Cuando el deporte deviene herramienta educativa se enriquece su valía social. Así ocurrirá cada fin de semana gracias a la inauguración del Primer Campeonato Pioneril “Capa de Ozono”, dedicado al Día Mundial del Medio Ambiente, en el Consejo Popular de Pueblo Griffo, de la cabecera provincial.
“Nosotros valoramos a los niños como protagonistas de la educación ambiental -afirma Nelson Espinosa Pena, director de la Oficina Nacional Técnica del Ozono. En definitiva, ellos influyen no solamente en su conciencia y futuro, también en la familia y la sociedad en sentido general. Por eso le damos mucha importancia a la labor con los infantes.
“Esta actividad en Cienfuegos tiene gran significación -prosigue. Constituye la primera experiencia de un evento deportivo similar, con pelotas alusivas a la conservación del ozono. A partir de aquí, se extenderá al resto de las provincias del país. Hoy tenemos una garantía: están asegurados los balones, no solo para este lugar, sino para el resto de los barrios de la ciudad”.
El impacto de dicha iniciativa se trasluce en los rostros de los pobladores, quienes muestran su pasión por el deporte más popular del planeta.
Así lo corrobora Mercedes Macías Pérez, presidenta del Consejo Popular de Pueblo Griffo. “Nos sentimos muy orgullosos, asegura. Considero también que nuestro territorio es un lugar muy futbolístico. Usted ve a muchos jóvenes jugando en nuestras calles después de las 5:00 de la tarde. Este terreno de aquí -señala- a pesar de ser un poco rústico, lo hemos adaptado”.
Un total de cinco equipos, integrados por quince jugadores entre los doce y catorce años cada uno, animarán las jornadas sabatinas.
Julia Coba Mir, especialista de la Unidad de Gestión Provincial del CITMA, atestigua que esta parte de la ciudad deviene una gran plaza de fútbol, donde nacen futbolistas consagrados de equipos nacionales como Máximo Iznaga o Frank Pérez Espinosa.
“La enseñanza les permite que en un futuro puedan convertirse en el relevo de las glorias del balompié cienfueguero, refiere. La preparación viene dada a través de la responsabilidad por su camiseta, de la interacción con sus compañeros y con el medio. Un ejemplo: el trabajo voluntario previo al acondicionamiento del área, con una destacable inserción por parte de los vecinos”.
Similar criterio esboza Alexei Carrazana Roque, integrante de la selección cubana a la última Copa de Oro, quien enumera otros beneficios del proyecto. “Ayuda a los niños en su desarrollo, pues desde el comienzo de uno en la práctica del fútbol, los profesores te ‘caen arriba’ para el cuidado de las pelotas, el terreno, las mallas. Esa ganancia de madurez sirve además para la protección de la naturaleza”.
Así, siempre que ruede un balón en esta parte de la Perla, miles de sureños experimentarán la unión entre adrenalina y conciencia, cuyo beneficio mayor recae en nuestra casa grande: el planeta Tierra.
(*) En co autoría con Liosday Landaburo Sánchez, periodista de Radio Ciudad del Mar.









