Londres.- En el mundo animal matar cachorros puede parecer cruel, pero es un mecanismo para mantener la supervivencia de la especie, publicó hoy la revista Journal of Theoretical Biology.
Entre los leones cuando los machos son despojados de su liderazgo, las crías que tuvieron con las leonas del grupo se eliminan de una forma cruel: el nuevo líder muerde su cabeza, espalda, cuello y aplasta su abdomen.
Ellos hacen esto para que las hembras vuelvan a estar en condiciones de tener crías rápidamente.
Además, así el nuevo líder se libra de futuros competidores por la jefatura del grupo.
Los machos leones son los que dan muerte a las crías, pero entre otros animales como las ratas las infanticidas pueden ser las hembras, explicó Tim Clutton-Brock, profesor de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.
Ellas se deshacen de una cría cuando nace con deformidad o dan muerte a las de otras hembras para usurpar el nido.
Los bebés chimpancés también suelen ser blanco de la agresividad de los machos que se convierten en el nuevo jefe.
Sin embargo, algunas madres emplean hábiles estrategias para reducir las probabilidades de perder a sus hijos: se aparean con varios individuos y así siembran la duda sobre su paternidad.
Entre las suricatas, los machos nunca matan a las crías, entre estos animalitos que viven en el desierto son las hembras dominantes las que se convierten en asesinas de las crías de las subordinadas.
"Los suricatos machos nunca practican el infanticidio, porque apenas las hembras tienen una cría, están listas para aparearse otra vez. Por eso, matar a los bebés, no beneficia en nada a los machos", señaló Clutton-Brock.









