Español Alemán Francés Inglés Italiano Portugués Ruso
Hora local en Cuba:

Sábado, 10 Octubre 2009 06:58

Otras dimensiones de la danza

Escrito por 
Valora este artículo
(5 votos)

En un Consejo de la UNEAC, Cintio, junto a Fina, departe con Retamar y la hija de este, la también escritora Leidi Fernández de Juan/ Foto: Jorge Luis GonzálezDentro del movimiento danzario de la Isla numerosas compañías intervienen en los escenarios con facturas estéticas que no limitan el espacio solamente a la expresión creativa de la gestualidad corporal. En la actualidad, la imbricación de todas las artes ha devenido fórmula primaria para las producciones que, con una propuesta alternativa, buscan enriquecer su sentido agregándole valores y categorías artísticas a la obra. Se hace común presenciar en funciones danzarias de elencos como Danzabierta, Danza Retazos, la Compañía de Rosario Cárdenas, entre otras, manifestaciones puntuales del teatro, las artes plásticas, la literatura y el cine, tal es el caso también del espectáculo Simplemente otras dimensiones, última presentación del grupo de danza Así Somos, en el Teatro Mella.

Bailarines, actores y músicos se aglutinan en dos actos bajo el mando de la coreógrafa Lourdes Cajigal —fundadora activa del grupo dirigido por la maestra Lorna Burdsall— para evocar las ausencias y rendir homenaje. A través de performances, audiovisuales, fotografías, imágenes del filme Soy Cuba y movimientos, los ocho intérpretes aluden a circunstancias diarias de nuestra sociedad y a metáforas existenciales sin juzgar las actitudes pasadas de los que le precedieron.

Dos figuras completamente revestidas que se entrelazan al compás de la música de Chopin y se resisten a la separación como entes independientes inician el diálogo dramático del espectáculo que recrea someramente, mediante textos y exposiciones danzarias, nuestra memoria histórica. Bailes tradicionales y canciones cubanas como El soldado, interpretado por María Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo, Siempre en mi corazón, de Lecuona, La vida, de Silvio Rodríguez y Niebla del riachuelo, en la versión del célebre tango realizada por Pacho Alonso, despiertan el sentido de lo sublime, lo melancólico y lo alegre de nuestras raíces.

Sin embargo no es Simplemente¼ conjunto de melodías y moldeaduras de contorsión, el alto teatral en los soliloquios del joven actor Enrique Estévez dotan a la puesta de realismo y sinceridad acrisolada en la empatía e intimidad que logra, desde el comienzo, con el público. Así, poética, coloquio y proyección corporal añaden un valor emotivo y subjetivo al lenguaje artístico.

No obstante, en la búsqueda de la obra por obtener otras dimensiones, sean nuevas o añejas, es lícito también resaltar algunos desniveles en la dramaturgia que no logra conectar, a la sazón, todos los elementos que monta en el escenario, sobre todo en el caso del primer audiovisual.

Si bien la fórmula conquista una estética abarcadora, no se trata solamente de ponderar los impulsos, sino de ser perspicaz y consecuente con cada uno de los conceptos para obtener, como logra el espectáculo al final, la dimensión sensitiva del homenaje.

Leer 1648 veces

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar