Tegucigalpa.- Ecosistemas marinos de Honduras corren peligro por la presencia del Pez León (Pterois volitans), que afecta también la supervivencia de pescadores artesanales e intereses empresariales.
Según el medio digital proceso.hn, pescadores artesanales del caribeño puerto hondureño de Trujillo manifestaron alarma por la presencia del Pez León en esa bahía, que está acabando con el pescado rojo de gran demanda.
También los propietarios de restaurantes manifestaron preocupación porque el pescado rojo, reclamado por los turistas que visitan ese histórico lugar, ha comenzado a escasear en la oferta gastronómica.
El Pez León es sumamente venenoso y un depredador muy carnívoro, revelaron biólogos marinos que confirmaron su presencia en las hondureñas Islas de la Bahía y toda la costa atlántica hondureña.
Desde 2008 se registró la presencia del Pez León en Honduras, primero se le ubicó en Tela, Puerto Cortés y Omoa y los pescadores de Colón empezaron a encontrarlo en 2011. Su reproducción merma ya la pesca en Trujillo y Castilla.
Se ha convertido en una pesadilla para los pescadores artesanales, que ahora no saben de qué van a vivir al comenzar a escasear las especies que ellos capturaban.
Las investigaciones muestran que esa especie, oriunda del occidente del océano Pacífico, en particular Japón, Australia y Filipinas, tiene fuerte impacto ecológico pues elimina a otros peces más jóvenes y les impide crecer.
Un reciente estudio del United States Geological Survey (USGS) publicado aquí indicó que en sólo cinco semanas devoraron el 80 por ciento de los peces pequeños autóctonos en un arrecife de coral.









