Esos datos confirman que la depresión tropical no. 16 de la actual temporada no alcanzó la categoría de tormenta tropical, para la cual los vientos no deben ser inferiores a los 65 km/h, aunque “el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos sostiene la idea de que llegó a ese estadio, cosa que no ocurrió”, explica Regueira Molina.
“En estos momentos tenemos sobre la región central una extensa área de bajas presiones. Abarca desde las Islas Caimán por el sur hasta los cayos de la Florida por el norte, y la distancia entre Ciego de Ávila por el este y Pinar del Río por el oeste”, continúa el especialista. “La lluvia todavía pudiera prologarse hasta el final de la noche”.
Por la debilidad del sistema, formado a partir de los restos de “Mathew”, organismo ciclónico que incidió sobre Nicaragua, Honduras y la península de Yucatán, las nubes se encuentran dispersas en los mares del centro sur de Cuba.
El rumbo norte-nordeste mantenido por la depresión la llevó a tocar tierra alrededor de las 11:00 de la noche de ayer, en un sitio entre Punta Gorda y la Bahía de Cochinos, para salir más tarde por playas al este de Varadero, siempre en la provincia de Matanzas.
En tanto, la probabilidad de precipitaciones continúa alta a causa de un nuevo sistema de bajas presiones, quizás no tan intenso como el presente y más cercano a la parte oriental de la Isla, pronosticado para el sábado o domingo próximos.






Varios pluviómetros de Cienfuegos registraron entre las 8:00 de la mañana de ayer e igual hora de hoy más de 100 milímetros (mm.) de lluvias en distintos puntos del territorio.



