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Cuenta la mitología griega que la anémona nació de la sangre que manó de un costado de Adonis, cuando este murió tras el ataque de un jabalí. Para los helénicos el nombre significa “flor del viento” y le pertenece a la diosa Venus, a la cual se le consagraba.

Pero la mística no queda ahí. Por ejemplo, los egipcios representaban en sus jeroglíficos en forma de anémona. Y otras creencias han llegado hasta nuestros días, como la de utilizar las hojas de la planta en bolsitas para talismanes eróticos.

Otros supersticiosos sostienen que para mantener el amor y la amistad y conseguir nuevos amigos hay que escribir la palabra MEHOH sobre pergamino virgen, con el jugo extraído de pétalos de anémona macerados en alcohol. El documento con la escritura  debe llevarse encima y renovarse al cabo de un año.

No faltan los que le atribuyen propiedades esotéricas cuando afirman que en  sahumerios, la flor favorece la intuición y comunica con el mundo de los espíritus.

En el lenguaje de las flores el nombre de la planta significa inestabilidad. Luego, resulta curioso y hasta extraño que muchos la aconsejen apropiada para el ramo de novia.

Lo cierto es que la anémona, o Anemone, es un género con unas 120 especies de plantas, de la familia de las Ranunculaceae que se encuentran distribuida en las zonas templadas de los Hemisferios Norte y Sur del planeta. Está estrechamente relacionado con los géneros, Pulsatilla y Hepatica, incluidos por algunos botánicos.
 
La mayoría de las especies son muy utilizadas en los jardines, sobre todo en los jardines paisajistas donde forman praderas espectaculares. Entre  las más conocidas y populares se encuentra Anemone coronaria, frecuentemente llamada anémona amapola, una planta con raíces tuberosas, con hojas divididas, parecidas al perejil, y grandes flores semejantes a amapolas.

Además de la forma, resulta muy atractiva la impresión visual que ofrece la gama de colores de sus flores, que pueden ser escarlata, carmesí, azules, púrpura y blancos.

Según consejos de abuelos, con la preparación de un aceite con pétalos de esta flor, se consigue un bálsamo excelente para los dolores de las articulaciones.
 
Entre las recomendaciones para el cultivo de la anémona cuenta que se prefiere sembrarla en suelo arcilloso, enriquecido con abono bien descompuesto, que debe estar suelto debajo de los tubérculos. En canteros se consiguen fácilmente a partir de plantar semillas.

Es aconsejable que la luz  desde semisombra a umbrío, con luz solar directa durante la mañana. En cuanto a la temperatura, si hay heladas fuertes, habrá que cubrirlas. Por su lado, tener en cuenta que esta planta se desarrollan mejor en una atmósfera húmeda.

A la hora de la siembra debe velarse porque los pequeños bulbos se planten a 5 cm de profundidad a mediados de otoño, en la tierra del jardín o en macetas para poder entrarlas en casa cuando empiecen a florecer.

El riego es aconsejable que lo efectúen frecuentemente, no abundante, más o menos diariamente, de modo que el suelo esté constantemente fresco, pero no impregnado de agua.Nunca debe estar muy seca. Al cabo de algunos años deberá reemplazar los tubérculos, ya que tienden a debilitarse. Y tenerse presente que la multiplicación es mediante división de los rizomas o por semillas.

Estas son plantas resistente a plagas y enfermedades, salvo a pulgones y caracoles.

Los tipos dese gradúan por su calidad y por las partes de la planta usada. Hay grandes variaciones en precio y en calidad dentro de las categorías, y hay muchas especialidades en té verde que caen fuera de este espectro. Los mejores tés verdes de Japón son de Yame en la prefectura de Fukuoka y de Uji, región de Kioto.

A saber, después de China son los nipones los que más gustan del té verde. Aunque también en otros países asiáticos lo producen y consumen. Son muy reconocidos el  té verde de Ceilán, de Darjeeling, de Viet Nam y el de Assam.

Tradicionalmente, los tés verdes se preparan con agua por debajo del punto de ebullición (de 80 a 90 °C). El tiempo de infusión es de 45 segundos a 1 minuto, a mayor tiempo de  se amarga y el líquido  se torna amarillo. Si se desea con mayor sabor, agregar mas té, no tiempo.

Lo primero que tenemos que hacer es determinar cuántas tazas de té queremos preparar. Debemos utilizar aproximadamente 5 g de hojas por cada unidad de medida. Colocamos estas hojas en un filtro y luego hervimos abundante agua en una olla pequeña.

Una vez que hierva el líquido colocamos el filtro con las hojas encima de una taza y vertemos el agua hirviente, dejamos que se empapen las hojas dos o tres minutos, lo dejamos enfriar y listo. ¡Así tendremos una sabrosa taza de té verde tradicional!

Por norma general todos los tés tienen propiedades y nutrientes comunes, como por ejemplo fluoruro, que protege el esmalte dental y actúa como defensa con las enfermedades de las encías.
 
Otra de las cualidades que se le atribuye a esta planta es que previene la formación de cáncer (pulmón, colon y piel). Por otro lado, resulta un excelente antioxidante que también previene muchas enfermedades cardíacas, y que ayuda a eliminar numerosas toxinas y desechos del cuerpo.

No obstante a los numerables beneficios que reporta para la salud humana, el té verde contiene cafeína, aunque en un nivel inferior al té negro, en relación al peso y al café.

En el caso particular de la cafeína, los efectos secundarios de la infusión pueden provocar insomnio, nerviosismo, irritabilidad, alteraciones del sueño, vómitos, diarreas, gases, temblor, acidez, mareos, confusión, aumento de la tensión arterial y zumbidos, entre otros malestares.

En tanto, dado que las bases xánticas tienen una acción diurética, se puede observar un aumento de la producción de orina, pudiendo provocar deshidratación. Precisamente por este efecto el consumo del té verde puede alterar la absorción de minerales como el calcio y hierro, vitaminas en el caso de la B1, y acelerar la excreción de potasio.
 
En cuanto a su contenido en taninos, si se toman infusiones concentradas o en ayunas, puede provocar náuseas y vómitos, irritando la mucosa del estómago y el colón, aunque este efecto es más marcado en el té negro. Para contrarrestarlo se aconseja acompañarlo con la ingesta de algún sólido.

De estar diagnosticado y tomando algún medicamento debe tener la precaución de que si es del tipo IMAO (inhibidores de la mono-amino-oxidasa), tenerse en cuenta, que la teína presente en el té verde puede causar problemas. Esas mismas medidas se aconsejan adoptar si está sometido a un tratamiento con fármacos como adenosina, quinolona, medicamentos que retardan la coagulación sanguínea; clozapina, dipiridamol, estrógenos, fluvoxamina, litio, riluzole y verapamilo. (continuará)
 

Estudios recientes sobre el té verde dan cuenta de que existe un vínculo entre el consumo de esta bebida y una menor incidencia de una variedad de cánceres en la población, con resultados mixtos.
 
Los adeptos a esta milenaria infusión  asocian sus beneficios para la salud a múltiples factores que luego repercuten en un mejor funcionamiento del organismo. En síntesis, tanto los amantes del mundialmente extendido producto como investigadores y científicos lo señalan como muy beneficioso paran la función de cognición.

Otros estudiosos le atribuyen propiedades a favor de la detención de ciertas enfermedades neurodegenerativas, tales como el Alzheimir y que sirve para el tratamiento de esclerosis múltiples.
 
Tal presupuesto se basa en que las cualidades presentes en la composición del  té verde impide la degradación de las membranas celulares, mediante la neutralización de la propagación de los radicales libres, los que se producen durante el proceso de oxidación.

Y no faltan quienes aseguran su efectividad para  contrarrestar los efectos de artritis.
También apuestan por sus beneficios en la reducción del colesterol LDL, así que con el aumento de la lipoxidación –que ayuda a utilizar la grasa como fuente de energía- y aumento del metabolismo.

Algunos científicos han demostrado  que el consumo del té verde está asociado a la   prevención del descenso de células T inmunes por causa del VIH.  En pruebas de laboratorio, la sustancia EGCG, que se encuentra en la planta, impide que el VIH ataque las células-T. Sin embargo, no se sabe si esto tiene algún efecto similar sobre los seres humanos todavía.

Según reportes, un estudio en 2006  realizado en Japón, mostraron que los adultos que consumían tres o más tazas de té verde al día tenían un menor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cáncer.
 
Esos resultados, de acuerdo a criterios especializados, son muy alentadores pues  se espera que la ingestión de la bebida contribuiría sustancialmente a la prolongación de la esperanza de vida, teniendo en cuenta que esos dos padecimientos  son las dos causas principales de muerte en todo el mundo.

En el propio año  de 2006, investigadores de la Facultad de Medicina de Yale, abordaron la llamada “paradoja asiática”, en lo que se refiere a tasas más bajas de enfermedades cardíacas en ese continente.

Tras esos análisis científicos se especuló con que los 1,2 litros de té verde al día consumidos proporcionan altos niveles de polifenoles y otros antioxidantes. Estos compuestos pueden funcionar de varias maneras para mejorar la salud cardiovascular, incluyendo la prevención de la segregación plaquetaria y la mejora en los niveles de colesterol, asociado a la reducción de la lipoxidación del colesterol LDL, como se ha dicho antes. (continuará)

Se dice que fueron los chinos quienes descubrieron el hace miles de años. Su  más remota referencia como una ayuda de la salud data de 2 737 antes de Cristo.  Lo cierto es que al principio siempre fue una bebida costosa a la que solo accederían segmentos opulentos de la población.
 
El té verde, a  diferencia del negro,  las hojas se recoge frescas y después de someterse a la torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y  luego  se secan.  Los principales países productores de esta infusión son  la propia China, Japón y Vietnam.

Desde el punto de vista de los que le reporta a la salud humana esta planta,  sus bienhechores afirman que tiene un efecto positivo en los cinco órganos vitales, especialmente el corazón.
 
El hecho es que se ha demostrado que contiene importantes cantidades de L-teanina, una sustancia nootrópica y adapto génica que potencia la actividad cognitiva, induciendo la neurogénesis, y mejorando procesos cognitivos tales como memoria, atención, concentración y aprendizaje.

Entonces, ahora resulta que una investigación reciente le  aportan al te verde  la primera evidencia de  mejora sustancialmente  la memoria de trabajo, la que  a corto plazo  nos permite recordar durante unos instantes, sin necesidad de tomar nota, por ejemplo  un número telefónico que no sabíamos y que nos acaban de decir. Esta función del cerebro la empleamos miles de veces al día y es la que nos permite realizar trabajos de cierta complejidad, por fases, de una manera lo bastante fluida.

Ya en  estudios anteriores, se había analizado concienzudamente los ingredientes de esta planta en el marco de investigaciones sobre sustancias anticancerígenas. Sin embargo, la comunidad científica se ha estado preguntando sobre la influencia positiva de esta bebida en el cerebro humano.

Tales interrogantes desembocaron en las pesquisas para determinar los efectos beneficios de la infusión   sobre el rendimiento cognitivo. Con esas premisas en la Universidad de Basilea, en Suiza, han comprobado que el extracto del té verde incrementa la conectividad efectiva del cerebro, es decir, la influencia causal que un área de ese órgano ejerce sobre otra.
 
Este efecto sobre la conectividad también llevó a una mejora en el propio rendimiento cognitivo durante unos experimentos: Los sujetos de estudio tuvieron resultados significativamente mejores en tareas de memoria de trabajo después de tomar extracto de té verde.

En las pruebas llevadas a cabo por los equipos de investigación de los profesores Christoph Beglinger y Stefan Borgwardt, los sujetos de estudio, hombres sanos todos ellos, recibieron una bebida no alcohólica que contenía varios gramos de extracto de té verde, antes de resolver tareas para las que era vital usar la memoria de trabajo.
 
Según la propia información bridada por NCYT Amazings, vía Internet, los científicos analizaron, mediante imágenes captadas por resonancia magnética, cómo afectaba ese consumo de extracto de té verde a la actividad cerebral de los hombres. Las secuencias mostraron una conectividad aumentada entre la corteza parietal y la corteza frontal.
 
Los investigadores  lo correlacionaron de forma positiva con una mejora en el rendimiento de los participantes en la realización de las tareas. Ello sugiere, tal como apunta Borgwardt, que el té verde podría incrementar la plasticidad sináptica a corto plazo del cerebro. (continuará)

La acacia es quizás uno de los árboles más útiles en términos de los bienes que produce. Muchos le estiman por su madera para la fabricación de pisos, muebles y barcos; pero es justo reconocer los numerosos beneficios que le reporta a la  salud humana.

Veamos por qué:

La corteza y la savia del árbol, por ejemplo, se utilizan con fines medicinales en muchas partes del mundo. Estos elementos se pueden encontrar en forma de goma, polvo y extracto líquido.
 
Precisamente, según la bibliografía consultada,  la fibra o savia de la planta en cuestión es empleada en determinadas regiones del mundo para ayudar a elevar el colesterol HDL (colesterol bueno) en el cuerpo.
 
Otros sostienen que esta parte de la acacia también mantiene a raya el hambre mediante la activación de una hormona llamada CCK. Este es el producto glandular que te dice que dejes de comer cuando estás lleno.
 
La propia fibra de  se sabe que ayuda a eliminar toxinas que se acumulan en el sistema digestivo. Ella absorbe estas sustancias indeseables, que son evacuadas a través del proceso digestivo. Y no faltan los que afirman que la fibra,  tomada regularmente, puede reducir los riesgos de cáncer de colon.

Por su lado, el polvo hecho de corteza molida puede ser usado para una variedad de problemas de salud. Entre ellos sobresalen sus propiedades astringentes, remedio calmante de las erupciones cutáneas y con fines de anti-inflamatorio.
 
En ese mismo estado lo han utilizado frecuentemente para aliviar las hemorroides y llagas de cama también. Esa forma de harina se puede suministrarse por vía oral para tratar las infecciones respiratorias, urinarias y del aparato digestivo, así como  para tratar los dolores de garganta e infecciones de la boca.

Investigaciones de esta útil planta dan cuenta de que la miel derivada de ella resulta un excelente edulcorante. Se trata de un jarabe ligero, con un sabor suave y delicado aroma floral, y no se cristaliza a través del tiempo como otras variaciones.
 
Esta especie de melaza posee un contenido de fructosa muy alto y como con otros productos de acacia, contiene excelentes propiedades medicinales. Se tiene la certeza de que este derivado mata a los gérmenes, ayuda a la digestión, alivia la diarrea y se puede utilizar como un bálsamo para ayudar a curar las heridas.(continuará)

La acacia, de la familia de las Fabaceae,  es una de las  especies del mundo vegetal famoso no sólo por los enormes beneficios prácticos que le reporta al hombre, si no por la aureola de misticismo y simbología que le rodean. Veamos su significación desde el punto de vista histórico.

Para los egipcios fue considerado Árbol Sagrado, debido a que para ellos simbolizaba la inmortalidad del alma.  Incluso, los textos de las pirámides hablan que el niño Horus surgió de una acacia. En tanto, cuenta  la leyenda que la madera en que murió Jesucristo procede de esa planta.
 
Entre los múltiples significados,  los pueblos de la antigüedad la identificaban  como Madera incorruptible. Por aquella época también era considerada un símbolo solar, puesto que sus hojas se abren con la luz del sol en el amanecer, y se cierran al ocaso; su flor imita el disco del astro rey.
 
En la cultura hebrea, la acacia  ya se menciona en el Antiguo Testamento, con Moisés: se utilizaba para la construcción de los elementos más sagrados (Arca, Mesa, Altar), debido a sus características. La acacia mimosa -cuyas flores parecen pequeñas bolas de oro- está  dedicada a Hermes-Mercurio; sus ramos floridos recuerdan la célebre “Rama Dorada” de los antiguos misterios.
 
Entre los rosacruzes, así como en algunos ritos masónicos ya desaparecidos, se enseñaba que la madera de este árbol había sido utilizada en la confección de la cruz, donde  Jesús fue ejecutado.

En la propia Masonería esta planta era símbolo por excelencia. Para esa organización fraternal representa la seguridad, la claridad, y también la inocencia o pureza; es insignia de la verdadera iniciación para una nueva vida, la resurrección para una vida futura.
 
Luego, su verdor perenne y la dureza incorruptible de su madera expresan, en efecto, la idea de la vida inextinguible que permanentemente renace victoriosa de la muerte.
 
Simboliza, además, el conocimiento de los secretos de los "verdaderos maestros masones", de ahí que se la identifique con la posesión efectiva de la maestría, como bien se dice en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
 
Téngase en cuenta que según el pasaje bíblico, cuando Dios dio a Moisés las instrucciones para construir el Tabernáculo, le dice: "hacer un arca de madera de acacia" y "hacer una tabla de madera de acacia" (Éxodo 25:10 y 23).
 
En la Religión Yoruba, le pertenece a Obbatalá.

Regalar un ramo con hojas  de este vegetal simboliza constancia, de ahí que en el lenguaje de las flores tenga un estrecho vínculo con la amistad.

Existe la creencia supersticiosa de que si vamos de viaje a un lugar peligroso, antes de salir de casa debemos  machacar tres hojas de acacia en un mortero de piedra con un puñado de sal y, ya en la calle echaremos un pellizco de esa mezcla hacia cada uno de los cuatro puntos cardinales pidiendo protección.

Una curiosa tradición afirma que contra la aerofagia y las malas digestiones, ha de haberuna hoja fresca de esta planta debajo del plato en cada comida.(continuará)

Desde que en la provincia cubana de Cienfuegos se comenzó a hablar de la archicoria  despertó gran interés por parte de la población de ese territorio del centro sur de la Isla, sobre todo por los beneficios que le reportaba a la salud humana  desde el punto de vista de la medicina natural y tradicional.
 
Según el Doctor en Ciencia Adolfo Rodríguez Nodals, director del Instituto Nacional de Investigaciones Fundamentales de la Agricultura Tropical (Inifat, la extensión del cultivo en campos cienfuegueros  tenía por aval  la experiencia de Camagüey en el uso de la planta con probada efectividad en diabéticos.

Lo cierto es que tanto para ese padecimiento, como otros descritos con anterioridad en estas mismas páginas, se hace  imprescindible conocer  la manera de proceder en la propagación de este regalo de la naturaleza, tan aconsejable para el buen funcionamiento del sistema digestivo, entre otras bondades.

La archicoria es recomendable plantar en suelos profundos, con buen drenaje y de fertilidad moderada. De ahí que se suele encontrar de forma natural en cunetas de las carreteras y caminos, gravas, estercoleros y campos abandonados.

La siembra debe hacerse con una temperatura mínima de 10 grados Centígrados, aunque la idónea es de 20, propia del verano moderado, y  preferiblemente en la fase de la luna en cuarto menguante.

Necesita de la lluvia bien distribuida durante su desarrollo; en tanto, requiere de riego ligero a moderado en zonas cálidas. Tenga en cuenta durante el trasplante dejar el cuello al aire. Si el clima es duro proteja las de macolla en túneles o con paja en su defecto.

Es una verdura propia de los meses de invierno y primavera. Se recomienda la variedad macolla la recolección gradual durante 18-20 días aunque se puede recoger de una sola vez siempre antes de las heladas.  Las variedades de corte, en primer lugar, arrancarlas en el aclareo, luego coriando las macollas por la base.
 
Las hojas basales y jóvenes se recogen antes que las flores de la planta, que se recolectan en el mes de julio. Las raíces se recogen en el tiempo lluvioso de final de otoño. Se preparan troceándolas y secándolas en lugar aireado.

Como se ha visto son muy apreciables las propiedades y bondades de la archicoria tanto para la mesa como para la farmacopea. Así lo consta la numerosa bibliografía consultada.
 
Desde la Edad Media C. intybus se emplea con propósitos medicinales; con el nombre de solsequim aparece ya en las leyes agrarias dictadas por Carlomagno. Paracelso la recomendaba en emplastos para las irritaciones de la piel, y en infusión para tratar enfermedades del sistema digestivo y del hígado, y como estimulante de la bilis. Esta planta también puede utilizarse para lavado de eczemas, aunque en personas proclives puede provocar reacciones alérgicas.

Existen varios modos de empleo. En cocimiento para los problemas digestivos, de 5 a 10 g (2 cucharadas) en un litro de agua hirviendo; dejar hervir por 5 a 8 minutos. Reposar 5 a 10 min, colar y tomar como "agua de tiempo". Para problemas digestivos y nerviosos. Para uso interno elaborado con la raíz desecada y triturada la dosis recomendada es de 30 gramos por litro de agua y se aconsejan de 2 a 3 tazas diarias, tomadas antes de las comidas para abrir el apetito y después como remedio digestivo.

Por su lado, en forma de cataplasma, sola o combinada con otras plantas, sirve para curar  heridas y erradicar verrugas o tumoraciones externas.

En ensaladas se aconseja consumirla constantemente sin parar, al natural. En este empleo resulta  ideal para mantener sano el hígado y el sistema nervioso equilibrado, aunque también produce flatulencias y expulsión de gases.

Es bueno aclarar que la cocción al vapor reduce la pérdida de vitaminas y de sales minerales, al no estar las verduras en contacto con el agua, por lo que resulta una alternativa interesante para cocinar la achicoria.
 
Asimismo, la achicoria salteada con unos ajitos y unos tacos de jamón también resulta deliciosa, y puede servir como primer plato o como guarnición de un segundo plato de carne, pescados o huevos. También se puede añadir al final de la cocción de las sopas o de los caldos para dar sabor a estos platos.(continuará)

Cuentan que fueron las restricciones de transporte las que impidieron importar  productos tropicales a Europa, entre ellos el café. Fue entonces que a la sazón, desde el siglo XVII,
comenzó a usarse la infusión de raíz tostada de una planta conocida por archicoria como sucedáneo o adulterante de aquella estimulante bebida, con las ventajas de un menor coste
económico y cero contenido de cafeína.

Más, el empleo en gastronomía de la Cichorium intybus, por su denominación científica, no es hasta dos siglos después cuando se hace popular como vegetal de ensalada. Se cree que en ello incidieron las observaciones realizadas en el jardín botánico de Bruselas, a mediados de la centuria del XIX, la que llevaron a los jardineros a notar que los brotes tiernos de inviernos, tenían más suave sabor que el amargor característico de las hojas maduras.

La planta, en cuestión, puede considerarse una verdura con efectos aperitivos y tonificantes sobre el estómago y las funciones digestivas. Pertenece a la familia de las Compuestas, con más de un millar de géneros. Se caracteriza porque sus flores está integradas por la fusión de cientos e incluso miles de flores diminutas.

Existen variedades de la planta silvestres y cultivadas, éstas últimas se distinguen por sus hojas dentadas y su sabor amargo característico, debido a la presencia de la intibina. De la achicoria silvestre se utilizan las hojas y la raíz con fines medicinales.
 
Una variedad  nativa del norte de Italia, conocida como radicchio, muestra hojas muy distintas, formando un cogollo denso de color violáceo, provocado por la antocianina -el mismo compuesto que da su color a las flores- que se consumen también como vegetal de ensalada o cocidas a la plancha.

Como dato curioso agregar que las hojas de esta planta son uno de los ingredientes del preboggion, mezcla de hierbas típicas de la cocina de Liguria.

El llamado “pan de azúcar” es una variedad que se cosecha habitualmente para consumirla en ensalada. Sus hojas son anchas, no  dentadas y parece más una lechuga que una achicoria.
 
A pesar de que la anterior es una de las variedades más amargas, si se deja madurar durante más tiempo, el frío destruye la intibina y se obtiene un plato de sabor más suave con ligero
gusto a nueces.

Aunque prácticamente no tiene contraindicaciones, la archicoria debe ser consumida con prudencia en los casos de ulcera gástrica o de intestinos irritables. Por su contenido en oxalatos se recomienda no abusar de ellas en personas con tendencia a la formación de cálculos renales. (continuará)