Jefe de grupo de acción y sabotaje en aquellos instantes, Margolles da sus impresiones sobre la masiva peregrinación que todos los años recorre varios kilómetros, desde la zona donde se escenificaron los combates hasta el cementerio Tomás Acea, Monumento Nacional.
"La presencia de los cienfuegueros en este homenaje, 52 años después, es impresionante. Cada día debemos luchar más para mantener victoriosa la Revolución y mejorar las condiciones de vida de la población. Como se aprecia aquí, los jóvenes, estudiantes, la ciudad toda, están cada vez más firmes al lado de los protagonistas de aquel hecho histórico".
Fuerte como un roble, con aspecto deportivo, Roberto Cabrera se confunde entre miles de los presentes en el "Tomás Acea". Como siempre, su pensamiento está entre los que combatieron a la soldadesca batistiana, bajo las balas y bombas de la aviación genocida.
"No podemos dejar de luchar por mantener viva una Revolución que ha costado tanta sangre. Para nosotros constituye una satisfacción estar vivos. Pero no olvidamos, ni un segundo, a quienes cayeron, para que hoy disfrutemos lo que tenemos. En nuestros corazones están presentes los que se sacrificaron en momentos tan difíciles".
Jubilado como Teniente Coronel del Ministerio del Interior, Cabrera pertenece a los hombres que parecieran no descansar nunca. "Al menos cuando de fortalecer la Revolución se trata".






Fundadores del movimiento insurreccional 26 de Julio, y jefes de grupo de esa organización durante el alzamiento armado del 5 de Septiembre de 1957 en Cienfuegos, Efrén Margolles y Roberto Cabrera acuden, como todos los años, al homenaje que esta ciudad rinde a los combatientes, héroes y mártires, que protagonizaron una de las acciones más relevantes de la lucha



