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El cedro de las cajas de los puros (Cedrela odorata), también conocido como cedro antillano, pertenece a la familia de la caoba, es un árbol de hojas anchas, pinadas y deciduas. La madera es muy durable, fragante y es valiosa en las Antillas para la manufactura de gabinetes, vitrinas o armarios, muebles y canoas.
 
El cedro de Líbano (Cedrus libxni) y el cedro atlas (C. atlántica) se parecen al alerce, pero las hojas son perennes y los conos mucho más grandes y erectos sobre las ramas. El primero es nativo de Asia menor y considerado el árbol nacional de ese país, incluso su silueta está estampada en la enseña de de esa nación.

La madera de cedro del Líbano fue profusamente utilizada como material de construcción en el Antiguo Egipto y ?según la Biblia? se utilizó para construir el primer Templo de Jerusalén.
 
Por su lado, el aceite natural aromático del cedro del Atlas tiene propiedades antisépticas. No confundir este aceite con el «aceite de cedro» utilizado para la observación microscópica, extraído del enebro de Virginia, por eso llamado cedro de Virginia.

Para los egipcios antiguos, la esencia del cedro se utilizaba en el proceso de embalsamamiento de momias.

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Sin lugar a dudas, el mejor tabaco del mundo es el cubano. Los habanos son reconocidos por su calidad entre los buenos fumadores del planeta. En la Mayor de las Antillas se producen cada año más de 120 millones de unidades, fundamentalmente torcidas a mano.

Desde tiempos remotos fue una práctica envasar los puros en cajas o estuches de la madera del cedro, que por sus propiedades naturales permitían conservar la humedad y olor característico del producto.

Con este mismo propósito se fabrica el humidor o humidificador, llamado también humectador. Este es un recipiente cerrado cuya función consiste en añadir la humedad necesaria para mantener los tabacos en las condiciones idóneas.

Existen tres tipos de madera que pueden utilizarse para el recubrimiento interior de estos receptáculos. Los especialistas recomiendan para ello en primer lugar el cedro español, el más popular, cuyas cualidades permiten, por el olor que desprende, proteger contra los escarabajos de la hoja, además de alta capacidad de absorción y promover el proceso de añejamiento del cigarro.

Por otro lado, el cedro rojo americano es menos absorbente de la humedad y tiene un aroma más penetrante. Algunos fabricantes lo utilizan porque es menos costoso y no se forma resina. En general, cuando se almacenan los tabacos  por un período prolongado, toman un fuerte sabor a madera que no suele ser lo ideal.

En tanto, la caoba hondureña, otro de los empleados, tiene una tasa de absorción de humedad similar a la del cedro español y tiene también un olor menos intenso. No obstante, no ofrece la misma protección contra los parásitos ni el sabor que deja en los cigarros es tan agradable como el español.
 
Los cedros, del latín Cedrus por su nombre científico, constituyen un género de coníferas pináceas. Son árboles de gran tamaño, que pueden alcanzar hasta 50 metros de altura, de madera olorosa y copa cónica o vertical, muy utilizados para ornamentación de parques. Poseen una distribución disjunta: Norte de África, Medio Oriente y el Himalaya. Estas plantas pueden vivir hasta 2 000 años.

Las propiedades de imputridez de la madera lo hacen idóneo en la industria  naval y la fabricación de sarcófagos. Se usa, además, en la construcción, sobre todo como recubrimiento de muros exteriores (bevel-siding) y para tejas de madera (shingles). También es apreciado para la confección de  instrumentos musicales, ebanisteria, chapas decorativas, cajas para empaque, pisos, paneles, puertas y ventanas. (continuará)

Lunes, 08 Diciembre 2014 12:18

Pan de mono para el mundo (III y final)

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Para muchos el boabab africano, además de su bella estampa natural, encierra un halo de misticismo. Según las leyendas, los árboles solitarios de esta especie albergan espíritus y no es raro encontrar ofrendas a los pies de los ejemplares más grandes.

El uso más reconocido de esta planta, que crece en todas las zonas semiáridas de África, consiste en las propiedades alimenticias del fruto y algunas partes del árbol. De la semilla se extrae un aceite apropiado para cocinar y de la corteza fibras para cordajes  y fabricación de papel.

Ahora bien, desde el punto de vista medicinal posee marcadas propiedades como  febrífugo, sudorífico, aperitivo, astringente. Los frutos dan una bebida usada para la fiebre, también se ha empleado para la disentería, puede ser un buen sustituto de la quinina, aunque su sabor es intensamente amargo.

Como dato curioso agregar que Sudáfrica estableció la Orden del Baobab para premiar a sus ciudadanos excepcionales. Las razones que justifican a esta especie vegetal para distinguir con su nombre tan alto reconocimiento están en que es símbolo de resistencia, tolerancia, vida comunitaria y longevidad, además de ser valorado también como manifestación de vitalidad.

La Orden se entrega a aquellos que de manera extraordinaria hayan contribuido con sus   servicios  a la lucha por la democracia y los derechos humanos, así como a la paz y a la seguridad de la nación.
 
Son merecedores de la misma personalidades asociadas al periodismo, la literatura, las artes, cultura, deportes, la música; innovadores de las ciencias, la medicina y la tecnología. La Medalla se otorga en tres clases: Consejero Supremo de la Orden del BaobabOro, Plata y Bronce, respectivamente.

Lunes, 01 Diciembre 2014 11:30

“Pan de mono” para el mundo (II Parte)

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El boabab africano es un árbol impresionante. Entre sus características más sobresalientes está la forma de botella adquirida ya en la madurez, y por lo general en ese estadio el tronco, de hasta 10 metros de diámetro, se ahueca y puede convertirse en depósito para almacenar cerca de 6 000 litros de agua.

Otra de las notoriedades de esta especie  botánica consiste en su longevidad. Se dice que alcanzan vivir de 800 a 1000 años; sin embargo, se habla de ejemplares que llegaron a sobrepasar los cuatro milenios de existencia.

La fruta del boabab es rica en fibra y  un excelente alimento, se produce pasta y se elabora con él una bebida refrescante. Por su parte, los elefantes lo encuentran simplemente irresistible, no sólo para comerlos en cuanto están creciendo como plantas verdes, sino además para degustar la suave madera de su tronco, socavándolos con sus colmillos y trompa.

Con las hojas de la planta suele hacerse una sopa y tribus como los Dogones de la Falla de Bandiagará (Malí) y antes los Telem aprovechan su corteza para fabricar cuerdas. También con esta parte del árbol puede elaborarse papel.

En tanto, las semillas negras y la cáscara gruesa de sus frutos, proporcionan aceite de mesa y sirven par fabricar esmalte. Las hojas jóvenes se consumen como verduras. A partir de la corteza se extrae el alcaloide Adansonina, el cual es un antídoto contra las flechas venenosas de las especies de Strophantus.
 
Por sus características botánicas, prestancia y apariencia, el “Pan de mono”, como también se le conoce,  es símbolo de resistencia, tolerancia, vida comunitaria y longevidad. Resulta valorado también por manifestación de vitalidad; en fin, un árbol dotado a la vez de propiedades mágicas y utilitarias. (continuará)

Lunes, 24 Noviembre 2014 10:55

“Pan de mono” para el mundo (I Parte)

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Un reciente cable circulado por diferentes medios da cuenta de que “Aumenta el consumo mundial de frutas del boabab africano”, cuyo contenido en una parte del texto señala: “La llamada superfruta del baobab está ganando un creciente interés en varios países europeos, sobre todo en Reino Unido y Alemania, pero también en Estados Unidos y Sudáfrica, indicaron fuentes especializadas”.

Los defensores del producto, según el reporte,  dicen que tiene más vitamina C que las naranjas, más calcio que la leche, más potasio que un plátano, y más magnesio que las espinacas. En tanto, grupos ecologistas sostienen que el alza en la comercialización podría además proporcionar a las comunidades rurales un incentivo financiero para proteger los bosques y actuar contra la deforestación en el territorio africano de Malawi, donde se ha presentado una propuesta para su desarrollo.

En cuestión, estamos en presencia de una planta de gran tamaño sobre todo conocida en el mundo a partir del libro El Principito, el más famoso trabajo literario del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry.

En el capítulo V de la citada obra se plasma un curioso diálogo, en el que el Principito muestra la  preocupación por los daños que podría ocasionarle a su diminuto asteroide un baobab, por lo que recomienda con énfasis: «¡Niños atención a los Baobabs!».

Sin embargo, el también llamado Pan del mono o Árbol botella,  es tema recurrente en la literatura africana. De la escritora senegalesa Ken Bugul (seudónimo de Mariétou Mbaye), es el título de su autoría “El baobab que enloqueció”. El nombre despierta curiosidad debido a los hábitos sedentarios y a la adusta presencia del milenario árbol, que impresiona por su paciencia.

Por su lado, el poeta y narrador español Gustavo Adolfo Bécquer en su libro “El caudillo de las manos rojas” lo nombre en el siguiente párrafo: “El sol lanza sus rayos perpendiculares sobre la tierra. Los viajeros, fatigados de su trabajosa jornada, reposan a la orilla del río, a cuya fuente se aproximan. Un baobab corpulento y magnífico les presta su sombra, capaz de cubrir a una tribu de guerreros”.

El adansonia, nombre científico de esta planta, es un género de la familia Bombacaceae que contiene ocho especies, de las cuales seis crecen en la isla de Madagascar, y de las otras dos, la más conocida, Adansonia digitata, crece en África continental, y la menos conocida y más pequeña, Adansonia gibbosa, en Australia. (continuará)

Lunes, 17 Noviembre 2014 14:34

Duro como el jiquí

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uando cualquier cubano quiere definir la fortaleza de alguien, tanto en el orden físico como moral, suele calificarlo con la frase “duro o fuerte como el jiquí”. Desde niño oí esa expresión, muy utilizada sobre todo entre la gente del campo.

En realidad se trata de un árbol indígena, muy abundante en la zona oriental de Cuba, lo que no quiere decir que también pueda localizarse en otras regiones del país. Su principal característica es la de poseer una madera de color gris en la albura, floja; pero con posee un corazón rojo oscuro, color tabaco, muy duro e incorruptible.
 
Sobre todo en el pasado  se usa indistintamente en postes eléctricos y traviesas, en construcciones pesadas en exterior; puentes crucetas y cercas. También era ampliamente empleado como horcones en la edificación de casas rústicas o cualquier otra  obra rural.
 
El jiquí,o jiquí de ley como también se le conoce en Cuba,  puede alcanzar  unos 12 m de altura. Hojas color verde olivo, de 7 a 9 cm de longitud y de 2 3 cm de ancho; elíptico- lanceoladas, obtusamente acuminadas, estrechadas hacia el pecíolo, brillantes en la cara superior, mate y punteadas en la inferior.
 
Por tradición de la farmacopea popular en varios puntos de la provincia de Camagüey la población utiliza la decocción de la corteza contra las hemorroides, probablemente a causa de sus cualidades astringentes.
 
Según R. P. Aces, a esta planta se le atribuyen virtudes vulnerarias, y al efecto se hierven las raspaduras del palo y con esa agua se lava la piel en caso de erupciones, herpes, llagas y heridas.

El Panteón Yoruba considera  que el jiquí le corresponde a  Oggún, para enardecerlo, cubriéndolo con sus hojas. Los baños con el cocimiento de esas mismas parte  traspasan al organismo por la solidez y resistencia que caracteriza a este árbol.
 
Existe al certeza de que tales procederes ahuyenta a los “ndiambos” y los Mayomberos emplean las hojas para “despojos” y la raíz y el corazón para “templar” (dar vigor) a sus gangas.

En los últimos tiempos ha sido muy debatida en el mundo la legalización del uso de la marihuana. Mientras los defensores de levantar las prohibiciones esgrimen las propiedades medicinales de la planta, los retractares se apoyan en los perjuicios de la adicción.

Según la página digital del diario Juventud Rebelde, de acuerdo con un despacho de la Agencia de noticias Prensa Latina, el Senado de Colombia debatió en audiencia pública un  proyecto de ley, el cual prevé el uso de esa yerba con fines terapéuticos.
 
Y agrega la nota: “Juan Manuel Galán, senador y autor del proyecto (…) explicó que tal propuesta estuvo antecedida por una minuciosa pesquisa en el transcurso de la cual pudo entrevistarse con cultivadores, pacientes, familiares y médicos con experiencia en esa práctica, por lo que obtuvo criterios de primera mano”.

“La idea es enriquecer la exposición del proyecto y demostrar que el mismo no tiene ningún interés más allá de aliviar a ese amplio número de dolientes quienes encuentran en la marihuana un tratamiento o paliativo, añadió Galán”.
 
Y a continuación argumentan: “Estudiosos atribuyen al Cannabis sativa —su nombre científico— propiedades antiinflamatorias y analgésicas, junto a otras bondades como la reducción de los tumores malignos o al menos la disminución de los efectos secundarios provocados por tratamientos agresivos contra ese flagelo”.

Por su parte, un cable de EFE, fechado el 5 de noviembre pasado, señala que  “los ciudadanos de Washington DC, la capital de EEUU, y de Oregón han legalizado el uso recreativo de la marihuana, con lo que se suman a la lista encabezada por Colorado y Washington.

"Esto es un éxito de todos los que han luchado por la legalización de la marihuana desde hace años en D.C.", ha explicado a Efe Adam Eidinger, presidente de la DC Cannabis Campaign de la capital estadounidense, grupo favorable a la legalización. Alaska también ha aprobado despenalizar la posesión de esta droga en una cantidad mínima.

Por el contrario, refiere la información,  los votantes de Florida han rechazado un uso terapéutico de la misma planta.

El candidato republicano, el gobernador Rick Scott, se posicionó en contra de la medida durante la campaña electoral, mientras que su adversario, el demócrata Charlie Crist, alegó que se trataba de un tema de "compasión".

Según el texto, las condiciones para el consumo eran padecer cáncer, esclerosis múltiple, glaucoma, hepatitis C, VIH, sida, esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad de Crohn o Parkinson.

Sin embargo, luego agregaba que se podría suministrar a enfermos de cualquier otra "condición" en la que un médico considere que la marihuana "pesaría posiblemente más que los riesgos de salud potenciales para un paciente", lo cual era considerado muy vago por los opositores a la norma, entre ellos la Fiscalía y las asociaciones policiales.

El Senado del estado aprobó a principios de este año el uso médico y terapéutico de una cepa de marihuana baja en THC que ayuda, entre otros, a niños que sufren de epilepsia.

En tanto, otro material noticioso reportado por Prensa Latina citando al diario The New Yor Time  apunta:  “Investigadores estadounidenses afirmaron que el consumo de marihuana en los adultos jóvenes genera cambios estructurales en el cerebro.

“Varios estudios han demostrado en el pasado que los jóvenes de aproximadamente 20 años que fuman marihuana con frecuencia son más propensos a experimentar problemas de aprendizaje y salud mental.

“Según la reciente investigación, llevada a cabo por las universidades de Harvard y Northwestern, existen notables diferencias entre los cerebros de los adultos jóvenes fumadores de cannabis y los de los no fumadores.

“En el estudio se compararon escáneres cerebrales de fumadores de
marihuana de entre 18 y 25 años, e incluso en el caso de siete participantes que fumaban solo una o dos veces a la semana se notaron diferencias estructurales en dos regiones importantes del cerebro.

“Hoy disponemos de suficientes pruebas como para decir que el consumo crónico y/o frecuente de esa planta puede perturbar el desarrollo normal del cerebro y provocar daños cognitivos, malos resultados académicos y otros efectos negativos asociados, indicó Ruben Baler, científico del Instituto estadounidense sobre el Abuso de Drogas.

“Además, los expertos advierten que el THC (tetrahidrocarbocannabinol), es decir, la sustancia psicoactiva presente en el cannabis, puede tener serias consecuencias a largo plazo.

“El THC de la marihuana interfiere con distintos tipos de programas del cerebro; estos incluyen procesos importantes no solo para la memorización, el aprendizaje, la coordinación motora y la toma de decisiones, sino también para el desarrollo y la maduración del cerebro, señaló Baler”.

Luego, saque usted sus propias conclusiones, como diría el  colega Reynaldo Taladríd,  conductor del popular e instructivo programa televisivo cubano "Pasaje a lo desconocido"

El cannavis sativa fue clasificado por primera vez, en 1735, por el botánico sueco Carlos Linneo. Si bien su empleo es milenario y datan de épocas tan remotas como  2 700 Antes de Cristo, no es posterior al siglo XVIII de la era moderrna que se intensifican su uso y estudios.
 
La llamada marihuana (nombre por el que es conocido también ) puede ser utilizada como un medicamento, recomendada en la terapia a base de plantas o de drogas, así como sintética del tetrahidrocannabtinol (THC) y otros cannabinoides.
 
Existen muchas teorías acerca del uso medicinal de este vegetal, pero lo que si está muy claro es que para esos fines debe ser bajo prescripción facultativa, dentro del marco definido por las leyes de cada país, además.

Sobre la manera de empleo existen varios métodos en su administración de dosis, entre ellos, vaporizando o fumar los cogollos, beber o comer extractos de THC y tomando pastillas sintéticas.

Actualmente se investigan los usos médicos de la marihuana para diversas enfermedades, lo que ha generado, de nuevo, cierta polémica. Muchos de sus defensores afirman que es eficaz frente a las náuseas producidas por tratamientos de quimioterapia o de tratamiento contra el sida.

Otros estiman  su efecto estimulante del apetito y que ayuda a combatir la inapetencia, así como la anorexia. También puede ayudar a reducir la presión ocular asociados a glaucoma. Por otro lado, se dice que el cannabis estimula la vía dopaminérgica, que es un sistema de recompensas en el cerebro, desde el área ventral tegmental al núcleo accumbens.

Algunos investigadores apuestan a su resultado contra el dolor neurológico debido al papel inmunomodulador, neuroprotectror y anti-inflamatorio. En tanto, recomiendan su uso para atenuar la esclerosis múltiple y lo sustentan porque, según ellos, uno de los componentes de la marihuana (CB2) ralentiza el avance de esta enfermedad neurológica en animales, consiguiendo reducir la muerte de células nerviosas hasta en un 50%.

Hay numerosos estudios acerca de la esclerosis múltiple que han mostrado que puede ayudar a dominar el miedo, los temblores, el insomnio, la espasticidad, relajar los músculos, disminuir la presión intraocular o mejorar el control de esfínteres.

Respecto al del Alzheimer, algunas investigaciones sugieren que ciertos componentes de este psicotrópico reducen los niveles cerebrales de amiloides y mejoran el comportamiento cognitivo en animales.
 
Por otro lado, se ha reportado que algunos ingredientes activos de la marihuana podrían reducir la progresión de esta enfermedad degenerativa, sin embargo, una reciente investigación no sólo ha mostrado su inefectividad potencial, sino también que su uso podría empeorar la enfermedad.
 
Una investigación llevada a cabo por la Universidad Complutense de Madrid ha mostrado que el cannabis puede tener efectos muy beneficiosos contra el cáncer. El principio activo del hachís se ha mostrado capaz de acabar con las células cancerígenas, de matarlas y, al mismo tiempo, mantener vivas las que están sanas. Cabe aclarar que dicha investigación fue llevada a cabo en ratas y no en humanos.
 
El Cannabis se usa también en la cocina, para la preparación de recetas como space cake («tarta espacial») o hash brownies («bollos con hachís»). La ingestión por vía oral debe ser siempre bien medida, ya que de esta forma se ingresa más porcentaje de THC que fumado o vaporizado. También puede ser tomado disolviéndolo en copas de café, creando así un bhang (del hindi).
 
Reiterar el peligro que entraña el consumo indiscriminado de la marihuana, que a largo plazo puede llevar a la adicción, es decir, a la búsqueda y uso compulsivo de la droga a pesar de conocerse sus efectos dañinos sobre el funcionamiento social en el contexto familiar, escolar, laboral y recreativo.
 
Está demostrado que las personas que han consumido esa planta por largo tiempo reportan irritabilidad, dificultad para dormir, disminución en el apetito, ansiedad y deseos desmedidos por el estupefaciente. (continuará)

El uso de cannabis, ya con fines medicinales, ya para prácticas religiosas tiene un antiguo historial. Miles de años  Antes de Cristo (aC) ya muchos pueblos antiguos, sobre todo los asentados en Asia, empleaban la planta para una u otra función.

Por ejemplo, arqueólogos en Pazyryk descubrieron semillas de cáñamo que sugieren antiguas prácticas ceremoniales tales como la ingesta de estas por los pueblos escitas durante el siglo V y II a.C., lo que confirma anteriores informes históricos de Heródoto.
 
Investigadores del tema afirman que los antiguos judíos y cristianos utilizaban el cannabis como sacramento religioso, debido a la similitud entre la palabra hebrea "qannabbos" ("cannabis") y la frase en hebreo "Bosem qené" ("caña aromática"), usadas por los musulmanes en varias órdenes sufíes desde el periodo mameluco, como por ejemplo, los qalandars.

Existen evidencias de inhalación de humo de la marihuana (nombre dado a los cogollos)  que datan del tercer milenio aC, tal y como indicarían las semillas  carbonizadas encontradas en el interior de un brasero ritual en un antiguo cementerio de la actual Rumania.
 
También se tiene conocimiento de que el cannabis fue utilizado por los antiguos hindúes y sijs Nihang de la India y Nepal durante miles de años. La hierba era llamada ganjika en sánscrito (ganja en idiomas modernos de la India). El soma de drogas antiguas mencionado en los Vedas se asocia a veces con el cannabis.

El pueblo asirio sabía de las propiedades psicoactivas de este vegetal, según han revelado múltiples escritos. Bajo el nombre de “qunubu” (nombre que probablemente dio origen al posterior cannabis) lo utilizaban dentro de sus ceremonias religiosas.
 
En tanto, la planta en cuestión fue introducida entre los arios igualmente por los escitios y tracios/dacios, cuyos chamanes (llamados kapnobatai “los que caminan sobre el humo/las nubes”) quemaban sus flores  para inducir estados de trance.
 
En el noroeste de la Región Autónoma de Uigur en Xinjiang, China, se encontró en 2003 una canasta de cuero llena de fragmentos de hoja y semillas de cannabis al lado de un chamán momificado, de unos 2 500 a 2 800 años de antigüedad.

Como dato curioso señalar que un estudio publicado en South African Journal of Science dio cuenta de que "pipas desenterradas de la casa de Shakespeare en Stratford-upon-Avon contenían restos de cannabis".

El análisis químico de tal hallazgo se llevó a cabo luego de que investigadores plantearan la hipótesis de que la "conocida hierba" (noted weed) mencionada en su Soneto nº 76, y el "viaje en mi cabeza" (journey in my head) del Soneto nº 27 podrían hacer referencia al cannabis y su uso. (continuará)

Existen evidencias de que desde el tercer milenio Antes de Cristo (aC), sobre el año 2737 para ser más preciso, ya se usaba con fines medicinales el cannabis sativa, un excelente psicotrópico  originario de la cordillera del Himalaya, en Asia.

Sin lugar a dudas estamos en presencia de una planta con acentuadas propiedades psicoactivas, cuyo compuesto químico  predominante es el tetrahidrocannabinol, también conocido por sus siglas, THC, aunque debe aclararse que contiene más de cuatrocientos compuestos químicos diferentes, que también actúan en el sistema nervioso.

En el transcurso de la historia  el cannabis ha sido empleado como fuente de fibra textil, aceite de semillas y alimento, generalmente, con variedades de bajo contenido en THC, llamadas cáñamo. Su fibra tiene usos variados, incluyendo la manufactura de vestimenta, cuerdas, textiles industriales y papel. El aceite de sus semillas se puede usar como combustible y en la preparación de alimento del ganado.

Sin embargo,  la marihuana, término genérico empleado para denominar a los cogollos de esta planta, que son sus flores femeninas; y el hachís (su resina), extraído del procesamiento de los tricomas glandulares, acumulan altos contenidos de cannabinoides, por lo que son considerados estupefacientes o sustancias prohibidas.
 
Algunos autores afirman que las personas que consumen grandes cantidades de marihuana pueden presentar desorientación, despersonalización, paranoia y probables alucinaciones.
Estudios realizados corroboran que puede producir enfermedades mentales graves como psicosis tóxicas en las que aparecen síntomas como alucinaciones y delirios graves, mientras que otros indican que puede acelerar la aparición de enfermedades psicóticas. Aquellas personas que padecen esquizofrenia están especialmente predispuestas a estos efectos.
 
Por otro lado, os consumidores de marihuana, de acuerdo a investigaciones científicas,  son más propensos a presentar anhedonia y desorganización cognitiva. Pueden producirse reacciones de pánico. Otros efectos incluyen taquicardia. (continuará)