Todavía,aunque no en la medida que se requiere,sigue esa tradición y forma parte de la práctica de la medicina natural y tradicional promovida por el Sistema de Salud cubano por sus propiedades preventivas y curativas de no pocas dolencias de la anatomía humana.
Según Enrique “El Gallego” Otero -considerado el primer Científico Popular de la Mayor de las Antillas y conocedor de las plantas medicinales- las hojas en infusión sirven para combatir problemas digestivos: antiespasmódico y para eliminar gases estomacales.Agrega que es un desinfectante dermatológico, antiinflamatorio y analgésico de la piel y osteomuscular.
Quita dolor es originaria del Continente Americano, desde México, el Caribe, hasta Argentina y la Amazonia. Entre sus características botánicas sobresale que es densamente puberulento, por lo común muy ramificado,con las ramas delgadas. Hojas opuestas, aovadas u oblongas de 2 a 7 centímetros de largo, agudas u obtusas en el ápice, estrechadas en la base, rugosas en la cara superior los peciolos de 3 a 8 milímetros de largo.
El arbusto en cuestión, contiene aceite esencial con alto contenido de piperitenona, carnova, citral, limonero, además de esteroides, taninos flavonoides y saponinas.
Sus cultivadores señalan que puede plantarse y reproducirse (con estacas de tallo sin hojas) en cualquier tipo de suelo,de preferencia areno-arcilloso bien soleado, con alta humedad, pero no soporta encharcamientos y preferiblemente con temperaturas entre 15-25 °C puede llegar hasta 32°C.






En jardines y patios de Cuba nuestros abuelos eran muy amigos de sembrar un arbusto con el sugerente nombre de quita dolor. Esta planta, de más o menos un metro de altura, se descubre fácilmente por el penetrante aroma de su follaje.



