Grandes cambios a través de los siglos ha sufrido la lengua española a partir de su procedencia latina.
Como pincelada curiosa mencionaremos algunas voces a modo de reflexión en torno al uso del idioma y como parte de la propia historia del castellano.
En la palabra latina ferrum , la f que se sitúa al comienzo cambia por h, mientras la e tónica de la primera sílaba se transforma en ie, de modo que queda como “hierro”. Vale destacar que en relación con este último ejemplo existen hablantes de ciertos países latinoamericanos que aún mantienen la f inicial, de modo que la pronuncian como “fierro”.
Por otra parte, en el vocablo latino clavem, el grupo inicial cl llega a pronuciarse ll: o sea, “llave”, al mismo tiempo que se omite la m final.
Otros términos abundantemente utilizados en la actualidad provienen del latín:
Pluviam- lluvia
Flammam-llama
Dammum-daño
Mulierem-mujer
Filium-hijo
Nationem-nación
Oculum-ojo
Foliam-hoja
Apiculam-abeja
Fortia-fuerza









