.

Además se conoció que al cierre del primer trimestre de este año 65 empresas de todo el país muestran pérdidas.

Durante las fiscalizaciones realizadas por los diputados en dicho periodo se comprobó, de acuerdo con Utrera Caballero, que en los primeros meses del 2015 existían entidades que no tenían en su poder el plan aprobado. Se evidenció, además, que aún persisten dificultades en el proceso de planificación, pues en varias empresas lo previsto difiere sobremanera de lo real obtenido.

Ello fue valorado de inaceptable por los parlamentarios, quienes reconocieron que mientras existan estas problemáticas no puede ha­blarse de desarrollo sostenible. De igual forma, insistieron en que los análisis superen el ámbito empresarial y tengan en cuenta las consecuencias negativas de las pérdidas en la satisfacción de las necesidades de la población.

Una intervención medular fue la del diputado Giraldo Jesús Martín, del municipio de Jo­ve­llanos, de Matanzas, quien reflexionó sobre los hondos problemas de la Agricultura en materia de gestión organizacional, descapitalización empresarial, insuficiente capacitación de los re­cursos humanos y baja aplicación de los re­sultados científicos.

Alexis Rodríguez, director de Contabilidad y Precio del Minag, explicó que la extinción de las empresas con pérdidas sostenidas no implica una disminución de los niveles de actividad sino un reordenamiento de los recursos para la prestación eficiente de los servicios.

Mientras Lina Pedraza, ministra de Finan­zas y Precios reconoció “la imposibilidad del Minag para dar respuesta por sí solo a la situación de las deudas que vienen arrastrando en su gestión, por lo cual habrá que darle seguimiento y apoyo”.

Los parlamentarios también intercambiaron sobre los resultados derivados de las visitas a 34 municipios del país, pertenecientes a las provincias de Las Tunas, Holguín, La Habana y Sancti Spíritus, con el propósito de fiscalizar la implementación de las medidas que aseguran el cumplimiento del plan de la Economía.

La diputada Gricel Castro, presidenta de la co­­misión, comentó que fue revisada la aplicación de la Resolución 17, del Ministerio de Tra­bajo y Seguridad Social, en 25 entidades de las provincias mencionadas.

Tales controles arrojaron que existen entidades que no tienen actualizada la guía de autocontrol de la Contraloría General de la Re­pú­blica ni los trabajadores dominan su contenido, persisten deficiencias en el control interno y en la gestión de los recursos humanos, pagos sin respaldos productivos, lo que afecta el Pre­supuesto del Estado, así como insuficiencias en el proceso de contratación que propician condiciones para presuntos hechos delictivos.

Las diez comisiones permanente del Parlamento iniciaron el pasado sábado sus debates previos al primer pleno ordinario del año, previsto para el próximo miércoles.

(Con información de Granma)

El público disfrutó el enfrentamiento, reconoció la calidad de ambos gimnastas, pero se rindió ante la evidencia y una vez se anunció el veredicto abucheó a los jueces.

A criterio de los miles de aficionados reunidos en el Exhibition Place, Manrique Larduet mereció la corona del all around, la que legitima al gimnasta más completo en Toronto-2015.

Él y no el norteamericano Samuel Mikulak, un competidor de armas tomar, valga resaltarlo.

Fuera de los focos, Larduet consideró muy valioso el segundo puesto y hasta tuvo palabras de elogio para su rival, una actitud divergente de la de su entrenador Carlos Gil, lloroso por rozar un título soñado varios meses en Cuba.

Abatido como si se hubiera caído de la barra fija en una competición olímpica, Gil también alabó el rendimiento del estadounidense e incluso se apartó de cualquier discurso acusatorio, aunque lamentó una y otra vez lo que califica “una injusticia, porque echa a perder el esfuerzo y la dedicación de este muchacho durante mucho tiempo”.

Se trató, digamos, de un palmarés excepcional que conviene tener en alta estima y que conmina a cuidar, mimar, querer y respetar a Larduet desde ya, no solo cuando gana, también si los laureles lo esquivan.

Hasta resultó premonitorio, toda vez que las medallas de plata terminaron por tensar los nervios y signar la jornada de los cubanos, si bien los oros, siete en total, los catapultaron hasta el tercer escalafón del medallero.

Este lunes, encima un escalón de otros cinco títulos, quedó impresa en los anales panamericanos la proeza del kayacista Jorge García, campeón dos veces en unas pocas horas del K-1 a 1000 metros y del K-2 en esa misma distancia junto a Reinier Torres.

Bien vale cada elogio, los reclama con merecimientos y siempre es buen momento para profesárselos.

Ahora, con mejor criterio, porque para cuando emergieron de las aguas del Centro Panamericano de Aguas Tranquilas de Welland, la jornada comenzaba con la sensación de que todo estaba a punto de suceder y no se le valoró como debió ser.

Quizás, porque en varias sedes se anunciaban más gestas y los cubanos, ávidos de glorias deportivas como solo y siempre somos nosotros, estábamos frotándonos las manos.

Quizás porque no solemos valuar de manera justa.

Nintendo, gigante japonés de los videojuegos, anunció el fallecimiento de su presidente, Satoru Iwata, a los 55 años de edad.

Iwata falleció el sábado por una obstrucción en el conducto biliar y de la que ya se había operado el año pasado.

Nacido en Saporo en 1959 y licenciado en computación, Iwata era el presidente de Nintendo desde 2002.

Iwata tomó la empresa de las manos de Hiroshi Yamauchi, responsable de transformar al fabricante de naipes en gigante de los videojuegos.

Iwata se convirtió en una cara muy conocida en el mundillo por su gusto por aparecer en las presentaciones de los nuevos productos.

Bajo su mandato, se produjo en 2006 el lanzamiento de la Wii, uno de los mayores éxitos en la historia reciente de la empresa.

También fue uno de los artífices de la consola portátil Nintendo DS, otro éxito comercial en su currículum.

Sin embargo, en su trayectoria también pesa el escaso éxito de la Wii U y los malos resultados financieros de los últimos años.

(Con información de BBC)

Al finalizar en la mañana las primeras sesiones de las Comisiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Josefina Vidal, Directora General para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, ofreció breves declaraciones a la prensa sobre el proceso de restablecimiento de relaciones con el gobierno norteamericano.

Estas fueron las palabras:

Fui invitada en la mañana de hoy a hacer una presentación ante los miembros de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular sobre el estado y el punto en que se encuentran Cuba y Estados Unidos.

Les hice un resumen a los miembros del parlamento de lo que ha transcurrido entre el 17 de diciembre pasado y el momento actual. Como ustedes conocen, estamos a punto de concluir una primera fase que se va a cerrar el próximo 20 de julio, día en que van a quedar oficialmente establecidas las relaciones entre Cuba y EEUU, y en el cual las Secciones de Intereses en nuestros dos países se van a convertir en embajadas.

Ese día estaremos cerrando esta primera fase del proceso que hemos iniciado con Estados Unidos y a partir de ese momento comenzaremos a trabajar en la segunda fase, que es lo que llamamos “el proceso hacia la normalización de relaciones”, que va a tomar tiempo porque tendremos que abordar en ese momento, temas muy complejos que se han acumulado a lo largo de cinco décadas y tenemos que resolver para poder decir que un día las relaciones entre Cuba y EEUU son normales.

El 20 de julio, casualmente coincidiendo con el día del restablecimiento de las relaciones, se va a hacer la ceremonia de apertura de nuestra Embajada en Washington. En los próximos días se les va a estar ofreciendo un poco de información y detalles sobre este acontecimiento. Muchas gracias a todos.

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